Los británicos “denuncian” la existencia de células del Partido Comunista de China por todo el mundo

16 de diciembre de 2020

16 de diciembre de 2020 — Las agencias de inteligencia de Gran Bretaña y de Australia (parte de los “Cinco Ojos”) difundieron una lista de 1,9 millones de miembros del Partido Comunista de China, que fueron hackeados por “disidentes” chinos desde 2016, y le dieron la lista a los diarios The Australian en Australia, al Sunday Mail en el Reino Unido, al De Standaard en Bélgica y a un editor sueco. Con grandes titulares sobre la “infiltración comunista” en las empresas y en los consulados y otras instituciones occidentales, los británicos están preparando el terreno con una furiosa campaña de terror “cuidado con los rojos” y “el peligro amarillo”, para abrirle camino al partido de la guerra en lo que ellos presuponen será “su” próximo gobierno de Joe Biden en Estados Unidos. 

El ex dirigente de los conservadores tories, Iain Duncan Smith, es quien firma el artículo publicado en el Sunday Mail con un modesto titular que dice: “Con ingenuidad desesperada, las grandes empresas y universidades no han entendido que China quiere destruir nuestro modo de vida”. Empieza así: “Integrarse a las filas del Partido Comunista Chino (PCC) es muy diferente a inscribirse a un partido político aquí o en cualquier otra democracia. Podría parecer más a integrarse a una familia del hampa en la mafia de Nueva York”. Dice que hay aproximadamente unos 92 millones de miembros del partido de gobierno de China, que “deben comprometerse a ‘guardar los secretos del partido’, a “luchar por el comunismo durante toda mi vida’ y estar preparado en todo momento ‘a sacrificarlo todo por el Partido’. El juramento es de por vida y se hace en presencia de los funcionarios del partido. Un castigo duro y rápido resultaría si alguna vez se atreviesen a romperlo”. A estos diablos comunistas, dice este caballero, se les enseña que “las naciones occidentales como el Reino Unido están fijos en un conflicto mortal con China y deben ser derrotadas”. 

El informe de Radio Free Asia (informativo que financia el gobierno de Estados Unidos) dice sobre la lista que 150 miembros de varios parlamentos del mundo son miembros del PCC (en 2016); que Pfizer y AstraZeneca tiene 123 miembros del PCC; el banco HSBC y el Standard Chartered tiene 600 miembros del PCC en 19 sucursales; las empresas Airbus, Boeing, y Rolls Royce tienen “cientos”, y así por el estilo. 

Este desquiciado caballero Duncan saca de su mente febril que Xi Jinping quiere acabar con “la democracia, los derechos humanos, la independencia judicial y la separación de poderes”, por ser ideas “importadas de afuera”. Dice que el hecho de que algunos miembros del PCC (supuestamente) que trabajan en las instituciones financieras británicas, “no solo está mal sino que es inmoral”. 

Todo esto no es solo absurdo, es una declaración clara de que la movilización para la guerra va a proceder en escalada, anunciando para empezar que las personas originarias de China no tienen derecho a emigrar de su país en busca de nuevos horizontes, y si lo hacen serán objeto de persecución implacable.