Si no establecemos ESTE tipo de reforma AHORA, no vamos a tener un planeta aceptable donde vivir

16 de noviembre de 2008

Lyndon LaRouche ofreció los siguientes comentarios durante una reunión privada en Washington, D.C., el 11 de nociembre. Se agregan subtítulos a la transcripción,

Como probablemente saben ustedes, desde julio pasado [del 2007], yo pronostiqué que nos encontrábamos al final de una fase del sistema. Y en tres días, después de mi pronóstico, el 25 de julio del año pasado, empezó la desintegración del actual sistema monetario, con lo que algunos que no sabían nada calificaron como una "crisis hipotecaria". Nunca se trató de una crisis hipotecaria: la idea de que explotó una burbuja de bienes raíces y hubo una reacción en cadena en el mundo es una tontería. No sucedió eso: fue todo lo contrario.

El sistema que estaba por estallar, o implosionar, simplemente se salió de control en su punto más débil. Pero el problema hoy se encuentra no en el área de bienes raíces o en otro respecto; está en los derivados financieros. El sistema de los derivados financieros del mundo es que se haya en el proceso de derrumbarse. Y el sistema de los derivados financieros se calcula que supera en valor los miles de billones de dólares estadounidense! Y ésta es la gran burbuja especulativa que se ha inflado desde 1987, bajo Alan Greenspan y otros. Ésta es la burbuja que ahora se está derrumbando.

Éste es un derrumbe sin remedio, en términos del sistema actual. Ninguna mera reforma de este sistem actual, salvará al planeta. El acontecimiento más cercano comparable, en toda la experiencia de la civilización europea, ocurrió en el siglo 14, con el derrumbe general llamado "nueva Era de Tinieblas", en el que se derrumbó el sistema de Europa entero. El número de villas se desplomó a la mitad, la población de Europa en una tercera parte y llevó varias décadas antes de que regresara apenas el comienzo de la civilización.

La crisis que tenemos hoy, en todo el mundo, tiene una forma similar: una enorme burbuja financiera, que ha estado creciendo a un ritmo enorme, mientras el ritmo de la producción física neta per cápita se ha estado desplomando. Este sistema está sentenciado en su forma actual. Y no hay reforma menor, no hay reforma monetaria que pueda salvar a este sistema. Nos dirigimos a un derrumbe total y absoluto del planeta, a menos que se haga un cambio. No hay esperanza, para ningún remedio, en el marco de lo que se denomina sistema monetario. Más bien, como lo habré de recalcar aquí, la alternativa es el establecimiento de un sistema de crédito que reemplace al sistema monetario actual.

El papel decisivo de Estados Unidos

Ahora bien, el modelo para el sistema crediticio se encuentra, históricamente, en Estados Unidos. Si se estudia la Constitución de Estados Unidos y sus peculiaridades, contrario a las de Europa, nuestro sistema de gobierno no se asemeja en los elementos esenciales, a ningún sistema de gobierno europeo. Los sistemas de gobierno europeos son en esencia sistemas parlamentarios no federales. Existen reformas en Estados europeos que se mueven en la dirección de un sistema presidencial. El mejor ejemplo de un intento en esa dirección fue Charles de Gaulle, como Presidente de Francia, en su Quinta República. Hubo un intento serio de establecer un sistema de Estado nacional en Europa, por De Gaulle. Pero desde ese momento, no ha habido un esfuerzo exitoso para establecer un verdadero sistema de Estado nacional, contrario a un sistemario parlamentario.

Por tanto, Estados Unidos tiene una significancia decisiva en esto, y si Estados Unidos no juega un papel decisivo en esto —que parece demasiado difícil en este momento debido a la Presidencia actual y demás— sin Estados Unidos, no hay esperanzas de evitar lo que será el hundimiento en una nueva Era de Tinieblas, a semejanza de la ocurrida en Europa en el siglo 14. Ésa es la situación que enfrentamos. Ninguna reforma simple, ningún ajuste, ningún acuerdo monetario, nada así va a funcionar.

No obstante, existen medidas muy específicas, de acuerdos entre gobiernos que podrían cambiar el sistema, cambiarlo sin nada demasiado radical pero que nos ayudarían a salir adelante.

