Sobre Bernanke y demás: Atrapado en su cuchilla rebanadora

19 de septiembre de 2008

por Lyndon H. LaRouche. Jr. 19 de septiembre de 2008

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El pobre de Ben Bernanke se ha convertido últimamente en el Lirón de la fiesta del té financiero del Sombrerero Loco Paulson. Ha resultado ser una lástima que Lewis Carroll no haya escrito nunca una parte para el papel de la tonta de Nancy Pelosi en esa mesa; pero, por otro lado, tenemos que considerar el hecho de que la exprimer ministra del Reino Unido Margaret Thatcher se apropió de forma exclusiva del papel adecuado para Nancy con el papel personalmente patético que jugó a nombre del "Imperio Brutánico".

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El hecho más esencial del momento monetario presente, es que el sistema financiero monetario internacional actual ya se hubiera declarado muerto y en proceso de putrefacción si los patólogos hubieran llegado a tiempo. Ese sistema, estando ya muerto, nunca se recuperará. El proverbial rey está muerto; se necesita un reemplazo o el reino seguirá las huellas de su monarca difunto.

Sin embargo, Washington D.C., no es el único caso de un régimen mentalmente enfermo en el mundo hoy. Considere a esos gobiernos tontos, alrededor del mundo, que han proclamado el desplome financiero en marcha de E.U. con la aseveración: "Sí, los E.U. están enfermos, pero realmente no nos va a afectar a nosotros aquí".El crac del dólar estadounidense es el crac de todo sistema monetario financiero en todos los continentes del mundo. Es el actual sistema monetario financiero internacional que está en quiebra sin remedio, y por lo tanto, virtualmente muerto. Nunca ha sido una política sana tratar de revivir a un muerto. Ahora bien, todos ellos están muertos porque el sistema monetario financiero en el que están ubicados está muerto.

El consejo para el sensato por lo tanto, es el siguiente:

El dinero nunca ha contenido realmente dentro de sí el valor económico. Como lo entendió en la práctica el gobierno del presidente de E.U., Franklin Roosevelt, los únicos valores económicos reales son la economía física, no los valores monetarios. El aumento en los poderes productivos netos de la fuerza laboral, per cápita, y por kilómetro cuadrado de territorio nacional, es la única medida real del valor.

Es más, dado que el progreso se dá bajo condiciones inevitables de desgaste bajo las normas de prácticas fijas mantenidas actualmente, una economía que no aumente su productividad física neta per cápita de su producción, medida per cápita y por kilómetro cuadrado de su territorio total, ya está tambaleándose sobre el trayecto putrefacto hacia el desplome, a menos que cambie sus rumbos de regreso al progreso. Los Estados Unidos, en particular, se han venido desplomando en términos reales (es decir, físicos), per cápita y por kilómetro cuadrado desde el año fiscal estadounidense 1967-68. Las reformas de Nixon hicieron naufragar a la economía de E.U. y el gobierno de Carter, controlado por la Comisión Trilateral, desató una destrucción sistemática del naufragio que habían creado los gobiernos de Nixon y de Carter.

Lo que hizo la primera ministra Thatcher y su compinche el presidente Miterrand, en complicidad con el corrupto presidente de E.U. George H.W. Bush, fue destruir los restos de las economías físicas de Estados Unidos y de Europa en el transcurso de los 1990. El Imperialismo Brutánico de la señora Thatcher, el proceso de la llamada "globalización", la nueva "Torre de Babel", hasta llegar a Maastricht, se han convertido prácticamente en traición en contra de toda la raza humana. El factor clave es la complicidad de E.U. con ese proceso "posindustrial", de "globalización", agregado a las estupideces de Nixon de 1971-1973, que ha hecho posible la crisis de desintegración global actual del ahora sistema putrefacto del FMI en el mundo.

Los sistemas monetario financieros enfermos que han entrado en su fase terminal, como sucede con el sistema mundial actual, no pueden volverse a la vida con lo que parece mecánica de cochera. Tienen que reemplazarse.

La perspectiva que se ha de adoptar, para proporcionar el sustituto necesario, es reconocer que es el sistema de la economía física lo que el gobierno tiene salvar, enfoque que demostró presidente Franklin Roosevelt. El sistema monetario financiero que causó el desplome tiene que reformarse de una manera suficientemente radical, con ayuda de reformas por bancarrota, que le permitan funcionar a la parte real de la economía, la economía física, con una práctica científica y tecnológica revolucionarias, de y entre las naciones, para desenganchar la economía de los elementos financiero monetarios irremediablemente enfermos.

Bajo estas condiciones presentes, ¿qué debe uno debe decir de los representantes Barney Frank y Nancy Pelosi, que insisten en sus propuestas de salvar los problemas de la sociedad humana financiando un programa que le enseñe a volar a los lemmings muertos?