La "Doctrina imperial británica de libre comercio" en un callejón sin salida

12 de junio de 2008

Las malas noticias desde Roma, son que la conferencia de la FAO no adoptó ninguna medida realmente efectiva ante la catástrofe mundial por hambre. Las buenas noticias son que los "librecambistas" tampoco pudieron imponer sus planes y que la Ronda de Doha de la OMC, con toda seguridad, va a terminar fracasando. Un comentario de Helga Zepp-LaRouche

"La doctrina imperial británica de librecomercio" en un callejón sin salida, y ahora, ¡por un Nuevo Orden Económico Mundial Justo!

por Helga Zepp-LaRouche

Ciertamente, las malas noticias de la conferencia de la FAO en Roma, son que las medidas que acordaron se quedan muy por debajo de lo que sería necesario para resolver la crisis de hambruna mundial. El comunicado final prometió unos meros $ 8 mil millones, sin siquiera especificar a qué se destinarán. Pero a pesar de esto, el resultado de esta conferencia se puede calificar de una victoria partial para la causa de la humanidad, porque los campeones de la "doctrina imperial británica de libre comercio" como otrora los describiera Friedrich List, sufrieron una derrota decisiva.

Los llamados países desarrollados, sin embargo, deberían estar avergonzados de que la línea divisoria entre las naciones cuyos dirigentes hablaron a favor de la seguridad alimentaria y medidas comerciales proteccionistas, y los partidarios del librecomercio desbocado, corren más o menos a lo largo de las naciones del G-7 por un lado, y las naciones en desarrollo por el otro. Así, no es de sorprender que entre los paises en desarrollo, la perspectiva más difundida era que el G-7 persigue una política neocolonial, y no está dispuesto a ayudarle a los paises pobres del mundo -una perspectiva que ya había anticipado en abril el director de la FAO, Diouf. (Por lo menos la delegación de alemania, cuando concluía la conferencia, demostró "respeto" por las posiciones de Argentina, Venezuela y unos cuantos paises más).

Pero como se ha vuelto cada vez más evidente que el sistema neoliberal de globalización está a años luz de distancia de las necesidades reales de la humanidad, y solo beneficia a una pequeña casta de especuladroes, no debería tampoco sorprender que las instituciones y organizaciones asociadas con la globalización sean obsoletas. Por ejemplo, en Paris, el G-6 -la Unión Europea, Estados Unidos, Brasil, Japón, China e India- fracasaron en sus últimas pláticas desesperadas en crisis con las que buscaban ponerle fin a siete años de negociaciones de la llamada Ronda de Doha, que esperaban garantizara finalmente la completa liberalización del comercio mundial.

En Ginebra, el director gerente de la OMC Pascal Lamy procedió entonces a suspender todas futuras reuniones, argumentando que las negociacione solo han producido nuevos retrocesos y que algunos participantes ni siquiera están tratando de obtener resultados. El Comisionado Comercial de la Unión Europea Peter Mandelson se quejó de que un fracaso del acuerdo de la OMC significaría que no habría garantías en contra de las reacciones proteccionistas. Se han agotado, dijo, todas las opciones, y ahora con las elecciones presidenciales en E.U. en marcha, se ha cerrado una ventana de oportunidad. (Esperaban que el acuerdo estuviera firmado, sellado y entregado mucho antes de que concluyera el gobierno de Bush).

El exdirector general de la OMC y actual presidente de BP Peter Sutherland se lamentó de que la marcha de cien años por el libre comercio se ha frenado ahora, y está a punto de revertirse. Predijo que solo es cuestión de meses antes de que se desbarate completamente la Ronda de Doha.

Estas son excelentes noticias, porque nunca ha estado más claro que ahora -en un momento en que el desplome sistémico global y la desenfrenada inflación mundial han desatado una catástrofe por hambre sin paralelo- que la doctrina de libre comercio está en oposición fundamental a los intereses existenciales no solo de los paises en desarrollo sino tambien de los agricultores de Europa y por lo tanto de todos los consumidores en todas partes.

Las naciones toman la ley en sus propias manos

Un creciente número de paises están tomando, por lo tanto, sus propias medidas independientes para aumentar su producción interna de alimentos, buscar su seguridad alimenticia, restringiendo las exportaciones e invirtiendo en sectores que son contrarios a las condiciones comerciales de la OMC y las condicionalidades del FMI. A estos paises los mueve el coraje que nace de la desesperación. Por ejemplo en Haití, durante la revuelta por hambre que llevó a la caida del gobierno, los manifestantes gritaban que no había que temerle a las balas de los policias porque de todas maneras estaban al borde de la muerte por hambre.

