Confrontación total en Roma: EIR pone la seguridad alimenticia en el programa de la cumbre de la FAO

11 de junio de 2008

Confrontación total en Roma:

EIR pone la seguridad alimenticia en el programa de la cumbre de la FAO

6 de junio de 2008 (LPAC).— Quienquiera que haya creido que la Cumbre de alto nivel de la Organización sobre Alimentos y Agricultura (FAO), que se celebró en Roma del 3 al 5 de junio, iba a producir un programa de acción claro e inmediato, con formas directas y concretas para hacerle frente a la crisis de hambre mundial, vió venir otra cosa. Como lo sospechaba Helga Zepp-LaRouche, y lo advirtió en repetidas instancias, la Cumbre derivó en una confrontación total real entre, por un lado, las fuerzas a favor de las soberanías nacionales y, por el otro, los intereses imperiales británicos que controlan la globalización.

Esto se puso de manifiesto en las horas finales de la cumbre, cuando la Comisión sobre la Totalidad, incluso despues de horas de debates, no pudo llegar a un acuerdo sobre el comunicado final de la conferencia. Le debemos esto a las altivas delegaciones de Argentina y Venezuela y muchos otros paises del sur, que no se sometieron a las presiones de presentar una declaración que incluía lenguaje condenando "las barreras comerciales restrictivas". De esta objección aperentemente formal al lenguaje del libre comercio surgió una revuelta de los paises de Iberoamérica, que se declararon solidarios con los hambrientos en el mundo, y atacaron la hipocrecia del debate. ¿Cómo era posible que se buscara mejorar la situación de los 900 millones de personas que sufren un hambre desesperada en este planeta, si a la misma vez se promovía o se sometían a las políticas del libre comercio que se remontan a la época de auge del imperio británico?

La representante de Venezuela aprovechó su discurso final para destacar el hecho de que la cumbre había desperdiciado trágicamente una gran oportunidad. "Los 900 millones de seres humanos que sufren hambre no pueden esperar", proclamó en su discurso de apoyo a la determinación de la delegación de Argentina de no acatar el "consenso". Lo único que queda por agregar fue que se perdió trágicamente esta oportunidad debido al sabotaje consciente de cualquier debate constructivo por parte de las delegaciones de Gran Bretaña, los Estados Unidos y otros paises que están ahora bajo la égida de las instituciones imperiales británicas.

Seguridad alimentaria vs. "mercados"

Desde que se inauguró la cumbre, había señales claras de que la crisis mundial de alimentos había llevado a reconocer, por lo menos a algunos funcionarios, la necesidad de tocar temas "prohibidos". El alcalde de Roma, Gianni Alemanno, por ejemplo, un ex ministro de agricultura, lanzó advertencias enfáticas sobre la incapacidad del mercado de crear seguridad en los alimentos; y el presidente italiano Giorgio Napolitano afirmó en su discurso inaugural que:"no podemos depender de las fuerzas en equilibro del mercado para superar la crisis de alimentos y aportarle una perspectiva de verdadera seguridad a los alimentos!".

Durante los tres dias de la cumbre, los representantes de la EIR le aportaron a los participantes una definición clara de dónde estaban las diferencias. No hubo conferencia de prensa en toda la cumbre en la que no hubiera por lo menos un representante de la EIR destacando lo irreconciliable del objetivo de aumentar la productivad agrícola, por un lado, con las iniciativas con cargas ideológicas de aumentar aun más la liberalización comercial y la "acelerada conclusión de la Ronda de Doha de la OMC [Organización Mundial de Comercio]", por el otro lado.

Por ejemplo, durante la conferencia de prensa inaugural,un reportero de la EIR le hizo una pregunta al director general de la FAO, Jacques Diouf:

"Soy Andrew Spannaus de la Executive Intelligence Review, la revista de Lyndon LaRouche"empezó. 'Ha habido muchas discusiones sobre la importancia de una intervención coordinada para hacerle frente a la crisis", continuó Spannaus. "Sin embargo, existe una gran contradicción: a la misma vez se está promoviendo la liberalización comercial con la Ronda de Doha de la OMC".

"Hablando con delegaciones de paises en desarrollo, muchos ven esta política de liberalización comercial como una continuación de la política del FMI, y colonialismo, de solo exportar hacia los mercados ricos. En Europa, tambien existe una defensa inspirada de la Política Agrícola Común".

"¿No sería mejor trabajar juntos a favor de una política que garantice las inversiones y la autosuficiencia alimentaria, y abandonar las políticas de mercado, que están sujetas a la especulación y distorsión financieras, en vez de tener que limpiar, despues de los hechos, todo el lio creado por esa política de mercado?" propuso Spannaus.

