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¿Qué va a escoger el mundo: la extinción o la era de LaRouche

25 de septiembre de 2020

25 de septiembre de 2020 —- Ese es el título de la conferencia de jóvenes organizada por el Instituto Schiller para este 26 de septiembre, con la participación principal de la presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, así como de veteranos promotores de la exoneración de Lyndon LaRouche (de Europa, Iberoamérica, Estados Unidos y otras partes) y jóvenes organizadores y activistas de todo el mundo. Jóvenes de varias naciones de África, Iberoamérica, Europa y Estados Unidos ponen de relieve lo que podría haber sido el mundo en sus respectivos países y continentes, si las propuestas y programas de LaRouche se hubiesen adoptado durante los últimos 50 años, y cómo puede ser el mundo todavía si es exonerado y sus programas se implementan finalmente.

La encrucijada a la que se refiere el título de la conferencia obviamente no es solo de los jóvenes, sino de toda la humanidad.

Día a día podemos ver como se agravan las tensiones en diversos lugares del mundo, exacerbadas en todos los casos por el imperio británico en sus esfuerzos por mantener el control político en tanto que su viejo orden en bancarrota se hunde en una crisis sistémica.

En el frente ruso, las provocaciones en el espacio aéreo sobre el Mar Negro se repiten a diario; ayer dos cazas rusos Su-27 interceptaron a dos bombarderos B-52 estadounidenses que volaban en dirección a Rusia. Mientras tanto, Estados Unidos y la OTAN mantienen una flotilla de aeronaves en la vecindad para vigilar y perfilar la respuesta defensiva de Rusia.

Con relación a China, las provocaciones provenientes del Departamento de Estado de Mike Pompeo, para fomentar el separatismo en Taiwán han llevado a tal punto que ya el Presidente Xi Jinping dio el paso inusual de reiterar personalmente la postura de China en esta cuestión, ante las Naciones Unidas: “Nosotros no vamos a quedarnos viendo el daño a la soberanía nacional y a la dignidad nacional y al desarrollo. Vamos a salvaguardar con firmeza nuestros derechos e intereses legítimos y vamos a salvaguardar la equidad y la justicia internacional”.

Y en Estados Unidos, los británicos mueven sus piezas para intensificar su maniobra para hacer estallar al país frente a las elecciones presidenciales de noviembre, mediante una combinación de la violencia jacobina en las calles y fomentando el fraude electoral von el envío indiscriminado de boletas electorales por correo, incluso a quienes no las han solicitado. El ex candidato presidencial republicano, adversario de Trump, Mitt Romney se sumó a la última retahíla de mentiras inventadas por los medios corporativos, de que “Trump no se compromete a una transferencia pacífica del poder si es que pierde”, cosa que Trump nunca ha dicho, pero Romney publicó un tuit que dice: “La transición pacífica del poder es fundamental para la democracia; sin eso, es Bielorrusia”. Y ese es el plan británico, desatar en Estados Unidos una revolución de color como la que han intentado en Bielorrusia.

Detrás de todas estas crisis en los frentes de Rusia, China y Estados Unidos, hay un solo propósito británico, de preservar su sistema, al precio de la probable extinción de la mejor parte del planeta.

En una discusión con sus asociados, Helga Zepp-LaRouche abordó esta cuestión el 22 de septiembre:

“La situación estratégica ya es sumamente tensa con las maniobras rusas que se están llevando a cabo, y con un patrón de provocaciones. Se podría esperar que en el período desde aquí a las elecciones en Estados Unidos, y probablemente después, las tensiones se vayan a exacerbar drásticamente. Y los efectos de la segunda ola, o resurgimiento de la primera ola del coronavirus van a generar más desempleo y bancarrotas. Toda esta situación se va a intensificar.

“De ahí que tenemos que mantener el enfoque de crear el ambiente en el que los dirigentes de las potencias nucleares más importantes del mundo, y también las potencias económicas del mundo, tienen que asumir la responsabilidad y cambiar la dinámica que de otra manera se dirige absolutamente hacia una catástrofe. Desde este punto de vista, es útil que, a pesar del hecho de que la cumbre del P5 [los cinco Estados miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU] no se llevó a cabo en el contexto de la Asamblea General de la ONU, el Presidente Putin de Rusia aprovechó su discurso ante la Asamblea General de la ONU para convocar a una cumbre del ‘G5’ en persona, como se refirió él, tan pronto como sea posible por la epidemia.

“Podemos darnos una buena parte del crédito por ello, pues ese ha sido el foco de nuestras conferencias del Instituto Schiller desde abril, donde dijimos que esta cumbre debe de iniciar un proceso para crear una nueva dinámica en el mundo, un Nuevo Bretton Woods, un sistema mundial de salubridad. Ahora tenemos que intensificar esa campaña. El hecho de que Putin planteó eso como el punto central de su discurso en la ONU, es una señal muy buen y promisoria”, señaló Zepp-LaRouche.

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