El Economist habla por el trasero con un cuento lleno de gelatina

5 de abril de 2008

3 de abril del 2008 (LPAC).— El artículo de fondo de la revista The Economist que está ahora en los puestos de periódicos (29 de marzo-4 de abril) es un "Informe Especial de 14 páginas sobre el futuro de la política exterior estadounidense" con encabezados como "¿Cambiar todo?" y "Después de Bush", que viene a ser la perspectiva del Imperio Británico de lo que tienen ante sí los Estados Unidos. Todas las seis partes tienen un solo tema, que los "rivales" de los E.U son Rusia y China. "Es probable que las relaciones de América con Rusia se enfríen aún más de lo que están ahora". En cuanto a China, "América, en pocas palabras, se va a tener que enfrentar con un país que pudiera convertirse en su mayor rival en el siglo XXI". ¿Hay amigos en el futuro de Estados Unidos? El Economist afirma: "la razón más obvia para estar optimistas es que Alemania y Francia ahora están dirigidas por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, no Gerhard Schroeder y Jacques Chirac. La señora Merkel ha suavizado las relaciones americano-alemanas y ha distanciado a Alemania de Rusia. El viraje ha sido más dramático en París, otrora la capital del antiamericanismo europeo".

Al más puro estilo geopolítico, el Economist no menciona ninguna de las relaciones de los Estados Unidos con los designios imperiales de Londres.

"Que gran diferencia puede hacer una guerra estropeada...". El Economist repasa la decadencia de los E.U., y su imagen global empañada etc. ¿Cómo volver a ganar estatura? "La manera más obvia de hacerlo es tener un papel más activo en combatir el calentamiento global" y resistir los peligros del aislacionismo económico.

Cualquier patriota estadounidense decente debe recordar que fue, de hecho, el plan de "guerra estropeada" de Tony Blair el que fracasó.