Diouf empezó con una respuesta apasionada sobre los problemas de los paises con menores ingresos. Carecen de inversiones, tecnología, insumos e infraestructura lo que nos les permite a estos paises producir de manera eficiente, dijo Diouf. Algunos paises, con solo el 2% o 4% de su población, pueden producir y exportar; otros, con el 60%-80% en la agricultura, no logran producir suficiente. Se necesitan semillas y fertilizantes. Tienen que aumentar las inversiones. Esta es lo que dice la oferta.

Sin embargo, más adelante no quiso desafiar las "reglas del juego" creadas por los organizadores de la conferencia, al agregar: pero, tambien existe la respuesta de la demanda. Se la logrado cierto progreso. El problema es cómo se pueden encontrar la oferta y la demanda. Existen problemas, representados por los subsidios, aranceles y derechos de propiedad sobre las semillas, que evitar que la oferta y la demanda se equilibren de manera apropiada. Asi que es un problema complejo, tenemos que ver todos estos asuntos.

En términos de prioridad, concluyó Diouf, necesitan tomarse medidas inmediatas para que haya siembras, que le permita a los paises hacerle frente a la crisis inmediata.

Tras bastidores

En la siguiente conferencia de prensa, un reportero de la EIR le hizo una pregunta similar al exsecretario general de la ONU Kofi Annan. La conferencia de prensa se convocó para la firma de un Memorandum de Entendimiento entre el Programa Mundial de Alimentos, la FAO, y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (IFAD), con la Alianza por una Revolución Verde en Africa, iniciativa financiada por la Fundación Rockefeller y la la Fundación Gates, que preside Annan. EIR destacó la necesidad de una revolución industrial como la base para una Revolución Verde en Africa, dado el nivel de desarrollo de la infraestructura, drásticamente inadecuado. Como lo ha enfatizado Lyndon LaRouche, una gran parte del problema es la enorme cantidad de alimentos que se pierden despues de las cosechas, por insectos dañinos o porque se echan a perder. "Cuando uno considera esto", afirmó la EIR, "se presenta ante nosotros la memoria del gran presidente americano Franklin Roosevelt, quien encabezó un programa de industrialización similar en los Estados Unidos. Pero el desarrollo de la infraestructura y la industria requiere de inversiones de largo plazo, que a su vez, requieren de estabilidad financiera de largo plazo. Esto se ha discutido mucho recientemente frente al estallido de la burbuja hipotecaria en los E.U. y el sector de valores relacionados. Por ejemplo, recientemente ha circulado en Europa una carta firmada por 14 exprimeros ministros y ministros de finanzas, en donde hacen un llamado a reformar el sistema financiero. Por lo tanto, mi pregunta a usted es sobre si hay disposición para considerar y discutir una Revolución Verde en Africa desde la perspectiva de una reforma sistémica".

El exsecretario general respondió: "¡Usted tiene la razón!". Pero despues dejó en claro que no estaba dispuesto a comprometerse públicamente con uno u otro lado de la división entre a favor de la soberanía nacional y el desarrollo, o a favor de la política de librecomercio e imperialismo.

En los pasillos de la conferencia, y en las siguientes disponibilidades para la prensa, uno de los principales temas de discusión entre los delegados fue el Memorandum sobre Política de Alimentos de LPAC (ver EIR 6 de junio de 2008), que la EIR estuvo circulando ahí y que ayudó a crear un ambiente en el que, en particular las delegaciones de naciones pequeñas encontraron apoyo para resistir las presiones de las naciones del G-8 y de la Unión Europea.

Otro plan

Muchos delegados expresaron un gusto enorme por la presencia de los asociados de Lyndon LaRouche, ya que ellos siendo diplomáticos o representantes de gobiernos, no tenían la libertad para expresarse abierta y públicamente en relación a los aspectos más fundamentales de la política económica, que es sabido la EIR no tiene empacho en plantear.

Un reportero de la EIR le preguntó al presidente del Grupo Banco de Desarrollo Africano, (AFDB), Donald Kaberuka, si había visto disponibilidad de parte de las instituciones internacionales, como en esta conferencia, para considerar la crisis alimentaria desde una perspectiva sistémica, y desde la perspectiva de una necesaria reforma sistémica al sistema económico y financiero. A esto respondió:"Yo creo que esta crisis alimentaria ha servido como un llamado de alerta para el mundo entero, y creo que este llamado de alerta significa que tenemos que volver a analizar, volver a pensar la forma en que apoyamos la agricultura. En los paises desarrollados asi como tambien en los paises en desarrollo va a tener que haber un replanteamiento de la forma en que se lleva esto a cabo".

El siguiente intercambio se produjo entre el representante de la EIR y Emilia Harahap, viceministra de Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional del Ministerio de Agricultura de la República de Indonesia:

EIR: "¿Cuál es su visión sobre el resultado de esta conferencia, señora Harahap?"

