PLHINO, o caos

4 de octubre de 2008

3 de octubre de 2008 (LPAC).— Si México no lleva a cabo proyectos de desarrollo de la infraestructura como el PLHINO (Plan Hidráulico del Noroeste), advirtió de nuevo LaRouche en su conferencia transmitida por internet del 1 de octubre, se verá sujeto a un enorme caos económico y social en la medida en que millones de inmigrantes mexicanos son embarcados de regreso a México, bajo las actuales condiciones de depresión. Y es del interés de seguridad vital, inmediato, de Estados Unidos, el participar en proyectos como el PLHINO, con el fin de promover la estabilidad y el desarrollo de nuestros vecinos. Considere lo que está pasando ahora con la caida en picada de las remesas que envian a sus lugares de origen los mexicanos que trabajan en Estados Unidos, producto del desplome de la economía estadounidense. Según el Banco de México, en agosto las remesas cayeron en 12.2% comparadas con agosto del 2007, por mucho la mayor caida en la historia. De hecho, la tasa de desplome de las remesas se está acelerando en la medida en que la depresión arrasa en Estados Unidos: en el primer trimestre del 2008, las remesas cayeron 3.4%; en el segundo trimestre, cayeron "solo" 1.1%; pero después en julio la caida fue de 6.9%; y en agosto se desfondó con una caida del 12.2 %.

El 1 de agosto —el mismo dia que LaRouche daba su discurso transmitido por internet en Washington en donde presentó una alternativa al caos— se celebraban audiencias en el Congreso de México, en donde el gobernador del estado de Michocaban, Leonel Godoy, informaba que su estado era el mayor recipiente de remesas, con 14% del total y que la mitad de la población del estado, está en Estados Unidos (4 millones de personas). Godoy advirtió que el gobierno tiene que estar preparado para el influjo masivo de inmigrantes que regresan, cosa que por supuesto, no está preparado.

El mismo razonamiento setacó dirigente de un grupo de inmigrantes mexicanos del estado de Hidalgo, con sede en Tampa, Florida, quien informó que por lo menos 10,000 hidalguenses regresarán a México debido a la crisis financiera estadounidense, en la medida en que golpea el sector de la construcción. Hasta hace un año, el grupo tenía 40,000 miembros, que ahora se ha reducido a 30,000. Y cerca de 700 personas salen semanalmente de regreso a México. Localmente, muchos pequeños negocios propiedad de mexicanos han cerrado.