Entonces, lo primero que tiene que darse, en la práctica, es que a menos que exista un acuerdo de cierto tipo entre los Estados Unidos, Rusia, China e India, hemos llegado a una situación en la que sería imposible salvar al mundo de un colapso, de un colapso mundial. La forma sería ésta: sería el cambio del sistema monetario mundial actual, la eliminación del sistema monetario vigente, reemplazándolo con un sistema crediticio que sea consistente con el principio de la Constitución federal de los E.U. Recuerden que nuestra Constitución, nuestro sistema presidencial, no se basa en un sistema parlamentario; no se basaa en un sistema monetario. Se basa en lo que se conoce como sistema crediticio.

La diferencia es obvia para todos ustedes; se tienen dos tipos de sistemas en el mundo actual, de alguna significancia. Uno, existen sistemas de crédito: un crédito significa que el dinero que emite un gobierno, que emite el gobierno, a nombre del gobierno, y se sostiene con las promesas del gobierno de apoyar el crédito. Este crédito, por ley, puede luego monetizarse y proporcionar una moneda de dinero así como crédito para el desarrollo.

Esto es distinto de un sistema monetario. Un sistema monetario representa un sistema de dinero, el cual está por fuera del gobierno, pero que pueda o no tener un acuerdo con el gobierno. Los sistemas europeos, hoy, no son sistemas de crédito, son sistemas monetarios. El sistema monetario, que está ligado al FMI, hoy día, y lo ha estado desde 1971-72 —ese período— es lo que se está viniendo abajo. El sistema monetario se está derrumbando porque está vinculado, concretamente ahora, a la burbuja de crédito, lals burbujas de los derivados. Y esto es lo que se está desplomando. No hay posibilidades a estas alturas no más, de salvar al sistema monetario en su forma presente. Es decir, una reforma interna del sistema monetario no va a funcionar. Es demasiado tarde. Se podía haber hecho algo en esa dirección, hace un año, en julio del año pasado, en 2007. El sistema está tan podrido hoy que no sería posible, especialmente los cambios que han realizado por los E.U. y otros gobiernos en los meses recientes son tan radicales, que sería imposible reformar este sistema. Se tiene que reparar por completo y revolucionarlo.

Sin embargo, nuestro Sistema Americano nos permite hacer eso, bajo nuestro sistema constitucional en nuestra historia.

Un acuerdo de cuatro potencias

Ahora bien, lo que tenemos que hacer es, establecer un bloque de poder, que force un cambio entre las naciones. Europa occidental, pese al hecho de que existen elementos positivos, como el caso de Tremonti en Italia, o algunos esfuerzos del lado de Sarkozy en Francia; existen algunas iniciativas en la dirección de reformas útiles. Existen deseos hacia reformas útiles en otras partes del mundo. Pero el requerimiento aquí, es contar con un acuerdo lo suficientemente poderoso que force a una reforma de una manera oportuna. Esto sólo puede darse con un acuerdo entre los Estados Unidos, Rusia, China e India. Si los Estados Unidos, Rusia, China e India funcionan como un bloque, otros países se les van a unir y podemos forzar la reforma. En mi parecer, sin ese acuerdo particular, sería imposible imponer la reforma, políticamente, en este momento; no a tiempo. Tarde o temprano podríamos llegar a un acuerdo pero sería demasiado tarde. El cambio se necesita ahora: el sistema mundial se está colapsando a un ritmo tal, en este momento, que no contamos con años para jugar. No contamos muchos meses para juegos. Para finales del año, debemos estar en la dirección de establecer algún tipo de reforma, en esta dirección.

Ahora, lo que significa es esto. Como lo saben en China, y otros países, el cambio en el sistema, especialmente desde 1971 y 72 en adelante, el cambio fue un cambio en la relación de China, de los Estados Unidos hacia China y otros países. El cambio en esencia fue hacia lo que se denomina "globalización": sacar la producción de Europa y los Estados Unidos y trasladarla a países con un ingreso per cápita inferior, en otras palabras, fuerza laboral barata. Y de esa manera la producción y la infraestructura fueron sacadas de los Estados Unidos, y cada vez más de Europa, especialmente después de 1989-1990, hacia otros países, en particular los países del Tercer Mundo, que funcionan al precio de una fuerza de laboral barata. Hoy, la mayor parte de la producción del mundo depende críticamente, de un margen de la producción en esos países, que son los países exportadores, que sustiyeron la producción europea, la producción de E.U. y así sucesivamente.

