Es el Sistema Británico el que fracasó, no el Sistema Americano

20 de octubre de 2008
20 de octubre de 2008 (LPAC).— Se ha vuelto común el culpar a Estados Unidos y al gobierno de Estados Unidos por la crisis financiera. Una de las líneas comunes, que se repite hoy en un editorial del Washington Post es que el "pánico financiero" fue causado en gran parte por "la incapacidad del gobierno de controlar los riesgos sistémicos que el mismo gobierno había ayudado a crear". Dice el Post: "Nunca sabremos cómo pudo haber funcionado este sector financiero recientemente liberado en un campo de juego diseñado por Adam Smith".

La verdad es que, el que fracasó es el Sistema Británico, el parasítico sistema liberal angloholandés. Este sistema de finanzas especulativas es lo que creó las condiciones en las que se desarrolló el mercado de las hipotecas de alto riesgo y en las que desarrolló el mercado de derivados de varios miles de billones de dólares y es este sistema el responsable por el crecimiento, y desaparición, de la mayor burbuja financiera en la historia. La crisis financiera actual es hechura de la City de Londres.

El gobierno de Estados Unidos tiene responsabilidades importantes en esto, porque él, bajo la influencia de los parásitos financieros del Sistema Británico, sistemáticamente despojaron de las protecciones que cuidadosamente se habían convertido en leyes bajo el presidente Franklin Roosvelt. Nuestro gobierno, y nuestra población, fueron corrompidos con la promesa del dinero fácil y tenemos que bregar ahora con las consecuencias de nuestro fracaso. Pero, es crucial que entendamos que el fracaso no está en el diseño de nuestro sistema de gobierno sino en habernos permitido ser seducidos para que abandonáramos nuestros principios a favor del modelo británico. La solución a esta crisis depende no en las políticas desacreditadas de Adam Smith del Sistema Británico, sino en regresar al Sistema Americano de Economía Política.

NIKE AIR HUARACHE