Ningún truco barato va a funcionar: la industria automotriz está acabada

15 de noviembre de 2008

13 de noviembre de 2008 (LPAC).— El presidente ejecutivo de la Chrysler Bob Nardelli dijo hoy en una conferencia en California que su compañía, que se engulló mediante una adquisición forzada el buitre Cerberus Capital Management LP, tiene que recibir ayuda federal para poder sobrevivir. Qué tanto pudieran recibir, "eso está todavía por determinarse" dijo Nardelli. Chrysler, Ford y la General Motors Corp. han pedido $25 mil millones a repartirse. Mientras tanto hoy Goldman Sachs suspendió su calificación de GM, diciendo que nada más que la GM necesita un rescate por $22 mil millones para sobrevivir. JP Morgan Chase rebajó la calificación de la GM de "neutral" a "carga excesiva" y dijo que la automotriz necesita "algo de inmediato" para poder terminar el año. Estas son las últimas novedades en la expiración de las pretenciones del sector automotriz estadounidense. Incluso con ayuda, de cualquier manera, los Tres Grandes no van a poder sobrevivir con las políticas actuales que se niegan a reconocer la crisis. El potencial para revivir la industria automotriz y la base manufacturera estadounidense fue destruido en febrero del 2006, cuando el partido Demócrata se negó a enfrentar la crisis, como se lo proponía Lyndon LaRouche en ese entonces. Hoy no se puede salvar estas compañías con trucos baratos.

Sin embargo, las maniobras de trucos baratos es lo que está al orden del dia. El presidente electo Obama y los Demócratas en el Congreso están presionando para que se apruebe un rescate por $25 mil millones para las compañías automotrices. Obama dice que el Congreso debe aprobar hasta $50 mil millones. La Casa Blanca está enviando señales contradictorias. Fue tema de la reunión Obama-Bush a principios de esta semana; ahora, se disputa de dónde se van a sacar los fondos. El secretario del Tesoro Paulson dijo en Bloomberg TV hoy que el gobierno se opone al plan Demócrata de sacar el dinero de rescate del paquete original de rescate bancario por $ 700 mil millones, porque eso está reservado para las instituciones financieras (que él viene redefiniendo dia con dia). Paulson dijo que el congreso tiene la opción de revisar una ley que autorice $25 mil millones para ayudarle a los fabricantes de autos a reconvertirse hacia vehículos más eficientes en combustible, lo que haría que el dinero estuviera disponible más rápidamente, para auxiliar su liquidez. También perorateó sobre cómo cualquier ayuda federal tiene que estar acompañada de planes de viabilidad empresarial. Pura boñiga.