Por consiguiente, en este momento, tienen dos cosas: primero que nada, el sistema se está colapsando. Ahora bien, por la naturaleza del sistema, significa que los países que fueron usados como sustitutos para la producción de Europa y los Estados Unidos, por ejemplo, ahora se están derrumbando, debido a que las compras desde otros países se están colapsando, como en el caso de China, donde el desplome de China es una potencial bomba de tiempo para el planeta entero. Porque de continuar el derrumbe de las exportaciones de China al presente, esto será una bomba de tiempo para el sistema entero; y algunos entienden esto. Por tanto, la unidad de las cuatro potencias, los Estados Unidos —que tiene un cierto poder especial— Rusia, Chia e India representan un bloque que puede forzar reformas del tipo que se necesitan.

Un sistema crediticio, no monetario

Lo que se requiere es esto: tenemos que eliminar el sistema monetario, por un sistema de crédito. Un sistema de crédito no es algo misterioso. Es un algo que en esencia es tradicional a los Estados Unidos en particular. Los sistemas europeos en la actualidad son sistemas monetarios: es decir, a pesar de los acuerdos con los gobiernos, la moneda la controlan agencias externas al gobierno. Ésta es una característica de los sistemas parlamentarios; no de un verdadero sistema presidencial, sino de un sistema parlamentario. Y de ese modo, el dinero existe de manera independiente del control del gobierno, si bien con acuerdos con el gobierno, pero no obstante bajo el control de agencias externas: agencias financieras internacionales, que en realidad controlan el sistema monetario, controlan y regulan el dinero, y el gobierno juega un rol cada vez menor en el control del dinero, en el control del sistema monetario. Esto es característico en Europa, particularmente desde 1989-1991, en donde el control sobre el dinero, con los acuerdos de Maastricht y acuerdos similares, Europa no controla para nada su propia oferta monetaria: La controlan intrusos, en gran medida a través de Londres y cosas como el mercado de cotización del petróleo.

Por consiguiente, la solución radica en la creación de un sistema crediticio que sustituya al sistema monetario. No hay manera de salvar este sistema monetario en su forma actual. Está lleno de basura, con los derivados financieros mucho más allá del trillón de dólares en cobros, contra el tamaño nominal de la producción actual de las naciones, es imposible reformar este sistema monetario en su forma presente. Se tiene que someter al sistema monetario mismo a un proceso de bancarrota. Se tendrán que barrer la porción de capitales monetarios nominales más grande del mundo actual! ¡Elimínenlos! Porque el sistema en su conjunto se encuentra irremediablemente quebrado.

¿Y que se hace en ese caso? Bueno, lo que se hace para una reforma monetaria a un sistema de crédito, usar la Constitución de los EU. Porque de nuestra Constitución, podemos crear, como lo hiciera formalmente Roosevelt, nosotros podemos crear un sistema de crédito. Para sustituir un sistema monetario.

Bien, lo que se hace en este caso, y en acuerdo con los Estados Unidos, y su Constitución, con Rusia, China e India, puede llevarse a cabo. Lo que se hace es que uno dice, pongamos todas las obligaciones los reclamos que equivalen a obligaciones monetarias o de crédito en dos montones. Uno lo llamamos "monetario". Ése es el montón de estiércol. El otro lo denominamos el montón de "crédito". Entonces, bajo la Constitución de los EU, el dinero, cuando se sigue la Constitución, se crea solamente por la voluntad del gobierno. Se lleva a cabo por la rama Ejecutiva del gobierno, con el consentimiento de la Cámara de Representantes, y las cosas fluyen desde allí. Este crédito emitido también se autoriza para monetización: así, el crédito puede emitirse como préstamos para proyectos, o préstamos internacionales, y parte puede monetizarse con la condición bajo la cual se emitió. En particular, si tuviéramos un sistema de banca nacional, que en estos momentos no tenemos, podríamos convertir el Sistema de la Reserva Federal, que está quebrado, en un sistema de banca nacional, como lo propuso Hamilton. Luego, se haría eso de manera automática. Nosotros sí necesitamos de sistemas bancarios nacionales en cada país. Eso no significa que sean los únicos bancos, pero sí que uno se un sistema de banca nacional para controlar la relación entre el gobierno y el sistema bancario como un todo en general.

