Las ideas desquiciadas del "Dr. Maricorzag" deciden el presupuesto de Obama

9 de may de 2009

9 de mayo de 2009 (LPAC).— La idea de que el presupuesto nacional se tiene que equilibrar a costa de los enfermos y los ancianos —así como los medios de "contador orate" que se propone para lograr eso— pone de relieve que el director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Peter Orszag, mantiene el control sobre el cerebro del Presidente Obama. Orszag es uno de los dementes "economistas conductistas" cuya influencia sobre el Presidente develó primero la revista Time el 12 de abril. Lyndon LaRouche, en sus videoconferencias internacionales del 11 y 28 de abril, mostró que nos teníamos que deshacer inmediatamente de los "economistas conductistas" y el jefe del Consejo de Economía Nacional, Larry Summers, para salvar al Gobierno de Obama y a Estados Unidos.

Orszag ha ilustrado su obsesión de contador obtuso en este tema, con los pronósticos estadísticos insistentes de que el cuidado médico consumirá el 25% del PNB para el 2025, y el 49% para el 2082. Vean por ejemplo, su "Perspectiva de Largo Plazo en los Gastos de los Servicios de Salud" dado a conocer por la Oficina de Presupuesto del Congreso de Orszag en noviembre de 2007.

Orszag siempre ha evadido el problema fundamental de la infraestructura médica, en especial la de un sistema general de hospitalización efectivo, que se está destruyendo en todo Estados Unidos. La pérdida de nuestro sistema de hospital general ya tiene efectos desastrosos sobre la salud, como lo demostrará con creces la próxima epidemia. Pero los asesores de Orszag en el "Instituto Dartmouth" de John Wennberg insisten abiertamente en recortar los costos parando la expansión de la infraestructura, como las camas hospitalarias para el cuidado intensivo y los aparatos de imágenes que salvan vidas.

En vez de entender que el avance tecnológico salva vidas, Orszag exige que, para ahorrar dinero, se recorte la tecnología. Por ejemplo, el 10 de marzo, testificó ante el Congreso: "Dado el papel central de la tecnología médica en el crecimiento de los gastos de los servicios de salud, la reducción o el aumento de esos gastos en el largo plazo requerirá probablemente reducir el ritmo de adquisición de nuevos tratamientos y procedimientos, o limitar la extensión de su aplicación. Dichos cambios no implican necesariamente un racionamiento explícito, sino que podrían ocurrir como producto de mecanismos del mercado, o de cambios políticos que afectan los incentivos para desarrollar y adoptar tratamientos más costosos".

El motivo principal del "Dr. Whorebag" en esta cruzada en contra de los enfermeos, es forzar a los doctores a que adopten el mismo tratamiento, uniforme, numerado (con frecuencia obsoleto) para cierto número de enfermedades: es decir, la medicina como recetas de cocina o "medicina por medio de los números". Esto se introdujo en 1990 como moda llamada "medicina con base en la evidencia", siguiendo la idea de la "educación con base en los resultados". La revista 21st Century Science and Technology publicó en su edición de la primavera-verano del 2006, un artículo de la doctora Cathy Helgason, M.D., donde refuta de manera devastadora la "medicina con base en la evidencia".

Más recientemente, Orszag, el grupo Dartmouth y muchos otros la han venido patrocinando bajo el nombre de "Investigación sobre la Efectividad Comparativa", a lo cual le destinó el paquete de "estímulo" de Obama, $ 1,100 millones de dólares. Otro de los caballitos de batalla de "Whorebag" es "Registros Médicos Electrónicos" en donde se pone el dedo a los doctores que no se ajustan a las reglas del juego.

Lyndon LaRouche resumió esto como lo que es, "tratar la enfermedas, en vez del paciente". Junten a esto la letanía de los "reformadores médicos" de que el "80% de los costos médicos ocurren en los últimos dos años de vida" y se tiene la receta para el asesinato prescrito por un doctor.

NOTA DE CORRECCIÓN: Aunque la mayor parte de los planes de Obama siguen las recetas de Orszag, los recortes por $22 mil millones de dólares en los subsidios a las compañías de seguros médicos privadas como parte del Medicare, que se citó en el informe de ayer, es un recorte útil en un subsidio Bushista, que le dió a las compañías privadas ¡14% más que a quienes están bajo el Medicare!