La Reserva Federal diseña una moneda digital para inflar la deuda y para eliminar la banca comercial

7 de octubre de 2020

6 de octubre de 2020 — La presidente del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, Loretta Mester, dio una conferencia titulada “Los pagos y la pandemia” el 23 de septiembre, en el simposio anual sobre pagos que organiza el Banco de la Reserva Federal de Chicago. Mester fue muy clara en su declaración de que la Reserva se prepara para crear cuentas bancarias con moneda digital, tanto para individuos como para empresas, y deshacerse de la banca comercial. De este modo, Mester le dio seguimiento a la entrevista que le hizo, en agosto, el periódico Politico al economista de la Reserva Federal, Simon Potter y a Sylvia Coronado, quienes propusieron que la Reserva crease “bonos de seguro para la recesión” y que los acredite de manera digital en cuentas en la Reserva Federal.

Según Mester, “la experiencia con los pagos de la emergencia por la pandemia ha sacado a relucir una idea que ya estaba ganando la atención, cada vez mayor, de los bancos centrales de todo el mundo, a saber, la moneda digital del banco central (CBDC, por sus siglas en inglés)... Se ha propuesto en algunas leyes que todo estadounidense tenga una cuenta en la Reserva Federal en la que se puedan depositar dólares digitales, como obligaciones de los Bancos de la Reserva Federal, que se podría utilizar para pagos de emergencia”. Esta moneda no sería anónima, como el dinero en efectivo, sino que estaría registrada electrónicamente al propietario de la cuenta y se le podría dar seguimiento a cada paso en que se utilice. Así como los “bonos de seguro de recesión”; asimismo, la Reserva Federal lo podría retirar o “destruir” en intervalos, por ejemplo, si no se gasta. De esta manera, desaparecerían las actividades de “préstamo bancario”, de tal modo que la Reserva Federal podría hacer obsoleto a todo el sistema bancario comercial, como lo muestran los estudios que se han publicado sobre la CBDC, entre ellos más recientemente el estudio de la Reserva Federal de Filadelfia, en julio pasado.

Pero el propósito inmediato sería crear una inflación rápido para reducir así la increíble carga de la deuda ($80 billones de dólares en la economía de Estados Unidos en su conjunto, más los contratos de derivados) que ha estallado debido a la política del banco central desde el crac de 2008. Esto es a lo que se refería el entonces gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, cuando proponía una moneda digital de un banco central global para sustituir al dólar, en su intervención en la reunión de banqueros de 2019 en el centro turístico de Jackson Hole, Wyoming.

Por su parte, Mester señaló algún alcance de los preparativos de la Reserva Federal: “La Reserva Federal ha estado investigando desde hace algún tiempo las cuestiones que plantea la moneda digital del banco central. La junta de Gobernadores tiene un laboratorio de tecnología que ha estado construyendo y probando, una gama de plataformas de libros de contabilidad distribuidas para entender los posibles beneficios y compensaciones… el Banco de la Reserva Federal de Boston ha estado realizando también una tarea desde hace años, junto con el Instituto de Tecnología de Massachusetts, para experimentar con tecnologías que se pueden utilizar para una moneda digital de banco central. La Reserva Federal de Nueva York ha establecido un centro de innovación, en asociación con el Banco de Pagos Internacionales, para identificar y desarrollar a profundidad el entendimiento de las tendencias críticas y la tecnología financiera pertinente para los bancos centrales”. Y el estudio de la Reserva Federal de Filadelfia antes señalado, anticipa sus comentarios de manera exacta. Ese estudio llegó a la conclusión de que luego de la desaparición de la banca comercial, la Reserva Federal emplearía a los bancos de inversión de Wall Street para planificar y hacer las inversiones en la economía.

(https://www.clevelandfed.org/~/media/content/newsroom%20and%20events/speeches/sp%2020200923%20pdf.pdf?la=en).