Someter al sistema a una reorganización de bancarrota

Si uno hace eso, entonces se logra una reforma de bancarrota: se toma el sistema quebrado sin irremediablemente —estamos hablando de miles de billones de dólares en obligaciones, de obligaciones monetarias, especialmente las que aparecen en esos mercados especulativos de derivados y ese tipo de cosas— tenemos que borrar la mayor parte de esto de los libros! Jamás podrán pagarse. Fue una tontería, fue una mentira, se hizo en gran parte desde 1987, bajo la locura de Alan Greenspan. Esto tiene que borrarse.

¿Qué se hace? No sólo se tienen que proteger esas cosas que son productivas y necesarias para el gobierno y necesarias para la población. Por tanto, se crea un monton llamado el "montón del crédito". Lo que se hace es tomar cada obligación, y cada título, que valga para la sociedad, en estos momentos, o sea necesario o meritorio, y se pone eso,, se toma el valor monetario de eso y se asigna eso a la creación de crédito, crédito gubernamental, un sistema de crédito. Y el resto se deja podrir.

Luego, en ese momento, se llega a acuerdos, con gobiernos; y aquí es donde la relación de Estados Unidos, Rusia, China e India tiene lugar; hay muchas ramificaciones a esto. Bajo el caso, lo que hacemos primero que nada, es crear entre estos gobiernos, y otros que se les unirán, se crea un sistema de crédito que remplace el sistema monetario actual. Eso no significa que de inmediato participan todas las naciones; significa que estas naciones y otras que lo deseen, se unirán de inmediato. Ahora bien, entramos en un acuerdo que equivale al resurgimiento del sistema de Bretton Woods. Lo que hacemos, por tanto, es que creamos un sistema de crédito, como un sistema internacional, como un sistema de tipos de cambio fijo. Y emitimos crédito, por acuerdo entre estos países, como un sistema de tipos de cambio fijo. Luego procedemos a expandir la producción mundial, involucrando estos países, a través del nuevo sistema de crédito, dejando que se pudra el dinero inservible, las obligaciones inservibles.

Al hacer eso, pasan dos cosas, en particular con estos países participantes: porque el futuro del planeta, en lo económico, se concentra en Asia, donde se encuentra la concentración única de población más grande y la necesidad de crecer. La otra región, que tiene un carácter similar, es África. Ahora, Asia y África también son dos regiones con mucho de la riqueza de materias primas requeridas para el desarrollo de la producción mundial.

Por tanto, si se desarrolla esta parte del mundo, ocurren varias cosas: primero que nada, se tiene en China, y se tiene en India y en otros países en Asia, se tiene una tendencia donde 60-70% de la población básicamente no tiene nada debido a la estructura actual de precios y los precios que se pagan. Una pequeña parte de la población en estos países, con variantes de caso a caso, tienen, digamos, un nivel de vida moderno, una capacidad de producir moderna. Una gran parte de la población permanece por fuera! Si bien existe desarrollo de infraestructura en China, no basta para compensar, por ejemplo, estas necesidades. El desarrollo de recursos para desarrollar materias primas, es decir, materia prima de minerales, no es suficiente. Las materias primas, los minerales, permanecen allí en el terreno, pero no se puede simplemente extraerlas, uno tiene que desarrollar esos recursos. Y uno tiene que movilizar el flujo de esto hacia la expansión de la producción que incluya eso. India y China son tipico de esto; pero también toda Asia.

Hay una situación paralela en África. África es uno de los depósitos más grandes de materias primas, necesarias para la humanidad en el período por venir. Pero bajo las condiciones actuales, con la falta de infraestructura, uno no puede desarrollar esas materias primas! Así, por tanto, lo que se tiene es una parte del mundo, de más de 40% del mundo en Asia, en esencia, y una parte grande en África, y situaciones comparables en América del Sur, donde se tienen grandes recursos, subdesarrollados, que pueden desarrollarse, pero no se ha dado todavía el desarrollo de la infraestructura necessitado.

