Somalia y la piratería: el Imperio amenaza el comercio mundial, alimenta guerras locales

22 de noviembre de 2008

21 de noviembre de 2008 (LPAC).— La piratería desde Somalia que ataca embarcaciones en el Océano Indico y el Golfo de Aden, es una operación bien organizada del imperio financiero con sede en Londres. La piratería, patrocinada por Londres, ha estado creciendo últimamente, lo que presiona los precios al alza, y amenaza el comercio mundial entre las naciones, precisamente en el momento en que ya están amenazadas por el desplome del sistema financiero global. Asimismo, las ganancias de esta actividad se emplean para armar a tiranuelos regionales. El caos resultante en Somalia y el próximo blanco en Yemen son requisitos para que continúe esta actividad.

Las embarcacione se detienen en Puntland, la región más pobres de Somalia, hasta que se completan las negociaciones para el pago del rescate; después se liberan las embarcaciones. La piratería ya ha generado $30 millones este año, y actualmente tienen captivas más de una docena de embarcaciones. Los costos crecientes en los seguros están elevando el coso de los bienes transportados. Lloyds informa que la piratería podría agregarle $400 millones a los seguros de los propietarios que cubren los costos. Más del 30% del petróleo del mundo se transporta pasando por el golfo de Aden. Además de los embarques petroleros a Europa, China e India están entre los transportadores más golpeados que pasand por el Canal de Suez, según informes.

Los piratas tienen equipo muy sofisticado, entre ellos buques nodrizas desde donde se lanzan lanchas rápidas para apoderarse del barco. Esto le dá a la operación un amplio campo de acción por todo el Océano Indico, poniendo en riesgo a todas las embarcaciones que no pasan a través del Golfo de Aden hacia el Canal de Suez. Anteriormente se consideraba como ruta segura el evitar pasar por el Golfo de Aden. Un buque cisterna saudita con $100 millones de dólares en carga petrolera, fue capturado recientemente varios cientos de millas náuticas más allá de la costa de Tanzania.

Los piratas tienen GPS, y obviamente reciben instrucciones sobre la ubicación de las embarcaciones, a las que después interceptan en la oscuridad, y toman por sorpresa, usando arpones con ganchos lanzados con cohetes. Ahora ya hay nueve naciones que tienen buques navales en el Océano Indico para combatir a los piratas pero, dadas las distancias, no hay sido muy efectivos. Los expertos en seguridad dicen que la piratería no se puede frenar de esta manera.

La mayor parte de las capturas han ocurrido en la costa de Yemen. Fuentes conocedoras informan que estas redes criminales operan desde los Emiratos Arabes Unidos, no Yemen o Somalia. El Instituto Real de Asuntos Internacionales informa que dado que el jefe de estado de Yemén ha estado en el poder por más de 30 años, la crisis de sucesión que va a afectar a la nación empobrecida, llevará a la inestabilidad, lo que "podría extender la zona sin ley desde el norte de Kenia, pasando por Somalia y el Golfo de Aden, hasta Arabia Saudita. La piratería, el crimen organizado y la jihad violenta podrían intensificarse, con implicaciones en la seguridad de las rutas de transporte, el transito de petróleo que pasa por el Canal de Suez y la seguridad interna de los vecinos de Yemen".

Por menos que eso recompensaron a sir Francis Drake.