Senado mexicano da pasos hacia la privatización de PEMEX

27 de octubre de 2008

26 de octubre de 2008 (LPAC).— El 23 de octubre, el senado mexicano voto abrumadoramente a favor de una reforma energética que le abre las puertas parcialmente a la privatización de PEMEX, la compañía petrolera nacional. Con el fin de lograr el apoyo de ambos partidos de oposición, PRI y PRD, que necesitaba para aprobarla, el gobierno de Felipe Calderón se vió forzado a moderar disposiciones anteriores, que le hubieran permitido a compañías privadas participar directamente en la construcción y propiedad de refinerias, transporte de petróleo y presidir contratos de producción compartida. Todas estas privatizaciones abiertas son ilegales, según la Constitución mexicana, aunque así lo exigen los buitres financieros internacionales. El ala de López Obrador en el PRD atacó la nueva ley e hizo llamados por manifestaciones populares en contra de la privatización de PEMEX.

Los círculos de la City de Londres y Wall Street están gruñendo descontentos por la incapacidad del gobierno de Calderón de entregarles todo lo que le pedían. "Hubo muy poco de lo cual regocijarse" dijo con resentimiento el Financial Times de Londres del 24 de octubre. Pero el vocero de la City de Londres citó al consultor petrolero George Baker quien admitió que "por lo menos [la ley] deja asentada la posibilidad de que se tomen mejores decisiones en un futuro" Esto es una referencia a la disposición en la ley para agregar 4 miembros independientes a la junta directiva de 11 personas de PEMEX y darle mayor "autonomía financiera" y más flexibilidad en la toma de decisiones de la compañía —i.e., esperan poderla abrir al saqueo directo de los intereses financieros internacionales.

La ley tiene que ser aprobada ahora por la Cámara de Diputados, lo cual se espera que sea pronto; luego el presidente Calderón la sanciona como ley. En ese momento, la batalla continuará.