El reto del desarrollo

De esta manera, por tanto, no sólo tenemos el asunto de una reforma de un sistema monetario, para presentar un derrumbe del sistema, tenemos el reto ahora, de tomar estas regiones de desarrollo, que abarcan grandes depósitos de materias primas, [y] al mismo tiempo, es una parte muy grande de la población, y una parte grande de la población del mundo está viviendo en condiciones de calidad inferior sin la perspectiva inmediato de una mejora significativa. Por tanto, la frontera de la humanidad, para los siglos por venir, abarca este empuje de desarrollo. Significa, entonces, un viraje de las tendencias actuales en Europa y en Norteamérica, lejos de convertirse en sociedades postindustriales, hacia jugar un rol de apoyo clave en las tecnologías más nuevas que apoyarán este desarrollo en Asia y en África; y de manera similar también, en América del Sur, pero América del Sur mucho más cercana a los Estados Unidos, y así sucesivamente, tiene una amplia población cultural europea y, por tanto, abordar eso es mucho más diferente que lo es con otras partes del mundo que tienen un legado cultural diferente.

Por tanto, hay dos cosas involucradas: primero que nada, es movilizar una sección del planeta, que puede movilizarse, que tiene que movilizarse; Rusia conoce las necesidades de movilizar! Rusia está enfrentando una crisis existencial, no tan severa como China ahorita mismo, sino una crisis existencial. Ellos no pueden simplemente seguir funcionando de la manera que lo están haciendo! Se requieren cambios. China sabe que se requiere un cambio, de la situación actual. India es menos inestable en algunos respectos, que China, debido a que sus características son diferentes, pero todo Asia se encuentra en esta condición. África se encuentra en una condición conocida. El problema en América del Sur, aún cuando sea una parte diferente del mundo, y características diferentes, es similar.

Por tanto, no tenemos que pensar meramente acerca de una reforma monetaria o de crédito: tenemos que pensar de una reforma de crédito desde la perspectiva de una orientación de misión, de un sistema de Estados nacionales soberanos, globalmente, por un período extendido por venir. De manera automática, en este tipo de procesos, si uno tiene este acuerdo del tipo que he indicado, entre cuatro naciones líderes, y aquéllas que se les unan de inmediato, uno pasa de inmediato a un sistema de tipos de cambio fijos con un sistema de tipos de cambio fijo denominado en el oro, un sistema de tipos de cambio fijo. Así uno empieza a operar en una parte del mundo, incluso si el resto del mundo todavía no se ha unido, uno estará operando bajo acuerdos de tratado, entre un bloque de naciones, un bloque poderoso de naciones en estos términos. Y uno está de regreso en la dirección que tenemos que ir, para resolver estos problemas: un sistema de tipos de cambio fijo.

Lo que probablemente haríamos, y yo haría en los Estados Unidos, si yo tuviera mis preferencias, sería tomar el Sistema de la Reserva Federal ahora en bancarrota; el sistema de la Reserva Federal está irremediablemente en bancarrota. Yo lo digo: es verdad. Simplemente el hacha no ha cortado la cabeza, todavía, pero está perdida! Lo que tiene que hacer uno es ponerla bajo una reorganización por bancarrota. Ahora bien, dado que tiene una relación del gobierno federal, con la que tiene que trar el gobierno federal, uno simplemente hace lo que habría hecho Alexander Hamilton, y se propuso, de haber tenido que decidir, a pesar de Andrew Jackson; y convertir el sistema de la Reserva Federal, como un conjunto de capitales, y usar el poder del gobierno con una Ley del Congreso, y la rama del Ejecutivo, para convertirla en un Banco Nacional. Eso no quiere decir que sea el banco que controle todo en el sistema bancario. Uno va a restablecer los bancos privados, los bancos estatales y los bancos federales, los bancos autorizados. Pero se necesita de un vehículo que interactúe entre el gobierno y el Departamento del Tesoro, y la parte privada del del sistema bancario, para mediar el manejo de los acuerdos a largo plazo, y el manejo de otras cosas que se hagan a nombre tanto del interés del gobierno como de parte de las instituciones.

