LaRouche: La única 'amenaza' a Israel es un brote de paz

1 de enero de 2009

30 de diciembre de 2008 (LPAC).— Lyndon LaRouche denunció hoy el ataque militar israelí contra la Faja de Gaza como un acto de "demencia suprema", que podría llevar a la destrucción de Israel por completo. "La idea de que Israel puede derrotar a los palestinos mediante el tipo de brutalidad militar que hemos visto durante las últimas 72 horas es el colmo de la locura", declaró LaRouche. "Es la misma demencia que llevó a Israel a atacar a Líbano en julio de 2006, pero esta vez, habiendo visto las consecuencias del fiasco en Líbano, es mucho más demente".

LaRouche rechazó de plano el argumento israelí difundido a vastedad de que Israel enfrenta una amenaza existencial desde Irán, y que el ataque sobre Gaza está dirigidio a destruir a las piezas de Irán en el Hamas, que plantean una amenaza de guerra asimétrica a la población de Israel. "La única 'amenaza' a Israel es un brote de paz. No hay ninguna amenaza creíble de guerra contra Israel. La enfermedad consiste en la mentalidad Sykes-Picot entre el liderato israelí. Se han llegado a acostumbrar tanto a jugar el papel de peones en los juegos imperiales británicos de 'dividir y conquistar' en la región, que han perdido la capacidad de pensar en términos de sus propios intereses", explicó LaRouche.

"Con el gobierno entrante de Obama en Washington, luego de ocho años de la locura de Bush y Cheney, tenemos una oportunidad genuina de alcanzar un acuerdo de paz entre Israel y Siria, ahora mismo. Se podría lograr en la primera tarde en que el Presidente Obama esté en el puesto. Y a un acuerdo de paz entre Siria e Israel le seguiría de inmediato un acuerdo que incluya a Líbano. Esto cambiaría de manera dramática la dinámica de toda la región y sentaría las condiciones únicas para una verdadera solución justa y viable de dos Estados entre Israel y los palestinos.

"Dicha erupción de paz", agregó LaRouche, "plantearía una amenaza existencial a quienes en la región siguen encerrados en la lógica Sykes-Picot". El Tratado Sykes-Picot Treaty de 1916 entre Gran Bretaña y Francia, dividió el territorio del antiguo Imperio Otomano entre las dos potencias coloniales europeas, y puso en movimiento un conflicto perpetuo entre las divisiones religiosas, étnicas y tribales que existen hasta el día de hoy. Tanto los movimientos zionistas principales, en particular los jabotinskyistas, como la Hermandad Musulman, fueron creaciones de los acuerdos Sykes-Picot. Aunque el grueso de sus duras palabras los centra en los israelíes por su asalto asesino contra Gaza, LaRouche también señaló que algunos de los dirigentes de Hamas, así como personalidades destacadas de la Hermandad Musulmana, son propensos a la misma demencia autodestructiva, que solo alimenta el clima de conflicto perpetuo.

"¿No es hora ya de que pongamos fin a esta locura? Tenemos", concluyo LaRouche, "una oportunidad única, ahora mismo, de alcanzar un acuerdo de paz histórico entre Israel y Siria y Líbano. Un acuerdo como ese conduciría rápidamente a una solución justa de la crisis palestina, y eso le pondría fin a la tiranía de Sykes-Picot, que ha inhabilitado esta región durante el último siglo. El hecho de que cierta gente en Israel, y grupos destacados en Londres se sienten gravemente amenazados por esa erupción de paz, no puede ser una excusa para no actuar".