La pelea en la convención de los Jóvenes Demócratas: los demócratas de Rohatyn no podrán parar la Nueva Política de LaRouche

25 de julio de 2007

23 de julio de 2007 (LPAC)— El Movimiento de Juventudes Larouchistas (LYM) ha tenido un efecto tremendo en definir la pelea en la Convención de los Jóvenes Demócratas de América (YDA, por sus siglas en inglés) en torno al juicio político a Cheney. A raíz de la victoria del Partido Demócrata en el 2006, como resultado de la Nueva Política de LaRouche, se ve el inicio de una verdadera facción dentro del partido que va a responder a las iniciativas de LaRouche. La facción está compuesta de un número cada vez mayor de jóvenes que están hartos de los demócratas alcahuetes de Rohatyn y Cheney, y contrarios a Franklin Roosevelt, que son demasiado débiles como para mostrar un verdadero liderato. Sin importar lo que intenten estos sesentayocheros, no van a poder suprimir lo que LaRouche ha desatado. Ésta fue la evaluación de Harley Schlanger —el vocero de LaRouche en la costa oeste— después de recibir los informes sobre los resultados de la convención y LaRouche estuvo de acuerdo con él. No obtuvimos el suficiente número de firmas para hacer que se volviera a presentar nuestra resolución petitoria, aunque la petición y resolución fue entregada directamente a John Edwards. Muchos de los asistentes estaban enojados porque no había una discusión seria, fuera del trabajo del LYM. Había un desencanto generalizado por los resultados y el LYM hizo contactos entre la facción por una Nueva Política en los cuatro días de la convención.

Los jóvenes que más respondieron, incluyendo los delegados que ayudaron a circular nuestra petición, se amontonaban en torno al LYM como resultado de la Nueva Política, mostrando el efecto acumulativo de la facción de LaRouche. Los que quieren dar la pelea en el Partido Demócrata, ¡universalmente se orientan hacia LaRouche!