Señora Harahap: "Bueno, yo creo que de esta conferencia al menos todos los interesados vamos a construir un nuevo compromiso sobre la importancia de la agricultura, ese es el punto principal".

EIR: "He tenido discursiones con muchas delegaciones, especialmente del sector en desarrollo; que han expresado que por una parte se habla de inversiones pero por otra parte, hay tambien muchas conversaciones sobre la liberalización comercial y la conclusión de la Ronda Doha de la OMC.¿ Hubo ahí algua tensión en torno a estos temas?"

Señora Harahap: "Yo creo que hay por supuesto dos temas: necesitamos que haya una cooperación cercana; por el otro lado, el problema es, ¿cómo construimos la seguridad alimentaria? No solo a nivel global, sino empezando regional e internamente, a nivel de familia, a nivel nacional. Despues pasamos a una escala cada vez mayor. Por supuesto despues de haber pasado por esta experiencia de la crisis de alimentos, ahora nos damos cuenta de que un pais depende mucho de otro pais, lo que significa que debemos tener un comercio justo, para esto, y los paises desarrollados —no me gusta decir los paises desarrollados..."

EIR: "¿Quiere usted decir las naciones del G-8?"

Señora Harahap: "Bueno, lo que quiero decir es que un pais no le puede imponer su poder y sus políticas a otro pais, porque los alimentos son una necesidad básica esencial. Yo creo que un pais, aunque sea un pais rico, no puede dejar que mueran otras poblaciones debido a la falta de alimentos.¡Asi que lo esencial es el interés de la humanidad! Es por eso que creo que la Ronda Doha tiene que considerar cambios ahora, qué se yo, todavía están atorados con varios temas en la agenda, en particular agrícolas. Tienen que repensar la situación y hacerle frente de una manera más sabia. No debemos dejar que un solo grupo trate de determinar las políticas; sería mejor si trabajamos juntos mano a mano, luchando por encontrar la mejor solución a cómo lograr la seguridad alimentaria para mejorar las vidas de nuestras poblaciones y proteger nuestro planeta. Yo creo que que es, de nuevo, del más básico interés de la humanidad".

EIR: "Muchas gracias, señora Harahap".

¿Qué sigue?

Sin embargo, ante el avance incesante de esta crisis mundial, veremos que el resultado de esta cumbre es totalmente inadecuado, en vista de que no se tomaron medidas decisivas que pudieran darle el tratamiento correcto a esta situación, como emergencia para toda la humanidad. La declaración que se aprobó finalmente en la conferencia consiste principalmente de propuestas de naturaleza extremadamente general, y se mantiene la propuesta sobre los biocombustibles, enfatizada por la delegación de los Estados Unidos en su declaración final en la sesión plenaria.

Esto es una zambullida imprudente a una política suicida, a la cual hubo oposición por parte de un grupo de naciones liderizadas por Hosni Mubarak, Presidente de Egipto. La destrucción incesante de alimentos para producir combustibles se ofrece a las naciones en desarrollo como una vía fantástica para retornar a la prosperidad uniéndose a esa locura. En particular Brasil cayó víctima de esta trampa, puesto que tiene desarrollada desde tiempos coloniales una industria azucarera, la cual en su mayor parte funciona hoy de la misma manera en que lo hacía entonces, y por lo tanto espera ganar en grande con el negocio del etanol. Pero con la disminución constante de la seguridad alimentaria este tema volverá a estar en la primera fila en el orden del día en todo el mundo.

Para continuar coordinando la respuesta de las Naciones Unidas a la crisis de alimentos se creó un equipo especial de alto nivel. Este equipo no tiene ningún valor representativo, puesto que está ligado al FMI y al Banco Mundial, donde son las naciones desarrolladas y ricas las que tienen la palabra, mientras que la FAO todavía tiene una estructura de un voto por cada nación. Todo esto pareciera ser una enorme desilusión, si tomamos en cuenta las esperanzas por un cambio real con las cuales muchos vinieron a Roma, y con las cuales muchos en todo el mundo siguieron estos acontecimientos.

El doctor Diouf, director general de la FAO hizo un comentario sobre esto en la final: dijo que con una representación de 181 países sería muy difícil llegar a un consenso, y uno no debe esperar que hayan soluciones universales en este contexto.

Por supuesto, est no va ha ser así mientras no exista la buena voluntad para admitir la total e irreparable bancarrota del actual sistema financiero, así como Lyndon LaRouche de manera consistente y correctamente ha pronosticado. Desde ya se tiene que comenzar a hacer reformas estructurales efectivas al sistema.

Y ciertamente se han puesto las bases para que esto ocurra, con la alianza estratégica de las naciones poderosas, Rusia, China e India que, al tiempo en que la crisis se desenvuelve, se unen para hacer resistencia a los planes de los representantes de la política imperial británica.