Cómo fue que investigación científica en BioNTech desarrollaron la vacuna Pfizer-BioNTech contra la COVID-19

15 de diciembre de 2020

15 de diciembre de 2020 — Un equipo de investigadores encabezados por una pareja de doctores descendientes de turcos, con sede en Maguncia, Alemania, hicieron las contribuciones decisivas para el desarrollo de la vacuna de Pfizer-BioNTech contra la COVID-19, que se basa en un ARN mensajero (mRNA). Ellos se basaron en los avances de una investigadora húngara cuyo trabajo se mantuvo oculto por más de una década. 

El doctor Ugur Sahin y la doctora Özlem Türeci, ambos hijos de inmigrantes turcos en Alemania, fundaron la compañía BioNTech en Maguncia en 2008, para trabajar en una amplia gama de inmunoterapias contra el cáncer y de medicamentos que cumplieran esa función. Sus investigaciones se centraron en moléculas de un ARN mensajero (ácido ribonucleico que contiene la información genética) que trasmite instrucciones a la parte de la célula que crea las proteínas. 

Sahin y Türeci compartían una pasión por la investigación sobre el cáncer. Según la reseña de Reuters, comenzaron el día de su boda en el laboratorio de investigación. 

En enero del 2020, luego de estudiar un documento científico sobre el coronavirus en Wuhan, China, Sahin partió de las investigaciones que habían hecho con su mARN contra el cáncer, en lo que trabajaban él y su esposa, para iniciar una investigación sobre una vacuna viral basada en un mARN. BioNTech asignó 500 empleados de su personal al trabajo de desarrollar una vacuna mARN contra el COVID-19, con varios componentes potenciales de mARN. En mayo, la pareja le dijo a CNN que se sintieron obligados a “aportar algo a la sociedad”. 

BioNTech ya había trabajado con Pfizer en una vacuna contra la gripe, y en marzo se pusieron en contacto con Pfizer para trabajar con la compañía farmacéutica estadounidense para desarrollar conjuntamente, manufacturar y distribuir una posible vacuna para la COVID-19. La mayor parte del desarrollo científico de la vacuna lo hizo la pareja de científicos y sus asociados en Alemania. Sahin le dijo al programa “Power Lunch” de la cadena CNBC el 10 de noviembre que “somos una compañía de inmunoterapia de la siguiente generación. La tecnología de esta vacuna, la tecnología del ARN mensajero, y las vacunas candidatas se desarrollaron en Alemania”. Explicó que BioNTech, “se hizo cargo de la manufactura de los lotes para las pruebas clínicas”. BioNTech se especializa también en el trabajo con linfocitos o células-T, que es una parte esencial del sistema inmunológico, por lo cual “investigamos las respuestas inmunes de las células-T para esta vacuna”. 

Debido a la experiencia de Pfizer en pruebas clínicas, se encargo de realizar las pruebas clínicas en Estados Unidos, y ellos organizaron la fase de pruebas globales finales. 

Sahin y Türeci utilizaron los logros de una investigadora pionera, nacido en Hungría, la doctora Katalin Karikó, quien trabajó por años en las décadas de 1980 y 1990 para desarrollar la manera de inyectar ARN mensajero en las cuerpo para decirle a las células que produzcan la proteína que sea una porción de la proteína de los picos de la corona del virus, y eso es lo que genera la respuesta inmune. A menudo el cuerpo reconoce un mARN hecho en laboratorio como un invasor ajeno y lo destruye de inmediato, antes de que pueda desatar la respuesta de reproducir la proteína. Karikó contribuyó a desarrollar una solución a este problema crítico, pero su trabajo no obtuvo reconocimiento, en gran medida porque era mujer. Hoy, Karikó trabaja en una alta posición en BioNTech. 

Esta es una parte muy importante, aunque no sea toda la historia, d como Pfizer y BioNTech desarrollaron la vacuna contra la COVID-19.