El planeta necesita una nueva arquitectura financiera

18 de septiembre de 2008

[a:href="\/files\/media\/video\/080917_LHL.wmv";style="font-size: 14px; font-weight: bold"]Mire el video[/a] (formato: Windows Media Video)

(Palabras pronunciadas por Lyndon LaRouche el 18 de septiembre, en una reunión con miembros del Movimiento de Juventudes Larouchistas.) Dentro de doce días, el 1º de octubre, vamos a tener una videoconferencia internacional, como de costumbre, pero no estamos del todo seguros de que vaya a suceder, porque es posible que la economía de los Estados Unidos se habrá desintegrado por completo para ese entonces. En cierto sentido estoy ironizando, pero no del todo, porque realmente ésa es una posibilidad, dada la manera en que se ha estado comportando recientemente el gobierno de los Estados Unidos al lidiar con estas situaciones de rescate financiero.

Estamos ahora en un proceso hiperinflacionario, causado principalmente por las medidas tomadas bajo este gobierno. Por supuesto, como saben, ya el 25 de julio del año pasado advertí que esto estaba a punto de estallar, y esperaba que estallaría para el 1º de agosto. Estalló para el 28 de julio en lugar del 1º de agosto. Así que a veces me equivoco, ¿hm?

Pero, desde ese momento, el sistema ha entrado a un modo hiperinflacionario y está acelerando. Las medidas que propuse entonces, fueron, primero, la Ley de protección de propietarios de vivienda y de bancos. Si eso se hubiera adoptado, y tenía mucho apoyo en las ciudades y los condados y los estados de los Estados Unidos, pero nunca fue votada porque el problema Pelosi en el Congreso y cosas similares impidieron que eso sucediera. Mientras que algunos proyectos de ley estúpidos y temerarios fueron aprobados.

Estamos ahora en un lío agravado. La serie reciente de rescates, que nunca debieron haber ocurrido—se debió haber puesto a estas companías en reorganización por bancarrota, de la manera normal. Muchos de los activos que figuran en las listas, como los activos perdidos de estas cosas, eran activos dudosos. Algo de esto puede haber sido criminal, y se debió haber investigado para posiblemente levantar cargos penales en contra de los involucrados; tenemos muchas bancarrotas, donde existe la sospecha de que hubo criminalidad involucrada, recientemente, como resultado de este tipo de especulación, que ha estado sucediendo recientemente.

Pero la cuestión esencial es salvar a los Estados Unidos. Eso significa, como lo dije el año pasado, primero, la Ley de protección de propietarios de vivienda y de bancos. No debemos cerrar ningún banco esencial, que sea una institución esencial de crédito, dentro del sistema bancario autorizado por el gobierno, ya sea federal o estatal. Incluso si éstos están en bancarrota, hay que mantener sus puertas abiertas, con la participación de sus activos, de sus comunidades; deben seguir funcionando.

También propuse que tengamos una tasa de interés básico mínimo del 4 %. Eso no se hizo. Ahora, estamos operando al 2 %. Algunos idiotas están tratando de reducirla a 1 ½ %, lo cual es una tontería hiperinflacionaria.

También propusimos, y yo lo propuse en particular, que abordáramos a Rusia, China e India, como socios potenciales de los Estados Unidos en iniciar un nuevo sistema monetario financiero internacional, basado en el precedente del sistema de Bretton Woods de Franklin Roosevelt. Esto significaría que, en lugar de depender de los actuales sistemas financieros, que están irremediablemente en bancarrota, crearíamos nuevamente un sistema de crédito, que sólo es posible bajo la Constitución estadounidense, porque no somos una economía monetaria; somos un sistema de crédito. Es decir, este país no puede imprimir dinero salvo por autorización del Congreso y por la rama ejecutiva, con la autorización del Congreso. Nosotros somos un sistema de crédito. No somos un sistema monetario. Tenemos una aproximación de eso bajo el sistema de la Reserva Federal. Pero esencialmente, nuestra autoridad constitucional es la de un sistema de crédito. Ningún otro país en el mundo tiene este tipo de sistema, que nosotros tenemos por nuestra Constitución. Somos completamente diferentes de Europa, de los sistemas parlamentarios y demás.

Por lo tanto, nosotros representamos—para Rusia, para China, para India, que son, directa o indirectamente socios comerciales importantes de los Estados Unidos, ya sea directa o indirectamente—representamos algo único para el mundo al reorganizar una nueva arquitectura monetaria financiera para todo el planeta. Juntos, si se ponen de acuerdo estas cuatro potencias, y otros países luego se sumarían, podemos crear, casi de la noche a la mañana, un nuevo sistema crediticio internacional, y empezar a reconstruir el mundo que ahora está destrozado.

Así que eso es lo que vamos a discutir el 1º de octubre, aproximadamente dentro de 12 días. ¿Me explico?