Los rescates ilimitados de la Reserva Federal son la manzana de la discordia en la negociación del Congreso sobre el “Paquete de alivio” por la pandemia

21 de diciembre de 2020

21 de diciembre de 2020 — El senador republicano por Pennsylvania, Pat Toomey, insiste en que el “Paquete de alivio” por la pandemia que se negocia en el Congreso no debe extender las facultades ilimitadas para rescatar a las entidades financieras que se le dio a la Reserva Federal en el paquete anterior de la ley CARES, que ha servido para canalizar un sinnúmero de miles de millones de dólares de la generosidad de los contribuyentes a las gigantescas entidades financieras insolventes de Wall Street y de la City de Londres. Hasta ahora, Toomey ha contado con el respaldo de la dirigencia republicana en su posición. Los demócratas han contestado sistemáticamente con el alegato de que esa medida “incapacitaría” al venidero gobierno de Biden para utilizar a la Reserva Federal para enfrentar cualquier emergencia financiera que se venga, lo cual da una muy buena idea de cuál es la verdadera estrategia de Biden para rescatar al sistema financiera intoxicado y en quiebra de insolvencia.

Varias fuentes del Congreso han señalado que las bases de un acuerdo se lograron desde el sábado 19 de diciembre en la noche y que es probable que se concrete el acuerdo el domingo o el lunes. Aunque no se conocen los detalles, el acuerdo consistiría en terminar con las facultades que le da la ley CARES a la Reserva Federal, para el 31 de diciembre de 2020, como insiste Toomey, y en contraparte se elimina todo el lenguaje que le prohibiría a la Reserva recuperar esas facultades y volver a echar a andar la imprenta de dinero para los bancos en un futuro. 

Según CNN, un asistente demócrata del Congreso dijo que “luego de andar de un lado para otro todo el día con el dirigente [de la minoría demócrata del Senado] Schumer, el senador Toomey aceptó a retirar el lenguaje cerrado de su propuesta que le hubiese impedido a la presidencia de la Reserva Federal establecer en un futuro las facilidades que se crearon en marzo”. Pero el vocero de Toomey, Steve Kelly tiene una versión diferente: “Este acuerdo rescinde los más de $429.000 millones de la los fondos de la ley CARES que no se han utilizado; definitivamente acaba con las facilidades de préstamo de la ley CARES para el 31 de diciembre de 2020; impide que esas facilidades se vuelvan a abrir; y prohíbe que sean duplicadas sin la aprobación del Congreso. Este acuerdo preserva la independencia de la Reserva Federal e impide a los demócratas que secuestren estos programas con propósitos políticos o de programas sociales”. 

Como siempre, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, salió al bat por Wall Street, atacando la propuesta de Toomey. “Es una manera de decirle a Joe Biden, nos amarramos las manos, no importa lo que suceda”, le dijo Pelosi a sus camaradas demócratas en una conferencia telefónica. El senador republicano de Utah, Mitt Romney, tampoco le gusta el lenguaje de Toomey, y declaró que quizás algunos republicanos están “paranoicos” sobre lo que harían los demócratas con las facilidades para la Reserva. “Yo creo que se le debe regresar a la Reserva las facultades que tenía antes de la ley CARES”, le dijo Romney a la prensa el 19 de diciembre. “Pero yo pienso que otras reformas deben esperar para otro momento”, dijo. 

Algunos otrora proponentes de la Glass-Steagall parece que ahora le quieren dar rienda suelta a la Reserva Federal. Por ejemplo, la senadora demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren, dijo que “esto se trata de las autorizaciones existentes que tiene la Reserva desde hace un largo tiempo, para que las pueda utilizar en una emergencia. Se trata de una autorización para dar prestado para ayudar a la pequeña empresa, los gobiernos estatales y locales en medio de la crisis”. Obviamente esto es totalmente falso, y Warren lo sabe perfectamente bien. Esos fondos nunca fueron utilizados por la Reserva en realidad para ayudar a las pequeñas empresas ni a los gobiernos locales, sino únicamente para rescatar a los bancos. 

El senador independiente de Maine, Angus King, quien era un firme proponente del restablecimiento de la ley Glass-Steagall, ahora piensa todo lo contrario. “Si [el dirigente de la mayoría republicana del Senado] Mitch McConnell quiere dejar sufriendo a los estadounidenses por una disposición totalmente irrelevante para tratar de perjudicar la capacidad para enfrentar una próxima recesión, esa es su decisión y va a tener que vivir con eso”, dijo King. 

Según la reseña de la agencia AP, las otras disposiciones del paquete de alivio incluyen “más de $300.000 millones en ayuda para las empresas, así como un extra de $300 dólares a la semana para los desempleados y la renovación de los beneficios para los estados que terminan para la Navidad. Incluye $600 dólares en pagos directos para las personas, fondos para la distribución de las vacunas; y dinero para los inquilinos, las escuelas, el servicio postal, y las personas que necesitan ayuda alimentaria”.