LaRouche le declara la guerra al Imperio Británico

14 de marzo de 2009

9 de marzo de 2009 (LPAC).— El 7 de marzo, Lyndon LaRouche emitió una declaración de guerra en contra del Imperio Británico y sus agentes de Wall Street, que tienen sitiada a la Casa Blanca de Obama y están totalmente comprometidos a destruir a Estados Unidos como república. Este ataque de varios frentes en contra del Presidente tiene como objetivo, primero que todo, evitar que el Presidente adopte las políticas tipo Franklin D. Roosevelt para hacerle frente a la desintegración financiera actual, específicamente con la reorganización por quiebra de todo el sistema dominado por la City de Londres.

El ataque en marcha, dijo LaRouche, es una reencarnación de la American Liberty League (Liga Americana de la Libertad) de los 1930, abiertamente en pro de Mussolini y de Hitler, que intentó todo lo que pudo para destruir a FDR, incluyendo intentos de golpes de Estado. Hoy esto lo maneja, dentro de los mismos Estados Unidos, un aparato derechista —financiado por Londres y Wall Street— encabezado por el American Enterprise Institute, la Fundación Heritage, el Instituto Cato, e individuos claves como Newt Gingrich, Rush Limbaugh y Rupert Murdoch, así como tambien propagandistas en contra de FDR, como Amity Shlaes y Jim Powell.

"No cejaremos de destacar que, todas las personas alineadas en contra del Presidente, de Wall Street y cercanías relacionadas, son fascistas de verdad, en la tradición de la American Liberty League de los 1930, amantes de Mussolini y amantes de Hitler", dijo LaRouche.

Desafortunadamente, la población estadounidense, incluyendo a la mayoría de los congresistas y representantes institucionales, "ya no saben lo que es defender a la nación. Han estado metidos en tantas guerras falsas que ya no saben cuando es real! Y estamos en una guerra real, para salvar a Estados Unidos de este tipo de subversión que viene de Londres... Defenderemos la Presidencia, y le haremos la vida miserable a todo aquel que no esté de acuerdo con nosotros en que se tiene que defender esta Presidencia!"

Una fuente cercana al Gobierno comentó recientemente que Wall Street está encabezando una campaña propagandística "frenética", para estigmatizar al presidente Obama de ser un "roosveltiano radical que está destruyendo a los bancos". En la Cámara de Representantes el dirigente de la minoría John Boehner exigió, cuando se conocieron las primeras propuestas presupuestales del gobierno de Obama, que ciertamente tiene errores garrafales, que el Presidente "congele los gastos hasta que podamos poner en orden nuestro presupuesto". Según nuestras fuentes, cuando ya iban de salida George Bush y Dick Cheney se gastaron todo el presupuesto de la Casa Blanca para el 2009, para asegurarle al gobierno entrante obstáculos infranqueables.

Algunos círculos supuestamente del Partido Democrático, como los de [a:href="\/asunto\/campa-de-lpac\/acabemos-con-george-soros\/view";target=_blank]George Soros[/a], han abierto otro frente de ataque; Soros sigue metiendo cantidades ilimitadas de dinero en la campaña de legalización de las drogas en Estados Unidos, y simultáneamente, para ponerle fin a la [a:href="\/asunto\/la-guerra-contra-las-drogas\/view";target=_blank]"guerra" al narcotráfico y a los carteles de las drogas[/a], que libra el Procurador General de E.U. Holder. Esta ofensiva encabezada por Soros fue apoyada totalmente por la revista The Economist de Londres, en su artículo de portada de la edición del 7-13 de marzo, pidiendo la [a:href="\/node\/10861";target=_blank]legalización de las drogas[/a] por ser "la política menos mala".

Además, el primer ministro británico [a:href="\/node\/10904";target=_blank]Gordon Brown[/a] y el exprimer ministro [a:href="\/node\/11112";target=_blank]Tony Blair[/a] estuvieron ambos en Washington la semana pasada, para poner su peso político tras el asalto en contra de la Presidencia. Los esfuerzos de Gordon Brown para convencer al presidente Obama de que se uniera al plan de Londres de rescates financieros al por mayor, hiperinflación y una [a:href="\/node\/11146";target=_blank]austeridad[/a] [a:href="\/node\/11058";target=_blank]schachtiana [/a]en la cumbre del G-20, fracasaron miserablemente.

Sin embargo, parece que Tony Blair tuvo más éxito en su reunión a puerta cerrada en Capitol Hill, en donde presionó a los congresistas y a los ejecutivos de las corporaciones, para que enfocaran su atención en el "[a:href="\/node\/11035";target=_blank]programa verde[/a]" sobre el cambio climático y el [a:href="\/node\/10883";target=_blank]calentamiento global[/a], en vez de enfrentar la crisis financiera con una [a:href="\/node\/11033";target=_blank]reorganización por quiebra[/a] y regulaciones.