Kayani no viaja a Washington; una señal ominosa para el presidente Zadari

4 de may de 2009

4 de mayo de 2009 (LPAC).— El Jefe del Ejército paquistaní, general Ashfaq Pervez Kayani no acompañara al Presidente Asif Ali Zardani de Paquistán a la cumbre trilateral, que incluye también a Afganistán, en donde se discutirá una política regional para parar el terrorismo. El gobierno de Estados Unidos estaba muy interesado en que Kayani presidiera el equipo de las fuerzas armadas de Paquistán en las pláticas trilaterales en Washington la próxima semana. Aparentemente, el jefe del Ejército prefirió quedarse en el país en vista de la creciente inseguridad en Paquistán.

Pero la verdadera razón pareciera estar en alguna otra parte. Es evidente que el gobierno de Obama ha empezado a darse cuenta que el Presidente paquistaní Zadari es un presidente figurón y ahora mantiene pláticas con el dirigente de la Liga Musulmana Paquistaní y Primer Ministro por dos períodos, Nawaz Sharif, como reemplazo deseable de Zardari. David Ignatius del Washington Post reconoció en su columna de hoy que Estados Unidos "está considerando cada vez más" a Nawaz Sharif como reemplazo del débil Zardari.

Además, el Ejército paquistaní nunca aceptó al Presidente Zardani como Presidente, y ve a Nawaz como una alternativa mejor. Nawaz es punjabi, apoya los códigos penales islámicos (Sharia), tiene buenos contactos con los dirigentes Talibanes paquistaníes, es definitivamente más anti India que Zardari, y está muy cercano al Rey saudita Abdullah.

Para algunos en Washington, el reemplazar a Zardani por Nawaz podría ofrecerles la oportunidad de empezar negociaciones con el Talibán afgano. Los sauditas tienen estrechos contactos con Mullah Omar, el Talibán supremo, y el equipo de Obama está maniobrando para iniciar negociaciones con el Talibán afgano con el fin de sentar las bases de una solución en un futuro, digamos dos años.

"Una de las cosas más estúpidas que se hicieron, fue deshacerse de Musharraf" respondió Lyndon LaRouche. "Y las razones para hacerlo fueron perversas. Ahora, estamos en una situación incontrolable, debido a esta política, de botar a Musharraf. Sin importar lo que digan, Mussharraf podía mantener unido al país, y nuestro objetivo debía haber sido ese, '¡Mantener unido al país!'. Pero el gobierno de E.U. tenía una política diferente, como siempre ha sido".

"Se está creando una situación en donde un personaje, que se usa para reemplazar a otro, es menos competente que la persona que reemplaza" continuó LaRouche. "Y ahí es donde empieza el condenado problema: se pierde credibilidad en la capacidad de manejar la situación internacional, al destruir a cualquiera que tenga cierta credibilidad. ¡Esto es lo que están haciendo realmente los británicos! Destruir a cualquiera que tenga credibilidad, y de esa forma ellos pueden controlar la situación".

"A estas alturas, nosotros nomás decimos: "¡Paren esa estupidez!" concluyó LaRouche.