De modo que si nosotros creamos esta semilla cristalina, de estas cuatro naciones, y otras que se les unan, podemos tener ahora, en el momento que decidamos hacerlo, si el Presidente de los Estados Unidos dice, al Presidente de Rusia y al Presidente de China, y al gobierno de India, y algunos otros países: "¡Vamos a establecer este acuerdo!" ¡Los Estados Unidos tienen, constitucionalmente, el aparato constitucional y la autoridad, de instituir esto!" Así no tenemos que preocuparnos de lo que alguien diga en Inglaterra —o en alguna otra parte del mundo— si estos países lo acuerdan, con una cierta orientación de misión, actuar de inmediato, podemos empezar un proceso hacia una recuperación del planeta como un todo. Y una vez empecemos ese proceso, entonces podemos seguir adelante a la gran empresa de lograr involucrar en ello a otras partes del mundo. Pero tenemos que hacer una pausa.

El sistema presidencial estadounidense

Tenemos ahora, por supuesto, un nuevo Presidente electo de los Estados Unidos, y siempre que viva —entiendo que hay algunas amenazas a su vida— las perspectivas no parecen buenas a primera vista por su comportamiento, pero si fuerzas como ésa se combinan, la forma en que funciona el sistema presidencial estadounidense, el Presidente de los Estados Unidos será configurado por el enfoque a un acuerdo así. Algunas veces él domina, de una manera mala. Algunas veces él domina de una buena manera. Pero nuestro sistema no es un sistema de un Presidente; es un sistema presidencial, en el que la totalidad del gobierno federal es en esencia un sistema presidencial en su carácter. Y las otras ramas del gobierno son en esencia auxiliares a nuestro mecanismo de control, que determina y da forma a la Presidencia.

Mas si la Presidencia de los Estados Unidos decidiere actuar en esa dirección, las fuerzas del Presidente pueden controlar al Presidente de los Estados Unidos. Y, por tanto, el Presidente de los Estados Unidos se verá inclinado y orientado a realizar cosas útiles, por el futuro de los Estados Unidos y sus aliados. De modo que éso es lo que se requiere.

Si nosotros hacemos eso, entonces podemos hacer frente a otras partes del mundo, que se unan deseosas. El problema en este momento es el intento de ir país por país para que acepte esto; el tipo de negociaciones que se están dando entre Londres y Sarkozy de Francia, no tiene ninguna esperanza! ¡No puede resultar nada bueno de esto! Es totalmente inútil. Y se van a ver los resultados, en la reunión que viene, se verán resultados terribles. Serán intrascendentes; será caótica. ¡No se presentará ninguna solución! Pueda que algo se presente y se le llame "solución". Pero, el llamar cerdo a una persona no lo hace humano. Esto no va a funcionar.

Nada de lo que está planeado actualmente para la próxima reunión va a servir para un carajo, en absoluto, sino que sólo va a empeorar las cosas. Solamente una reforma del tipo que he descrito, está dentro de lo posible como cambio factible en el sistema.

Lo que he dicho, implica también que nos alejaremos de un sistema de tipos de cambio flotantes, no sólo hacia un sistema de reservas en oro, o un sistema regulado del tipo que Roosevelt formuló en 1944, contrario a lo que hizo Truman después de 1945: lo que hizo Truman, lo que se hizo con Truman, no eran las intenciones de Roosevelt. Recuerden, que la intención de Franklin Roosevelt era eliminar todo imperialismo, deshacerse del colonialismo, y usar el enorme poder económico que habíamos congregado en la guerra, para ayudar a construir otros países, mediante una asociación para eliminar el colonialismo, y establecer un sistema de estados nacionales sobre este planeta.

Truman era diferente. Truman en realidad era un enemigo, un enemigo político de Franklin Roosevelt. Pertenecía a una facción diferente, una facción de oposición. Roosevelt murió. Truman se hizo cargo; en cierto sentido Winston Churchill se hizo cargo. Y el presidente Roosevelt, que tenía la intención de eliminar el colonialismo en todo el planeta, mediante un proceso de desarrollo, fue reemplazado por un presidente que cooperaba con los británicos para reestablecer el colonialismo; como en el caso de Indochina, como en el caso de Indonesia, y así sucesivamente, por todo el planeta.

