Soros miente sobre la supuesta división entre representantes de E.U. en la agencia antidrogas de la ONU y el gobierno de Obama

6 de febrero de 2009

5 de febrero de 2009 (LPAC).- El legalizador de las drogas y lavador de dinero sucio George Soros está realizando una campaña de mentiras con lo que él llama política de "reducción del daño", en las negociaciones que ahora se están llevando a cabo en la Oficina de Control de Drogas de las Naciones Unidas en Viena, donde se prepara una declaración a ser firmada en la cumbre mundial antidrogas de la Comisión sobre Narcóticos a mediados de marzo.

Una campaña de prensa, inspirada por Soros, alega que la delegación estadounidense que negocia ahora en Viena, son remanentes del gobierno de Bush que están empujando la línea dura, contraria a la supuesta política del gobierno de Obama. Esto es mentira.

Un vocero de la Misión de E.U. en Viena, Susan Doman le dijo a Executive Intelligence Review que esta aseveración de la prensa era equivocada. No existen diferencias entre la posición negociadora de la delegación estadounidense y Washington, reiterando el hecho de que ellos reciben órdenes del gobierno de Obama, con quien están en constante contacto y de nadie más.

Tanto el diario The Guardian de Londres del 31 de enero como el International Herald Tribune del 4 de febrero tienen editoriales atacando al equipo negociador estadounidense, alegando que no estaba a tono con el supuesto apoyo de Obama a los "programas de reducción del daño", palabras clave que se asocian con las políticas a favor de la legalización de las drogas de George Soros y los británicos. Los medios llegaron a alegar incluso que la "delegación estadounidense se está malquistando aliados".

Otras fuentes diplomáticas cercanas a los negociadores informaron que los cabilderos de la política de "reducción de daños" están particularmente activos en las negociaciones entre los "países de habla inglesa" y que están especialmente muy "emotivos" sobre este tema. Otra fuente comentó que este grupito está en movilización total para que la idea gane "legitimidad", al incluirla en la declaración.

La posición de Estados Unidos, sostenida desde 1998 (es decir, bajo el gobierno demócrata de Clinton), considera que incluir la "reducción de daños" es un respaldo a la legalización de las drogas y por lo tanto se ha opuesto a ello.

El Guardian publicó un artículo el 2 de febrero citando a dos lacayos británicos de Soros muy encumbrados, Mike Trace, vicepresidente de la Fundación Beckley, financiada por Soros, y a Danny Kushlick, director del frente legalizador, Fundación para Transformar la Política de Drogas, y miembro del consejo directivo de la Asociación Internacional de Reducción del Daño, también de Soros.