LaRouche: la cumbre del G-20 es una farsa

15 de noviembre de 2008

15 de noviembre de 2008 (LPAC).- "Ninguno de los participantes está enfrentando realmente las cuestiones decisivas, inmediatas, que se precipitan a gran velocidad sobre el mundo" afirmó hoy Lyndon LaRouche en discusiones sobre la cumbre del G-20 en Washington, D.C., el 15 de noviembre. "Lo que dice el Presidente francés Nicolás Sarkozy en términos de restricciones y demás, es pertinente, pero todas las otras cosas que estamos escuchando es basura. No tiene sentido".

"Es una farsa y tiene la intención de ser una farsa" continuó LaRouche. "No se va a decidir nada que sea importante. Habrá insinuaciones e intentos de corromper la situación lo más posible, especialmente de parte de los británicos. Y el lado británico, como siempre, anda buscando que todos los demás hagan una cooperación a su favor. Quieren un salvataje.

"Los británicos siempre arreglan las cosas asi: "ustedes tienen que debatir esto; ustedes que debatir aquello". Es pura basura. El despliegue político de los británicos es asegurarse que nada funcione".

"Yo creo que debemos expresar nuestro desprecio irrestricto por esta farsa. Quiero decir, después de todo: una prostituta es una prostituta, no es cierto? Y los británicos son una gran prostituta vieja" dijo LaRouche.

En las últimas semanas, LaRouche ha puesto de relieve que cualquier intento serio por resolver la crisis de desintegración financiera global tiene que excluir de manera enfática a los británicos de cualquier participación política. Si no se les excluye, sabotearán cualquier intento de cambio serio. Si se trata de alcanzar un consenso con ellos, insistió LaRouche, el resultado será menos que nada.

Esto es precisamente lo que está ocurriendo en los movimientos previos a la cumbre del G-20 del 15 de noviembre en Washington D.C.

* El primer ministro británico Gordon Brown le dijo a los periodistas en su vuelo de Londres a E.U. que esperaba que la cumbre apoyara aumentar en forma drástica el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la supervición mundial, un regreso a la paralizada ronda de Doha, pláticas a favor del libre comercio mundial, y la creación de un "colegio de supervisores" supranacional que supervise todos los bancos a nivel internacional. Brown se anda escurriendo por todos lados para imponer esta agenda, reuniendose antes de la cumbre con el presidente ruso Medvedev, el primer ministro japonés Aso y el presidente brasileño Lula, así como también con los economistas premio Nobel, Joseph Stiglitz y Paul Krugman. Lo que es más importante, los asesores financieros y sobre política exterior de Brown sostendrán conversaciones con los enviados de Obama a la conferencia, Madeleine Albright y Jim Leach.

* El primer ministro de Japón Aso hará un llamado para duplicar los fondos actuales del FMI por $340 mil millones de dólares, y ofrecerá $100 mil millones de parte de Japón. Los sauditas pudieran también ofrecer soltar fondos para el FMI

* La canciller alemana Angela Merkel propondrá un aumento en la transparencia y los controles "para todo tipo de productos financieros", incluyendo los derivados, que administraría un FMI con más poder.

* El primer ministro de la India Manmohan Singh hizo un llamado a favor de que "el FMI tenga una mayor inclusividad [y] la necesidad de asegurar que no sufran los prospectos de crecimiento de los países en desarrollo" pero subrayó que "es necesario evitar tendencias proteccionistas". Su ministro de Finanzas P. Chidambaram advirtió a la vez de que "la crisis no debe ser una excusa para envolverse en un capullo proteccionista".

* El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy anunció el jueves que "voy a Washington a explicar que el dólar... ya no puede reclamar ser la única divisa en el mundo", mientras que el periódico Le Figaro advertía que "Sarkozy ya tiene planeado crear ciertos incidentes en las sesiones si resulta que Estados Unidos se cierra totalmente a las propuestas europeas". Sarkozy usó también su posición como presidente rotativo de la Unión Europea para que España y Holanda pudieran asistir también a la cumbre.

El presidente ruso Dmitri Medvedev afirmó que la cumbre de mañana no será concluyente, y que él apoya sostener una cumbre de seguimiento sobre el sistema financiero, "sin mayores moños rojos y bastante rápidamente". "Necesitamos una respuesta adecuada, a escala total, ante los problemas, no simplemente una colección de declaraciones, apretones de manos y poses para la foto, sino más bien un plan de acción". Después de hablar sobre categorias como las "transparencia", "procedimientos de avisos previos" y bajar las barreras comerciales, incluyó algo más fuerte: "Eliminar los saldos desfavorables entre el volumen de de todo tipo de intrumentos financieros que se emitan, y los verdaderos rendimientos de las inversiones en los programas a los que éstos están relacionados". Si esto realmente se llevara a cabo, llevaría directo a las entrañas de la crisis: la burbuja de derivados.