Medvedev se prepara para la cumbre del 15 de noviembre. Putin procura medidas de emegencia en apoyo de economía real

1 de noviembre de 2008

31 de octubre de 2008 (LPAC).— El presidente ruso Dmitri Medvedev convocó hoy a una reunión de trabajo para preparar la intervención de Rusia en la Cumbre del Grupo de los 20 el 15 de noviembre en Washington, sobre una solución a la crisis financiera global. Asistieron a la conferencia en el Kremlin, el viceprimer ministro Igor Shuvalov, el ministro de Finanzas Alexei Kudrin, la ministra de Economía Elvira Nabiulina, el ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov, los asesores presidenciales Arkad Dvorkovich y Sergei Prikhodko y el presidente del Banco Central, Sergei Ignatyev.

En la única parte de la reunión que se hizo pública, Medvedev no escatimó palabras sobre la severidad de la crisis. Sin embargo, le faltó contenido a lo que delineó como su idea de lo que debe presentar Rusia ante la reunión, al menos en lo que se hizo público. Al calificar la situación actual de "una crisis financiera internacional completa", Medvedev dijo que Rusia había advertido esto y había tratado de ponerlo en la agenda de la reunión del G-8 de junio pasado, pero "las discusiones que tuvimos sobre este asunto en la cumbre de Japón no pasaron más allá de conclusiones generales de que debemos trabajar juntos sobre estos problemas. Algunos de mis colegas dijeron que todo estaba bien con las economías de sus paises. Pero ahora podemos ver todos los resultados".

Prometiendo tratar el tema a mayor profundidad en la reunión de hoy a puerta cerrada, y despues en su Mensaje Presidencial a la Asamblea Federal, Medvedev enumeró varios principios.

1) Las instituciones financieras internacionales necesitan una mayor legitimidad, lo que requerirá de "nuevos acuerdos internacionales".

2) El sistema financiero internacional debe estabilizarse "desarrollando un sistema de multiples centros financieros mundiales y monedas de reserva".

3) "La gestión de riesgos" tiene que "basarse en la tecnología de manejo gerencial moderno —no en los principios históricos de la fundación del Sistema de Bretton Woods". Medvedev no especificó si, por "Bretton Woods", quería decir el modelo keynesiano adoptado despues de la muerte de Franklin Roosevelt, o el sistema especulativo actual, posterior a 1971 (que con frecuencia se toma equivocadamente como "Bretton Woods" en los debates en Rusia), pero pasó a decir que un sistema nuevo debe incluir "un sistema armónico de normas nacionales e internacionales para los participantes en los mercados financieros", con "un conjunto de reglas, comunes y unificadas, reglas que se puedan aplicar ampliamente sin tener que hacer concesiones a las normas nacionales". Planteó el problema actual en términos de los sistemas "anglosajón" en contra del "europeo continental", pero identificó éste como de "reglas de contabilidad" no de principios económicos fundamentales.

4) El mundo necesita "un sistema de incentivos al comportamiento racional de parte de los participantes en los mercados financieros mismos. Por comportamiento racional, quiero decir un comportamiento que es honesto, apropiado, cuidadosamente considerado y motivado". Aquí, Medvedev estaba usando la terminología que los peores saqueadores a nivel mundial explotan para encubrir sus crimenes, mientras hablan de "autointerés racional".

Medvedev dijo que va a tomar años poner en funcionamiento un "sistema financiero internacional con nueva cara" pero el proceso tiene que iniciarse sin dilación.

Tambien hoy, el primer ministro Vladimir Putin sostuvo una sesión con varios miembros de los mismos ministerios del gabinete, y otros, sobre más medidas para amortiguar el impacto de la crisis financiera global sobre la economía rusa. Anunció un plan para apoyar sectores claves de la economía real de la industria rusa. Tiene tres elementos fundamentales:

1) Medidas para evitar las quiebras masivas de compañias, a la vez que se defienden los derechos de los prestamistas y los inversionistas. El propósito de esto, subrayó Putin es "apoyar los proyectos de inversión en nuestra economía". Dijo que, como política, Rusia es lo suficientemente fuerte como para no abandonar proyectos esenciales que ya se han adoptado, pero que se van a monitorear todos con respecto a su eficiencia y para asegurar su financiamiento.

2) Encontrar formas de apoyar los sectores económicos claves. Las prioridades son construcción, máquinas herramienta, la industria de defensa, sector de materias primas, comercio al menudeo (por su papel social), y agricultura. No se van a abandonar los esfuerzos por promover las exportaciones de manufacturas.

3) Apoyo a la pequeña y mediana empresa.

Ninguna de estas medidas funcionará, dijo Putin, "a menos que paremos la especulativa fuga de capitales de Rusia". Dijo que esto estaba ocurriendo porque las compañías rusas querían crear su propio fondo de estabilización privado, comprando divisas extranjeras. Citando la condición de los mercados internacionales, Putin destacó que ésta no es una solución. "Déjenme repetir" dijo, "que la moneda rusa debe trabajar en Rusia. Y todo egoismo corporativo, en cualquier sector, tiene que parar".

En particular, Putin advirtió, "cualquier intento por cambiar a divisas extranjeras y sacar del país los recursos que hemos destinado para apoyar al sector real de la economía rusa tiene que pararse tan drásticamente como sea necesario". Por lo tanto, el plan del gobierno manda que el Banco Central monitoree las acciones de los bancos que reciben apoyo del gobierno.