La mano de Soros en la crisis en Zimbabwe

28 de junio de 2008

27 de junio de 2008 (LPAC).— La Iniciativa por una Sociedad Abierta para el Sur de Africa (OSISA por siglas en inglés) es una fundación creada en 1997 con sede en Johannesburgo, que trabaja en Angola, Botswana, República Democrática del Congo, Lesoto, Malawi, Mozambique, Namibia, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe. El director de la OSISA en Zimbabwe es Godfrey Kanyenze, director de vieja data del Congreso de Sindicatos de Zimbabwe (ZCTU por siglas en inglés). El fue la persona clave en desarrollar el supuesto marco alternativo del ZCTU al Programa de Ajuste Estructural de Zimbabwe a fines de los 1990. Tambien ha ocupado un puesto en la junta directiva del Foro de Actores no Estatales de Zimbabwe.

El Congreso de Sindicatos de Zimbabwe (ZCTU) obtiene financiamiento del Fondo para la Democracia de E.U. via el Centro Americano de Solidaridad Internacional Laboral. Morgan Tsvangirai, dirigente de la oposición, fue anteriormente dirigente de el ZTCU. El ZTCU es la principal federación sindical en Zimbabwe. El secretario general del ZCTU es Wellington Chibebe y el presidente es Lovemore Matombo, ambos encarcelados actualmente, esperando juicio.

El ZTCU se creó en 1981 con la fusión de seis confederaciones sindicales. Durante la década de los 1990 creció la oposición del ZTCU al gobierno de Robert Mugabe y fue la principal fuerza en la formación del Movimiento por el Cambio Democrático.

El Centro Americano de Solidaridad Internacional Laboral (ACILS, en inglés), mejor conocido como el Centro Solidaridad, fue creado en 1997 por la AFL-CIO. El Centro Solidaridad se creo con la consolidación de cuatro institutos sobre el trabajo: el notorio Instituto Americano para el Desarrollo del Trabajo Libre (AIFLD), el Instituto Asioamericano del Trabajo Libre, el Centro del Trabajo afroamericano y el Instituto de Sindicatos Libres. Su misión manifiesta es ayudar a construir un movimiento laboral internacional fortaleciendo el poder económico y político de los trabajadores en todo el mundo mediante uniones efectivas, independientes y democráticas. Críticamente se le conoce como el manantial del "imperialismo laboral".