El presidente no sabe de lo que habla

29 de abril de 2009

28 de abril de 2009 (LPAC).— La interpretación más generosa que se puede hacer del discurso que pronunció el Presidente Obama en la Reunión Anual de la Academia Nacional de Ciencia, dijo hoy Lyndon LaRouche, es que el Presidente no sabe de lo que habla. Utiliza palabras cuyo significado desconoce, quizá algunas de ellas que le pusieron ahí los que escriben los discursos. Hasta ahora, por lo menos es un idiota adorable, a diferencia del idiota de George W. Bush, que era inherentemente detestable, y quien seguramente ganó la Presidencia porque votaron por él los que odiaban a Estados Unidos.

Después de rendirle homenaje al Presidente Lincoln por haber fundado la Academia en medio de la devastación de la Guerra Civil, el Presidente Obama hizo la más espantosa de sus declaraciones:

"Estamos monitoreando de cerca los casos de emergencia de la influenza porcina en Estados Unidos. Y esto, obviamente, causa preocupación y requiere elevar el estado de alerta. Pero no es causa de alarma"

¿En qué planeta vive?

El Presidente se desvivió luego en elogios a la investigación científica, citando lo absurdo. Por ejemplo: "celdas solares tan baratas como la pintura. Edificios verdes que producen toda la energía que consumen. Software para aprender, tan bueno como un tutor personal...".

Está hablando de topes y comercialización, destacó LaRouche.

Está muy bien que el Presidente pida aumentar los gastos en investigación y "experimentación", (se le llamaba desarrollo), pero el propósito es una locura. "La energía es nuestro gran proyecto, el gran proyecto de esta generación", dijo. "Y por eso he establecido como objetivo para la nación el reducir nuestra polución de carbono en más de un 80% para el 2050"

Ni una sola palabra sobre la energía nuclear, ningún gran proyecto para conquistar enfermedades o la pobreza. Este tipo necesita librarse de sus controladores, ahora mismo.