LYM en Chicago le dice a Hillary Clinton: el camino a la victoria pasa por enjuiciar a Cheney

18 de julio de 2007

16 de julio de 2007 (LPAC).— Sólo dos días después de que LaRouche diera a conocer el volante "Si Hillary Clinton exigiera juicio político inmediato a Dick Cheney, ganaría por aclamación", Hillary fue a Chicago para hablar ante la American Association for Justice. No pudo haber escogido un momento más adecuado para el desafío que le lanzó el Movimiento de Juventudes Larouchistas (LYM) sobre esta cuestión tan inmediata de la verdadera justicia. En la comida para recavar fondos, de $1,000 dólares el platillo, un organizador del LYM le dijo a Hillary que si ella pidiera el juicio político de Cheney, ganaría la presidencia. Se sorprendió y su única respuesta fue un embarazoso "¡Oh!". Como Hillary se movía rápido saludando a las personas, el organizador del LYM corrió alrededor de la multitud y se puso a su lado, en la izquierda, mientras ella saludaba de mano a las peronas a su derecha. Cuando la alcanzó, le dijo que LaRouche pensaba que ella podía ganar la presidencia por aclamación si pedía un juicio político contra Cheney. Cuando escuchó el nombre LaRouche, volteó la cabeza, mirando hacia su izquierda, con la misma mirada desgarbada. En total, se le desafió tres veces en el transcurso de breves momentos sobre si iba a hacer algo necesario e histórico. Por su mirada, el mensaje se registró fuerte y claro.

En el evento se distribuyeron 400 volantes "Hillary" de LPAC y casi todo mundo estuvo de acuerdo con lo que LaRouche estaba formulando. Una señora le dijo al organizador que Hillary nunca pediría el juicio político de Cheney, y cuando el organizador le dijo que era por eso que necesitamos "patearle el trasero", dijo que si Hillary lo hiciera, entonces se convertiría en su heroína.

Obviamente, los demócratas que hablaron ante esta asociación a favor de la Justicia, no tenían mucho que decir sobre el tema real de justicia que tenemos ante nosotros: sobre si ellos van a tener las suficientes agallas para enjuiciar a Cheney antes de que sea demasiado tarde. Así que, naturalmente, el LYM lo tuvo que hacer.