Estos paises solo están haciendo lo que Friedrich List, el padre de la Unión Aduanera Alemana, pidió en su libro sobre Economía Nacional, es decir, que las naciones menos desarrolladas tienen que erigir barreras arancelarias proteccionistas de sus economías internas, para tener la oportunidad de construir un mercado interno fuerte y aumentar el poder de compra de sus ciudadanos. List, quien viajó a América en 1825 y estudió lo que él llamó el Sistema Americano, al igual que el diametralmente opuesto Sistema Inglés, apoyaba la misma teoría que Henry Carey apoyó despues: es decir, que la fuente de toda riqueza social no está en el principio manchesteriano del libre comercio —"compra barato, vende caro y destruye todas las barreras comerciales"—sino más bien, la riqueza proviene del aumento en la productividad, fruto del progreso tecnológico y científico. Porque es solo mediante el aumento en la productividad de toda la fuerza laboral de una nación, que esa nación puede lograr un crecimiento real de sus activos físicos nacionales.

La acusación de List en contra del Sistema Británico de Adam Smith sigue siendo tan cierto ahora para los proponentes del libre comercio como lo fue entonces; es decir, que es solo para las exportaciones, para evitar que las economías subdesarrolladas desarrollen sus propias fuerzas productivas, en tanto que las manufacturas británicas permanecen al cobijo de la competencia externa. De la misma manera, hoy Gran Bretaña ha impuesto a la fuerza el monstruo de Maastricht y el euro sobre Europa continental, y, el palabras de Ambrose Evans-Pritchard, ha inducido a Bruselas a perseguir una política hecha 100% en Gran Bretaña, en tanto que Gran Bretaña misma está fuera del corset de Maastricht.

El 3 de noviembre de 1827, estando en Filadelfia, List escribió que los americanos (y hoy, el mundo como un todo -HZL) tienen que entender finalmente "que con sus libros, Adam Smith no tenía la intención de ilustrar naciones, sino más bien estaban destinados a confundirlas, para beneficio de su propia tierra [Inglaterra]". Lo mismo se aplica hoy a las ideas de la faccion librecambista. De esta forma, el libre comercio no es tan libre despues de todo dado que, por ejemplo, el 90% de la producción agrícola a nivel mundial la controlan hoy cinco mega-carteles. El propósito de las "tecnologías adecuadas" no es ayudar a la gente en los paises en desarrollo sino más bien perpetuar deliberadamente el subdesarrollo de esos paises. Y bajo la rúbrica de "desarrollo sustentable" quieren que se vuelva permanente la prolongación de esa injusticia.

El librecomercio es obsoleto

Pero así como el nuevo Presidente de Rusia Medvedev estaba correcto cuando anunció en su primera visita a Berlín, que la OTAN y su expansión hacia el este se había vuelto obsoleta, lo mismo se aplica a la OMC y toda la doctrina librecambista imperial británica. Rusia, China e India junto con un número creciente de naciones en desarrollo, están llegando a sus propias conclusiones ante el fracaso de la globalización. Lo más importante ahora, es un discusión abierta a nivel mundial sobre cual es una verdadera política industrial, una que sea capaz de conquistar el hambre y la pobreza a nivel mundial en el largo plazo. Esta tiene que incluir la ayuda que prometió Japón de una nueva Revolución Verde en Africa, asi como tambien el plan del presidente de Senegal Wade de construir una "gran muralla verde" desde Dakar hasta Djibouti, es decir, de la costa Atlántica al golfo de Adén, atravesando un area que consiste básicamente de desierto -un corredor boscoso y por lo tanto un nuevo "pulmón verde" para el continente africano.

En los proximos meses, la crisis financiera mundial va a empeorar de manera dramática, con todos los efectos secundarios predecibles. El tema de la agenda que no quiso abordar la conferencia de la FAO en Roma, tiene que discutirse ahora en otros lugares, en otros foros. Para cuando se reuna en septiembre la Asamblea General de la ONU, cuando mucho, el tema de un nuevo Orden Económico Mundial Justo, un Nuevo Sistema de Bretton Woods, y un nuevo "Nuevo Trato" para la economía mundial, tiene que estar en la agenda. Ya es hora de que pongamos el orden económico y político de nuestro planeta en armonía con el orden del Creador, las leyes del universo físico y la dignidad del hombre como corona de esa creación.