Los británicos intensifican su campaña para deshacerse de Obama

20 de abril de 2008

14 de abril de 2008 (LPAC).— Como lo advirtió Lyndon LaRouche, la oligarquía británica todavía no termina con Barack Obama, y nunca le permitirá llegar a la Presidencia de Estados Unidos, por lo que en dos incidentes distintos pero relacionados el 12 y 13 de abril, siguió atacándolo con varios escándalos. Primero, Barack Obama y su esposa asistieron en el 2004 a una fiesta en honor del multimillonario britano-iraquí Auchi en casa del mecenas de Obama, Tony Rezko, según testimonio presentado el 14 de abril en el juicio que se lleva a cabo en Chicago contra Rezko por soborno y corrupción.

La bitácora electrónica "Resko bajo la lupa", del Chicago "Sun-Times", en una nota titulada "Dejan caer bomba sobre Obama", informa que el testigo estrella de la fiscalía, Stuart Levine, dijo que Obama y su esposa estuvieron en una fiesta celebrada en la casa de Rezko en honor de Auchi el 3 de abril de 2004.

Auchi fue quien le prestó tres y medio millones de dólares a Rezko, motivo de que le revocaran la fianza a este último en enero. También le prestó otros tres y medio millones de dólares apenas tres semanas antes de que Obama y su esposa compraran una mansión a precio reducido en un barrio exclusivo de Chicago, al mismo tiempo que la esposa de Rezko compraba el lote contiguo, del que luego le vendió una parte a Obama. Varios obvervadores se preguntan si los fondos de Auchi sirvieron para comprar el terreno, dado que los esposos Rezko alegan que en ese tiempo casi no tenían haberes.

El "Washington Times" cita un informe del Pentágono del 2004, que acusa a Auchi de corrupción en sus tratos con la Autoridad Provisional de la Coalición luego de la invasión a Iraq, y la prensa británica lo ha acusado, entre otras cosas, de corrupción en relación con el programa de Petróleo por Alimentos de la ONU. Auchi, a través de sus abogados, ha negado todas las acusaciones.

El testigo Levine testificó anteriormente sobre una recepción que Rezko le organizó a Auchi en el hotel Four Seasons de Chicago, cuando quería que Auchi invirtiera en su urbanización de 62 acres. El testimonio del 14 de abril tuvo que ver con otra velada en honor a Auchi que hubo en la residencia de Rezko en el suburbio de Wilmitte, difícilmente un lugar al que los Obama hubieran llegado de pura causalidad.

"El señor y la señora Obama estuvieron ahí, ¿no es cierto?", preguntó el abogado de Rezko, Joseph Duffy.

"Sí, señor", respondió Levine.

Por si esto fuera poco, el día anterior el mismo "Sunday Times" de Londres puso de relieve los nexos de Obama con el terrorista confeso de los "Weatherman", Bill Ayres, bajo el encabezado "Obama en aprietos por vínculo terrorista". Aunque la noticia es vieja, lo nuevo es que Sean Hannity de la cadena Fox TV le estuvo dando cuerda la semana pasada, y hasta entrevistó a Newt Gingrich, quien dijo que era "parte del patrón general" de Obama. El "Times" cita a Ayres diciendo que no se arrepiente de los bombazos de los Weatherman de los 1960 y 1970, y que si algo estuvo mal es que "no hicimos suficiente".

También cita al ex funcionario de contraterrorismo de la CIA, Larry Johnson, quien dice:

"Van a acabarlo con esto. Este tipo es un terrorista impenitente. Así que, por favor, Barack Obama, explica cómo es que te aliaste con él. Es una cuestión de juicio fundamental. Para cuando él andaba con Ayers, ya era bien conocida su posición. Él [ayers] no era un luchador por la libertad; pertenecía a un grupo terrorista violento".