Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

“Todos los árboles del bosque van a caer”

9 de octubre de 2020

8 de octubre de 2020 — El 27 de julio de 2017, el Comité de Acción Política LaRouche (LaRouchePAC) publicó un informe titulado “Todos los árboles del bosque van a caer”. El motivo fue la publicación de la prueba forense que realizó William Binney, ex director técnico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en sus siglas en inglés) de que el supuesto hackeo ruso de los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (CND) y la entrega de esos correos a WikiLeaks de Julian Assange, fue una farsa. Binney demostró que no hubo ningún hackeo en absoluto, sino que en realidad fue una acción desde adentro, probablemente de un demócrata furioso de que el CND hubiera saboteado la campaña presidencial de uno de sus precandidatos (Bernie Sanders) para asegurar la postulación de otro de los precandidatos (Hillary Clinton).

“Estamos en el punto en que podemos hundir todo el fraude del Trump-Rusiagate en ambos lados del Atlántico”, decía el informe, “y voltear la dinámica estratégica de la defensiva a la ofensiva”, como señaló la presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, a quien cita el informe. “Esa ofensiva significa enterrar al sistema especulativo asesino de Wall Street y de la City de Londres, y llevar a Estados Unidos y a Europa a la cooperación plena con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y con Rusia”.

Tres años después, finalmente están listos a caer, en virtud de los esfuerzos del Presidente Donald Trump y su nuevo Director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, que han comenzado a desclasificar y hacer públicos los documentos que prueban el delito. Entre esos documentos publicados el martes 6, el más importante es el que se refiere a las notas escritas a mano del corrupto John Brennan, el jefe de la CIA de Obama, que escribió luego de que le dio un informe a Obama sobre el hecho de que Hillary Clinton, en las palabras de Brennan, había aprobado “una propuesta de uno de sus asesores en política exterior para vilipendiar a Donald Trump y provocar un escándalo alegando la interferencia de los servicios de seguridad rusos”. Otro de los memorandos que se hicieron públicos, se refiere a una “Pista de una Operación de Contrainteligencia de la CIA” dirigida al entonces director del FBI, James Comey, y al agente del FBI Peter Strzok, dos de los más notorios operativos del intento de golpe del Rusiagate. La susodicha “Pista” señala que Hillary Clinton aprobó un plan “con respecto al candidato presidencial estadounidense Donald Trump y unos hackers rusos que obstaculizan las elecciones en Estados Unidos, como medio para distraer al público del uso de [por parte de Hillary Clinton] un servidor de correos privado”. Obama estaba metido en eso desde el principio.

El martes 6 Trump publicó un tuit, luego de que se publicaron los documentos: “No puedo creer que estos estafadores no hayan sido PROCESADOS. ¡Patético!”.

En otro tuit, Trump señaló: “Toda la información del escándalo fraudulento sobre Rusia fue desclasificado por mi hace mucho tiempo. Desafortunadamente para nuestro país, hay personas que han actuado muy lentamente, en especial cuando se trata quizás del mayor crimen político en la historia de nuestro país. ¡¡¡Actúen!!!”. Cabe señalar que el Comité de Acción Política LaRouche emitió un llamado en junio de 2018 titulado: “Presidente Trump: desclasifique todos los documentos y la información relacionada con la subversión británica de su campaña”.

Lo que tenemos enfrente aquí no son solo los crímenes de Obama y de su comunidad de inteligencia, sino esas mismas personas dentro de la comunidad de inteligencia que han seguido cometiendo esos crímenes. Por un lado, ahí está el ex director de la CIA, Michael Pompeo, ahora secretario de Estado de EU, con su amiguito el secretario de Defensa, Mark Esper, así como el actual director del FBI, Chrisopher Wray, quienes han hecho todo lo que está en su poder para sabotear el esfuerzo del Presidente Trump para terminar con las “guerras sin fin” y establecer relaciones amistosas con Rusia y con China. Cuando era jefe de la CIA, Pompeo recibió un informe detallado de William Binney, por órdenes de Trump, sobre el fraude del “hackeo al CND”, pero Pompeo ocultó las pruebas que ofreció Binney y evitó que llegaran hasta el Presidente y a los medios corporativos.

Luego tenemos a la actual jefa de la CIA, Gina Haspel, quien fue la jefa de la CIA en Londres desde 2014 a 2017, desde donde le facilitó al MI6 británico que pergeñaran las mentiras sobre la “colusión con Rusia” de Trump. Chris Farrell, de la organización Judicial Watch, ex oficial de inteligencia del Ejército, publicó un informe el martes 6 de octubre titulado “Análisis: La directora de la CIA Gina Haspel y el papel británico en el complot contra Trump”. (https://worldisraelnews.com/analysis-cia-director-gina-haspel-and-the-british-role-in-the-anti-trump-plot/). Por lo pronto, Haspel es sospechosa de ser la principal persona que ha obstaculizado las repetidas órdenes de Trump para desclasificar todos los documentos del Rusiagate, y como lo ha señalado ahora Trump, “¡Sin tachaduras!”.

Trump es consciente del sabotaje que se ha hecho desde el interior de su gobierno. Ya ha denunciado públicamente al “complejo militar industrial” y ha identificado al alto mando del Pentágono como responsables de desobediencia de sus órdenes de acabar con las “guerras sin fin”. No obstante parece vacilar sobre deshacerse de ellos y de los rufianes de la comunidad de inteligencia, antes de las elecciones. Pero del mismo modo en que LaRouchePAC rompió la contención de la denuncia de William Binney sobre la farsa sobre Rusia, LaRouchePAC está dando a conocer ampliamente el plan en marcha para un golpe militar confeccionado por el liderato del Partido Demócrata y los generales responsables de las genocidas guerras de cambio de régimen de las últimas dos décadas; cientos de miles de personas de todo el mundo han escuchado el video con la documentación que presentó el coronel (r) Richard Black sobre los preparativos criminales para destituir al Presidente del cargo por la fuerza. Ver: coronel (r) Richard Black, ex oficial del Cuerpo de Abogacía General de la Marina de Estados Unidos, alerta de un posible golpe de Estado militar https://es.larouchepac.com/20200909.

El peligro de que se desate una guerra global va en aumento día con día, en la medida en que se le da al “enemigo adentro” el espacio para ejecutar sus juegos de muerte. Trump se está moviendo, pero como lo hemos visto tanto en asuntos internos como en política exterior, a menudo no se hace caso de sus órdenes. Ahora que toda la banda de delincuentes está cada vez más a la luz pública, junto con sus patrones británicos, el pueblo estadounidense y la gente de buena voluntad en todo el mundo debe unir fuerzas, para mostrarle al Presidente Trump que cuenta con el apoyo suficiente para que caigan “todos los árboles del bosque”. Lo que está en juego es la paz y estabilidad del mundo, y la posibilidad de que haya cooperación entre las potencias de mayor peso para enfrentar el conjunto de crisis existenciales que vive la humanidad.