El 'éxtasis' solo mata a unos pocos; que se legalice entonces, dicen en el Reino Unido

16 de febrero de 2009

14 de febrero de 2009 (LPAC).— El Consejo Asesor sobre el Uso Indebido de Drogas, una división del Ministerio del Interior del Reino Unido, acaba de terminar un estudio en donde muestra que la droga psicodélica 'éxtasis' solo mata a unos pocos y solo destruye el sistema inmunológico y el cerebro en otros pocos más, asi que "debe bajarse su clasificación de droga de clase A —a la par con la heroína y cocaína— a clase B, junto con la cannabis". Como se es sabido, Soros y compañía planean legalizar la cannabis.

El informe de Ministerio del Interior, según un artículo en el New Scientist, concluye que el 'éxtasis' "ocasiona lígeras dificultades en la memoria y depresión leve, pero ésto en raras ocasiones se traducen en problemas en el mundo real [queriendo decir el mundo de la City de Londres, aparentemente]. Aunque estudios menores han mostrado que algunos individuos tienen problemas mayores, como debilitamiento inmunológico o grandes déficits de memoria, hasta ahora, para la mayoría de las personas, pareciera que el 'éxtasis' no está ni siquiera cerca de causar el daño a largo plazo que se ha hecho creer".

¿La prueba? "Alrededor de medio millón de personas consumen 'éxtasis' cada año en Inglaterra y Gales, y mueren 30". Es decir, no hay problema. Y luego esto: "Se encontró que comparado con quienes no consumen, las personas que consumen una cantidad aunque sea pequeña de 'éxtasis' en cierto punto tienen un desempeño consistentemente peor en las pruebas psicométricas, que miden el desempeño mental, especialmente de la memoria, atención, funciones ejecutivas, que incluyen toma de decisiones y planificación... estos efectos aparecen no solo en los usuarios actuales sino también en quienes la han consumido pero no han probado la droga por lo menos en seis meses, lo que sugiere que los problemas son de larga duración". La droga con la que sueña la oligarquía para las masas.

En el Consejo hay varios doctores que están también involucrados en la Fundación Beckley que promueve las drogas, pero tambien hay jefes de policía y jueces. De manera destacada el señor Trevor Pearce, director ejecutivo de la Agencia sobre Crimen Organizado Serio (SOCA por siglas en inglés).