Una nueva era de tinieblas: la bomba de tiempo de la tuberculosis

4 de abril de 2009

3 de abril de 2009 (LPAC).— En una importante conferencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se realizó en Beijing esta semana, con la representación de 27 naciones, la OMS advirtió sobre la "bomba de tiempo" que representan las cepas de la bacteria de la tuberculosis (TB) resistentes a los antibióticos. En el mundo ya hay más de 2 mil millones de personas infectadas con varias cepas de la bacteria de la tuberculosis, ¡una tercera parte de la población mundial! Incluso si "solo" 1 de cada 10 personas infectadas enfermara de tuberculosis activa, obviamente esto sería muy peligroso dado el empeoramiento de la situación de salud y económica internacional, y sería un presagio de una nueva edad de las tinieblas. La mayor ocurrencia de cepas resistentes a los antibióticos se están dando en India, China y Rusia, que en conjunto registraron el 56% de todos los 511,000 casos activos de tuberculosis en el 2007.

Esta prevalencia de TB, junto con la del SIDA/HIV, es una de las más prominentes junto con varias otras enfermedades nuevas y recurrentes que presagian un holocausto biológico mundial. Debido a que durante los últimos 40 años ha habido una contracción en las acciones concertadas en contra de la enfermedad, resultado tanto de la caída económica general como la campaña seudoambientalista en contra de la tecnología, hoy hay muertes y enfermedades innecesarias de una gama de bacterias, virus, hongos y parásitos. Las amenazas patógenas que podrían ser mínimas, sin embargo están presentes y son peligrosas en amplias regiones de las poblaciones humanas, animales y vegetales.

Por ejemplo, consideren Iberoamérica: El informe Health in the Americas, 2007, Volumen 1 -Regional (La Salud en las Américas) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS, una rama de la OMS) establece: "La tuberculosis, una prioridad de salud actual por todas las Américas, afecta a más de 350,000 personas, de las cuales mueren 50,000 al año. La tasa regional de la enfermedad es de 26.8 por 100,000 en el 2004, en donde los países del Caribe y los Andes reportan tasas tan altas como 61.5 y 55.5 por cada 100,000 respectivamente. Esta situación se grava por las coinfecciones TB/HIV y la resistencia de la tuberculosis a una terapia con múltiples drogas, lo que pone en peligro los intentos por controlar la enfermedad en toda la región".

Además de la TB, miles sufren de lo que la OPS describe como las "enfermedades desatendidas" u "olvidadas". La OPS calcula que unos 210 millones de pobres, de una población total de 568 millones en América Latina y el Caribe, están en peligro por enfermedades como la esquistosomiasis, infecciones por gusanos intestinales, ceguera de los rios, enfermedad de Chagas y lepra. (Comunicado de prensa de la OPS del 16 de diciembre de 2008).

Estas mismas enfermedades son extensas también a nivel internacional.

Malaria —que resurgió después de que Estados Unidos erróneamente prohibió el uso del DDT en los 1970, que era un pesticida efectivo en el control del mosquito— ahora infecta a unas 300 millones de personas al año, con un millón de muertes.

Enfermedades transmitidas por el agua son extensas y siguen diseminándose. El cólera es una amenaza siempre presente dada la falta de salubridad. Se calcula que ocurren 2.2 millones de muertes al año por enfermedades diarréicas de todos tipos.

La esquistosomiasis infecta a unos 200 millones de personas al año, 20 millones de las cuales sufren efectos severos.