Twitter ataca en la crisis de influenza en México

27 de abril de 2009

27 de abril de 2009 (LPAC).— La operación internacional de Nuevos Flagelantes, dirigida por Soros, conocida como Twitter, anda metiendo sus patotas en la creciente crisis de influenza en México, con el ojo puesto en crear el máximo caos e irracionalidad. Lanzaron una campaña en grande diciéndole a la gente que pueden dar seguimiento en Twitter de todo lo que pasa con la influenza, para saber lo que tienen que hacer, y ver que está pasando con sus amigos. El cierre de las escuelas en la Ciudad de México el viernes —que afectará a 7 millones de estudiantes— y que probablemente continuará esta semana, significa que muchos jóvenes van a tener tiempo de sobra para "twittear".

Según la reseña del periódico El Universal de México, muchos "twitteros" —como se les llama ahora en "español"— están escribiendo que los informes sobre la influenza no es más que paranoia y manipulación del gobierno. Una persona escribió: "El papá de un compañero de trabajo se enfermó de influenza; yo creo que más vale que le vuele la cabeza de un balazo, antes de que nos infecte a todos nosotros". Un amigo le contestó: "Yo ya compré mi bazuka; a la primera tosida, disparo".

Mientras tanto, el gobierno mexicano está luchando por tomar el control de una situación que se mueve rápido. Cancelaron todos los 533 eventos deportivos y de entretenimiento programados para la Ciudad de México el fin de semana, para evitar las aglomeraciones públicas. Se permitió la celebración de dos partidos importantes de fútbol soccer el domingo 26 de abril pero sin espectadores presentes: una escena sacada directamente de Boccaccio. Y el Instituto Mexicano del Seguro Social (del Estado) anunció que cerrará todos los teatros y centros culturales que maneja en todo el país. La Secretaria de Gobernación dió a conocer un Decreto Presidencial con 13 medidas específicas de salud pública, como la autoridad para someter a individuos a cuarentena; clausura de aglomeraciones públicas; inspección de todos los pasajeros y embarques de entrada al país; apropiación del uso de teléfonos, radio y televisión para anuncios de salud pública, etcétera.

El sábado, los soldados se unieron a los trabajadores de la salud en las calles de la Ciudad de México para distribuir máscaras faciales azules entre la población, una imagen captada en fotos publicada en medios de comunicación de todo el mundo.