¿Realmente estará sicótico Bush? Todo va peor con coca

20 de abril de 2008

14 de abril de 2008 (LPAC).— En respuesta al cúmulo de pruebas de que el presidente George W. Bush está haciendo todo lo posible por destruir a Estados Unidos, el estadista Lyndon LaRouche se preguntó el domingo,"¿Realmente estará sicótico el presidente Bush?" LaRouche se hizo la pregunta luego de que fuentes de inteligencia calificadas de EU informaran que la Casa Blanca le había ordenado a sus fuerzas militares en Iraq tomar partido en la guerra civil chiíta entre las fuerzas del primer ministro Al Maliki, por un lado, y el Ejército del Madhi del clérigo Al Sáder, por el otro. "¿Es que no se dan cuenta de que van a hacer estallar totalmente una situación muy frágil?" "¿Estará realmente sicótico el presidente Bush?" Aparte del lío en Iraq y la crisis aun más grande que se cierne en Afganistán y Pakistán, LaRouche recalcó que la locura inducida por los británicos en Washington, está forzando tanto a China como a Rusia a adoptar una postura estratégica de guerra asimétrica ante el hecho evidente de que las potencias trasatlánticas están provocando una nueva guerra mundial contra Asia. Dado este cuadro, India adoptará una postura similar y llegará a un acomodo con Pakistán. Japón se verá encajonado y también tendrá que tomar partido por Asia.

LaRouche regresó al tema del presidente Bush, y destacó que las políticas del actual Gobierno de EU son implícitamente traidoras. Sin embargo, el presidente Bush puede alegar que no es culpable por motivos de obvia demencia. No se trata de la bien conocida parranda alcohólica de décadas del Presidente. Su problema era la cocaína, y ahora sabemos que la familia Bush movió algunas palancas cuando la guerra de Vietnam, para que aceptaran a su hijo delincuente en la Guardia Nacional Aérea de Texas, y así evitar que se hiciera daño. El año en que supuestamente anduvo de desertor de la Guardia Nacional de Texas fue para encubrir el hecho de que lo mandaron a un centro de rehabilitación de drogadicción. En el caso de George Bush, entonces y ahora, ¡todo va peor con coca!