Así que lo que sucedió con Truman, no era lo que Roosevelt pretendía. Si nos remontamos a 1944, al Bretton Woods, ¡era en contra de Keynes! ¡Keynes era un fascista y un imperialista! Francamente eso era lo que era. Su famosa Teoría General de 1937, publicada en Berlín, en donde dice que su sistema funcionaría mejor en una Alemania nazi que en un país libre, estaba en lo correcto. Se adaptó el sistema keynesiano a un sistema imperialista colonialista, y funcionamos bajo un sistema monetarista, con características imperialistas, especialmente de 1971 hasta la fecha: ha sido uno de nuestros grandes problemas.

Así que, volver al propósito de Roosevelt, de 1944 principios de 1945, con una reforma de este tipo, nos da una respuesta. Esto significa que debe haber un sistema de tasas de cambio fijas; debe haber un sistema de divisa fuerte; significa que debe haber muchas regulaciones sobre los precios. No se pueden haber precios fluctuantes, libres. Porque, si no se cubren los costos de producción, al recortar los precios, tratando de producir por abajo del costo de producción, no habrá desarrollo.

El mundo necesita infraestructura

Esto también significa que esto no va a funcionar sin inversiones a escala muy grande en la infraestructura económica básica. Por ejemplo, tomen el caso de Asia, el norte de Asia.

El norte de Asia es un depósito, parte en Rusia, pero en general en el norte de Asia; el area de Siberia y más abajo, es un depósito de concentración de materias primas que son necesarias para el desarrollo de Asia como un todo. Pero uno simplemente no puede ir ahí y tomar esas materias primas; debe haber un sistema de desarrollo, que desarrolle el territorio en el que están las materias primas. No se puede simplemente ir y excavar para sacarlas. Debe haber un sistema, y Rusia solía tener un sistema de este tipo, bajo el viejo sistema ruso de infraestructura, para los minerales. Y por lo tanto, para desarrollar esta zona, se requiere de sistemas de transporte modernos de gran escala; se necesita de sistemas de energía, lo que significa sistemas de energía nuclear etc. De otra manera no se pueden desarrollar estos territorios. Esto significa desarrollar los sistemas de levitación magnética en lugar de los sistemas ferroviarios, restableciendo los sistemas ferroviarios en donde sean apropiados, y todo otro tipo de cosas para el desarrollo de la infraestructura que son necesarios para las inversiones y la producción de tecnología de punta. Sin esto, no vamos a lograr nuestra misión.

Por lo tanto, debe haber acuerdos internacionales a una gran escala para la creación de crédito, para los proyectos de infraestructura a gran escala especialmente los que son de interés internacional. No se puede hacer nada en Africa sin grandes inversiones en la infraestructura económica básica: transporte masivo, energía, hidroelectricidad, etcétera. Estos países, si se les da libertad —verdadera libertad— tenderían a desarrollarse ellos mismos. ¡Pero! Sin infraestructura a gran escala, que ellos no están equipados para desarrollar, no pueden lanzar este tipo de desarrollo.

Esto también quiere decir que el mundo mismo, en gran medida, necesita regresar a los sistemas de transporte ferroviarios o de levitación magnética a gran escala, que hemos venido destruyendo desde el período de la posguerra. Significa otro tipos de desarrollo en este sentido.

También quiere decir, un nuevo sistema de aranceles, un sistema proteccionista, que le garantice a cada nación que sus inversiones en la producción, que probablemente todo mundo apoya, va a estar protegida en su precio. No podemos tener una economía de precios bajos. El problema en China, por ejemplo, son los precios a los que China puede tener acceso al mercado de exportación, ¡los precios son demasiado bajos! No se puede sostener a la población de China con esos precios. Y la razón de porqué se hizo esto es para bajar el precio de producción por abajo del costo de producción. Así que se sacó la producción de Europa y se sacó de Norteamérica, se mudó en busca de precios por debajo de los costos de producción físicos reales, considerando la inversión de capital en tecnología. Por lo tanto, se tomó y botó sobre China y otros países, se les bota un mercado de exportación pero después no se les permite que ganen lo suficiente para sostener a toda su población en desarrollo. Lo mismo sucede en Africa. Lo mismo ha sucedido en América del Sur y en Centroamérica, en períodos recientes, especialmente a partir de los 1970.

Así que necesitamos este tipo de reformas, ¡ahora! Es en esa dirección en la que nos tenemos que mover. Ésa es la opción.

