Los ladrones de las elecciones en EU dan su veredicto de inocencia

17 de noviembre de 2020

16 de noviembre de 2020 — Este organismo que tiene un nombre que suena muy oficial, “Consejo Coordinador Gubernamental de la Infraestructura Electoral” (GCC, por sus siglas en inglés) y el llamado “Comité Ejecutivo Coordinador del Sector de la Infraestructura Electoral” (SCC, por sus siglas en inglés) le informaron al pueblo y al gobierno estadounidense que ellos, en conjunto, han verificado que ningún fraude electoral podría haber sucedido, o sucedió, en absoluto, en las elecciones del pasado 3 de noviembre. Su declaración conjunta alega lo siguiente:

“Las elecciones del 3 de noviembre fueron las más seguras en la historia estadounidense. Ahora mismo, en todo el país, los funcionarios electorales revisan y verifican todo el proceso electoral previo a la finalización del resultado”.

Según ellos, donde los resultados dan diferencias muy pequeñas se llevará a cabo un reconteo, pero no obstante:

“No hay ninguna evidencia de que ningún sistema de votación haya borrado o perdido votos, ni cambiado votos, o que en algún modo estuviera en riesgo… Aunque sabemos que hay muchos reclamos infundados y oportunidades para desinformación sobre el proceso de nuestras elecciones, podemos asegurar que tenemos toda la confianza en la seguridad e integridad de nuestras elecciones, y ustedes deben tenerlo también”.

¿Pero, quienes son estos entes que con tanta autoridad piden que se confíe en ellos?

El GCC lo creó la Agencia de Infraestructura de Seguridad y de Seguridad Cibernética (CISA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Seguridad Interna, que dirige el ex director de política de seguridad cibernética de Microsoft, Christopher Krebs. El Comité Ejecutivo del GCC que firmó la declaración conjunta cuenta entre sus miembros con representantes prominentes de la CISA, de la Comisión de Asistencia Electoral de Estados Unidos (esta sí una agencia gubernamental), la Asociación Nacional de Secretarios de Estado (integrada por todos los secretarios de Estado de los estados de EU), La Asociación Nacional de Directores Electorales Estatales, y el Supervisor Electoral del Condado de Escambia, Florida (en representación de funcionarios electorales locales).

Donde se pone interesante la cosa es en el SCC, el cual integró Krebs en 2018. Lo conforman “más de 30 empresas responsables del desarrollo, despliegue, protección y defensa de la infraestructura electoral crítica de nuestra nación. Los miembros del SCC proporcionan componentes decisivos para el funcionamiento y la seguridad de las elecciones, tales como el registro de votantes, la tabulación, los padrones electorales electrónicos, el informe de los resultados electorales en la noche, impresión de boletas electorales y la votación en línea”, según informa CISA.

Estas vagabundas son compañías controladas por la City de Londres y Wall Street, creadas por el complejo militar industrial y las grandes firmas de la tecnología informática. La agencia noticiosa de Michael Bloomberg admitió descaradamente que los financieros las controlan, en un artículo publicado el 3 de noviembre de 2018, “Las gestoras de capital privado controlan a los guardianes de la democracia estadounidense” (https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-11-03/private-equity-controls-the-gatekeepers-of-american-democracy).

“Tres obscuras compañías respaldadas por los gestores de capital privado controlan la industria de las máquinas de votación estimadas en unos $300 millones de dólares. Aunque la mayor parte de sus ganancias proviene de los contribuyentes con sus impuestos, y que juegan un papel indispensable en la determinación del equilibrio del poder en Estados Unidos, las compañías funcionan en general en secreto”, señala el artículo de Bloomberg desde el principio. Entre los detalles que aporta, señala que antes del 2000, la compañía con sede en Londres propiedad de lord Malloch-Brown, Smartmatic (que sostiene que es “líder mundial en tecnología electoral”, controlando las elecciones en 25 países en cinco continentes) trabajaba principalmente para la “industria” bancaria.

Smartmatic está ahora bajo investigación por haber jugado un papel central en el fraude electoral del 3 de noviembre, a través de los programas que le proporcionó a la compañía Dominion Voting Systems y a otras compañías de máquinas de votación. Smartmatic fue uno de los miembros fundadores de la SCC que ahora nos viene a decir que “no ocurrió ningún fraude”. Y en enero de 2020, cuando se preparaban los programas de “protección” electoral, entre los cinco miembros del Comité Ejecutivo del SCC contaban con el director de Servicios Globales de Smartmatic para Estados Unidos, Edwin Smith, y con la vicepresidente para Asuntos Gubernamentales de Dominion Voting Systems, Kay Stimson.