El secretario de Defensa en funciones anunció planes de retiro de las tropas de Afganistán y de Iraq

19 de noviembre de 2020

18 de noviembre de 2020 —El su primera presentación en el salón de prensa del Pentágono el martes 17, el secretario de Defensa en funciones, Christopher Miller, anunció los planes para reducir a 2,500 efectivos las tropas de Estados Unidos en Iraq y en Afganistán. “Anuncio formalmente que vamos a implementar las órdenes del Presidente Trump para continuar con la reubicación de las fuerzas en esos dos países”, afirmó. “Esto es congruente con nuestros planes establecidos y objetivos estratégicos; respaldados por el pueblo estadounidense; y no equivale a un cambio de política ni de objetivos de Estados Unidos”. 

“Más aún, esta decisión que tomó el Presidente se basa en la interacción constante con su Gabinete de seguridad nacional en los meses pasados, así como las discusiones conmigo y mis colegas en el gobierno de Estados Unidos”, agregó Miller. “Yo también he hablado con los comandantes de nuestras fuerzas armadas y vamos a llevar a cabo esta reubicación de manera que nuestros soldados hombres y mujeres estén protegidos,  a nuestros compañeros de la Comunidad de Inteligencia y al cuerpo diplomático, y nuestros excepcionales aliados que son decisivos para reconstruir las capacidades de seguridad y la sociedad civil de Afganistán y de Iraq para una paz duradera en estas tierras aquejadas”. 

El anuncio de Miller constituye un golpe del Presidente Donald Trump a la oposición histérica del complejo industrial militar con la que se ha topado durante los cuatros años de su Presidencia hasta la fecha, ante su intención de poner fin a las “guerras perpetuas”. La filtración de los planes a los medios corporativos desde el día anterior, ya habían desatado una respuesta violenta de oposición, reacciones que siguen hoy, en particular de parte de republicanos del Congreso estadounidense. “El retiro prematuro de las tropas de Estados Unidos no solo pondría en peligro la capacidad de negociación del gobierno afgano, sino que arriesgaría los intereses contraterroristas de Estados Unidos”, dijo en una declaración el representante republicano de Texas Mac Thornberry, director saliente de la Comisión de las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes. “El acuerdo entre Estados Unidos y el Talibán tiene sus condiciones y por un motivo: no se puede permitir que el Talibán no cumpla con sus compromisos mientras nosotros si los cumplimos. Tenemos que garantizar que un remanente de las tropas se mantenga [en el sitio] por el futuro previsible para proteger a los intereses nacionales de Estados Unidos de su seguridad interna y para ayudar a asegurar la paz en Afganistán”. 

Pero quizás la respuesta más desmesurada vino del líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, que comparó el plan del Presidente Trump de retirar las tropas estacionadas en Afganistán, con el final caótico de la Guerra de Vietnam en 1975. “Las consecuencias de una retirada prematura estadounidense podría ser posiblemente peores que la retirada de Irak que hizo el Presidente Obama en el 2011... Recordaría a la salida humillante de los estadounidenses de Saigón en 1975. Estaríamos abandonando a nuestros socios en Afganistán”, dijo McConnell. Le da crédito al gobierno de Trump por los logros obtenidos en los pasados cuatro años, alegando que Estados Unidos jugaba “un papel limitado pero importante” y que retirar las tropas “envalentonaría al Talibán”. McConnell añadió que mientras que todas las guerras deben terminar, como el Presidente Trump ha insistido, “nada en las circunstancias en que estamos hoy sugiere que si no mostramos determinación, los terroristas simplemente nos van a dejar tranquilos”.