Viejos banqueros nazis encabezan los ataques contra FDR

3 de febrero de 2009

2 de febrero de 2009 (LPAC).— Los mismos círculos bancarios, entre ellos parientes del expresidente, que financiaron a Adolfo Hitler y a los Nazis, algunos de los cuales lo siguieron haciendo incluso después del ataque a Pearl Harbor, ahora están usando su "influencia" cohercitiva para evitar el posible resurgimiento de la política de Franklin Delano Roosevelt (FDR) en el nuevo gobierno. Desde principios de año, han venido acelerandose los tambores de guerra para meter una cuña entre el nuevo gobierno demócrata de Barack Obama, y la política de FDR. Obama, quien se sabe estuvo leyendo a FDR antes de su toma de posesión, claramente representa una amenaza para el control político de las elites financieras.

Después de las elecciones de noviembre, luego de que la revista Time y el New Yorker habían publicado artículos en donde se reflejaba de manera optimista las similitudes entre la victoria de Barack Obama y el mandato de 1932 de Franklin Delano Roosevelt, el Economist de Londres reaccionó de inmediato para parar esa euforia. Hay demasiados riesgos en "exagerar la interpretación" del mandato político, advirtió la revista de la City de Londres; según ellos, la elección fue más para deshacerse de Bush que para introducir "una era de gobierno activista".

Un mes después, la Fundación Heritage, conservadora, sostuvo un seminario en Washington, titulado "Aprendiendo del Nuevo Trato: cómo el legado económico de FDR dañó a América". El orador, Burton Fulsom Jr. acababa de publicar un libro, ¿Nuevo Trato o Trato Injusto? donde alega que el legado de FDR fue la "fijación de precios, control judicial e impuestos regresivos". Entre los otros libros del apologista Fulsom están, El mito de los Barones Rateros, Constructores de Imperios y Capitalistas Urbanos.

El 30 de diciembre, Amity Shlaes, una "académico adjunta"en el American Enterprise Institute, puso en su sitio de Internet el primer contra FDR, "Una era de Incertidumbre". Ahí, Amity se afana con la "incertidumbre del mercado" que ocasionaron todas las reformas de FDR, específicamente cuando retiró al dólar del patrón oro. De igual manera hoy en dia, dijo, todas las cuestiones sobre nuevas regulaciones e impuestos, "hacen más dificil que el mercado se asiente" sobre los precios de los activos en papeles. Claramente nerviosa sobre qué camino tomará Obama, lo exhorta a que "defina" pronto sus programas, y saque así el cartel de "Abierto a negociar" con Wall Street.

En la medida en que se aproximaba la toma de posesión, se sumaron otros al ataque. El 9 de enero, el Instituto CATO, libertario, patrocinó un anuncio pagado en el New York Times y en el Washington Post, firmado por cientos de "peces gordos" financieros, donde le dicen a Obama que el gasto "keynesiano" no es el camino a seguir. Ese mismo dia, Pat Buchanan escribió un artículo en MSNBC que circuló ampliamente, implicando que las alternativas del nuevo Presidente eran entre el gasto de Franklin Roosevelt y la restricción monetaria de Ronald Reagan. Primero que todo, en la imaginación de Buchanan, las cosas hoy no están tan mal como lo estaban en 1932; y segundo, no funcionaron los programas de FDR. ¿Cómo lo sabe? porque el secretario del Tesoro (e íntimo de Wall Street) Henry Morganthau lo dijo, en testimonio (que él cita) ante el Congreso en 1939. El programa de Reagan de excenciones fiscales y restricción en los gastos funcionó mucho mejor, agregando que hasta John F. kennedy estaba a favor de ecxenciones fiscales en vez de gastos del gobierno.

El dia siguiente a la toma de posesión, terció la Fundación Heritage, esta vez con un artículo frenético en Internet titulado "Supéralo, el Nuevo Trato no funcionó", en donde cita más extensamente a Morganthau en 1939, agregándole la sabiduria del autor Fulsom. Heritage quería refutar las acusaciones (de la prensa "liberals", según ellos) de que las cifras sobre desempleo que ellos compilaron en un diagrama que se puede descargar convenientemente, estaban distorsionadas. Su solución preferida: ecxenciones fiscales (de nuevo) y la perspicacia de Morganthau.

"Ellos saben que Obama es un hombre a favor de Roosevelt" dijo Lyndon LaRouche, "lo que los tiene sumamente alterados. Cato, Heritage, AEI. Estas cosas son las organizaciones fascistas de Estados Unidos. Ellos tienen sus diversos colores: verdes, pousse. Especialmente pousse".

"Son los viejos fascistas de siempre" agregó LaRouche. "Estos tipos que eran pro Hitler y pro Mussolini en los 1920 y 1930, y en 1941 tuvieron que correr para esconderse. Lo que hicieron fue que cerraron sus oficinas, o dejaron que murieran sus oficinas y abrieron nuevas oficinas reclasificando la organización. Después, cuando se estaba muriendo Roosevelt, después del avance exitoso en Normandía, salieron del closet. Y están de nuevo de regreso y eso es lo que llamamos a estos equipos de peritos derechistas. Asi que es la misma vieja historia que la pandilla pro Hitler y pro Mussolini de tiempos pasados, y tienen esencialmente la misma ideologia. Y los Bushes forman parte de esto".