Destapan a los chiflados que le lavaron el cerebro al Presidente

13 de abril de 2009

13 de abril de 2009 (LPAC).— La revista TIME que circula desde el lunes 6 contiene una devastadora denuncia del grupo de economistas chiflados que le han lavado el cerebro al Presidente Barack Obama para que adopte su necio y destructivo programa económico actual. A estos dizque economistas se les conoce colectivamente como "economistas del comportamiento", y son seguidores fanáticos del radicalismo filosófico británico de John Locke, Bernard de Mandeville y Jeremy Bentham, todos ellos personajes del siglo 18 que alegaban que el hombre no es más que una bestia, motivado irracionalmente por el placer y el dolor.

De acuerdo a la crónica de TIME, confirmada por fuentes cercanas a la Casa Blanca de Obama, el Presidente se ha rodeado por una colección de "economistas del comportamiento" que han cultivado a un grupo de seguidores a la manera de una secta a través de la publicación de tratados económicos totalmente chiflados como Freakonomics (algo así como 'Loconomía'), Nudge ('Codazo'), Predictable irrationality ('Irracionalidad predecible'), The Wisdom of Crowds ('La sabiduría de la multitud'), y Animal Spirits ('Espíritus animales'). Estos economistas, como los asesores de Obama de larga data Cass Sunstein, Richard Thaler, Dan Ariely y Daniel Kahneman, han formado una camarilla cerrada en torno al Prsidente, de la cual han excluído a algunos de los economistas bien conocidos y relativamente competentes, que originalmente los habían invitado a la Casa Blanca de Obama, pero que ahora los han descartado para favorecer a los chiflados pavlovianos y skinnerianos.

Para estos economistas, la clave del comportamiento económico es la procura del placer y la evasión del dolor. Según estos lunáticos, la voluntad humana, en especial la creatividad humana, es solamente secundaria y siempre pierden frente a los impulsos pusilánimes humanos. Desafortunadamente, todo el entorno íntimo de los asesores económicos de la Casa Blanca, desde Larry Summers hasta el director del despacho del presupuesto (OMB) Peter Orszag, son partidarios de esta doctrina demente de conductismo animal. De hecho, uno de los "fundadores" y personajes principales de la "economía del comportamiento" hoy, es el economista de Harvard, compinche de Larry Summers crony, y estafador de fondos especulativos, Andrei Shleifer, el hombre cuyas truculencias en Rusia durante los 1990 condujo a investigaciones penales y, finalmente, a la salida de Larry Summers de la presidencia de Harvard.

TIME destapa un círculo más amplio todavía de los gurús económicos de la Casa Blanca, todos ellos proponentes de las teorías benthamistas del hombre bestia. "Orszag ha sido un tipo conductista desenfadado... Su segundo en el cargo, Jeff Liebman, de Harvard, es un notable economista del comportamiento, así como el asesor económico de la Casa Blanca Austan Goolsbee, de la Universidad de Chicago, el Asistente del Secretario del Tesoro designado, Alan Krueger, de Princeton, y varios otros asesores claves. Sunstein ha sido mencionado para ser el zar de las regulaciones de Obama. Incluso el director del Consejo Económico Nacional, Larry Summers, ha trabajado en finanzas del comportamiento. Y el economista de Harvard, Sendhil Mullainthan, está organizando una red externa de expertos conductistas para aportarle al Gobierno ideas programáticas", informa TIME.

La revista TIME, que tiene su propio historial de promover el fascismo y un odio virulento contra Franklin Delano Roosevelt, no pasa por alto las oportunidades que ofrece esta colección de chiflados que rodean al Presidente, para destruir la Presidencia de Obama. "Los esfuerzos de Obama para cambiarnos", se regodea TIME, "llevan un riesgo político evidente. Los republicanos ya lo pintan como un Estado-niñero regañón, un Hermano Mayor elitista que nos sermonea sobre como inflar nuestras llantas y leerle a nuestros niños. Nosotros elejimos un Presidente, no a un entrenador para la vida, y no nos gustaría que los funcionarios electos desafíen nuestro derecho a ser lo que sea... La idea de que los funcionarios públicos, incluso los de buenas intenciones, traten de diseñar nuestro comportamiento privado para generar un cambio puede parecer un poco escalofriante".

Más que "un poco escalofriante", la idea de que esta pandilla de lunáticos mandevillanos le laven el cerebro al Prsidente de Estados Unidos durante la peor crisis económica y financiera de la historia moderna, plantea una grave amenaza, en especial cuando el Presidente trasluce su propio " profundamente neurótico. Estos descocados pueden ayudar más a tumbar la Prsidencia de Obama de lo que el Presidente y su entorno íntimo se puede empezar a impaginar. La sobrevivencia de la Presidencia de Obama se abraza ahora a una brillante idea de modificación de la conducta del propio Prsidente: Obama debe correr a todo ese montón de chiflados, empezando con Larry Summers.