Miles de millones de personas ya están en peligro

Si no estamos dispuestos a movernos en la dirección que he indicado aquí, en mis comentarios hoy, entonces, les diré, que la situación para la humanidad sobre el planeta como un todo es peor ahora, que lo que fue en Europa en el siglo 14, con la arremetida de lo que se llamó la "nueva Era de Tinieblas". Hay más de 6,500 millones de personas que viven hoy en este planeta. Bajo las condiciones actuales, ya está en peligro buena parte de esa población: sólo el problema de los suministros de alimentos, problemas de enfermedades y cosas relacionadas; la crisis de alimentos en este planeta es grave actualmente, como muchos de nosotros sabemos: sin un aumento en la productividad, la productividad física, lo que significa un cambio en estas condiciones y la introducción de condiciones proteccionistas, va a haber un holocausto. Tenemos ahora entre 6,500 y 7,000 millones de personas en este planeta: si no hacemos algo ahora, vamos a terminar, en un par de generaciones, siendo alrededor de mil millones o menos.

Así que estamos en una crisis existencial del planeta. Con el sistema monetario actual, los sistemas actuales, en especial a partir de 1968-1971, la producción física neta de los Estados Unidos, desde 1968, desde el año fiscal de 1967-1968, la producción física neta per capita en Estados Unidos ¡se ha venido contrayendo contínuamente! No ha habido un crecimiento físico neto, per capital, por kilómetro cuadrado, en Estados Unidos, desde el año fiscal 1967-1968. Hay una situación similar, aunque peor, en Europa, hoy, especialmente en Alemania: en Alemania, ha ocurrido la desintegración más obvia.

Así que, si no se hacen estas reformas, con el objetivo de un sistema proteccionista, que asegure que se promuevan y fomenten las inversiones de largo plazo y el progreso tecnológico y las inversiones que van parejas a esto, ¡nos dirigimos —ahora mismo— hacia una nueva Era de Tinieblas! No en algún momento en el futuro. Lo que ha sucedido a un ritmo acelerado, desde fines de julio del 2007, ya es una carrera hacia una crisis.

Uno de los problemas aquí es que, durante todo este tiempo todos los economistas que hacen pronósticos han fracasado. Fracasaron en el largo plazo, pero también han fracasado, en particular, en el último año y medio. Cada economista en el mundo, que yo conozca, ha sido por lo general incompetente en sus pronósticos, durante este período. Particularmente incompetentes; hay personas que publican informes en el sentido de que esta crisis se va a terminar muy pronto. ¡No se va a acabar nunca! Sin las reformas que he indicado, ¡no se va a acabar nunca! La vida sobre este planeta se dirige a una Era de Tinieblas, a menos que ocurran ahora el tipo de reformas que he indicado. No hay otra solución. Y cualquier pronosticador que diga otra cosa, ya saben que es incompetente.

Y esa es la razón de por qué digo, vuelvo a ello, lo fundamental para una reforma, como yo la veo hoy: No hay posibilidad de una reforma necesaria a menos que se alcance un acuerdo entre Estados Unidos, Rusia, China e India. Si estos países acuerdan en la dirección general que he indicado, y se preparan para actuar en esa dirección, se les unirán otras naciones. ¡Obviamente Japón se les uniría automáticamente! ¡Corea se uniría automáticamente! Otro países se les unirían de inmediato, porque son parte del mismo sistema, el sistema del Este Asiático. Toda esa región del Este Asiático, norte de Siberia, la región en torno a Corea, lo mismo; éstas son zonas que tienen un potencial inmediato para un desarrollo muy significativo. Y estos países, si tiene la oportunidad, se van a unir a esto, y aprovecharse de eso.

Pero sin este tipo de reformas, sin esta orientación, sin acuerdos en donde se puedan crear grandes masas de crédito nuevo —es decir, bajo un sistema de crédito, a la vez que se manda a la basura al viejo sistema monetario— si no podemos hacer esto, la humanidad no tiene ninguna oportunidad. Y quienquiera que pronostique otra cosa está equivocado, y peligrosamente equivocado.

Si no hacemos ahora este tipo de reformas, no vamos a tener un planeta aceptable para vivir durante algún tiempo