Funcionarios del gobierno sienten la presión de los ataques de LaRouche

11 de may de 2009

11 de mayo de 2009 (LPAC).— La Cena Anual de Corresponsables de la Casa Blanca fue una oportunidad única para ver la reacción de importantes funcionarios del gobierno de Obama respecto a la presión constante de la crítica mordaz de Lyndon LaRouche a sus políticas. La más típica fue la respuesta del Secretario del Tesoro Tim Geithner, quien casi pierde la compostura. Al reconocer al corresponsal de la EIR en la Casa blanca, Bill Jones, en la fiesta del Washington Post previa a la Cena Anual, Geither se mostró algo taciturno al principio. "Te estás metiendo en verdaderos problemas por tu intento por rescatar los activos tóxicos", le dijo Jones. "¿No te das cuenta que vas agenerar hiperinflación?".

Giethner respondió entredientes: "Eso no va a suceder".

Jones continuó con su razonamiento de cómo la política de Geithner llevaría a la hiperinflación. Entonces, de repente, el cortés Secretario del Tesoro de maneras suaves, sufrió una transformación al estilo "Jekill y Hyde" convirtiédose en un picapleitos de barrio. "¡No va a suceder ni un ca...!", medio gritó. "La Fed [Reserva Federal] es una institución independiente y ellos toman las decisiones. Y el Congreso también puede opinar sobre todo esto. Ellos lo pararían si sintieran que hubiera un problema". "Por el cielo, espero que así sea" respondió Jones. "Ya veremos" dijo Geithner ansioso por acabar con la conversación.

El Asesor sobre Economía Nacional, Larry Summers, no reconoció al representante de EIR y tenía una sonrisa en la cara de "hola, vota por mi", hasta que se le preguntó porqué estaba promoviendo una política hiperinflacionaria. De repente desapareció la sonrisa y apareció un gesto de ansiedad, mientras buscaba desesperadamente otros interlocutores.

El imperturbable Peter Orszag también se topo con EIR, cuando lo entrevistaba un periodista. Jones se presentó, le preguntó si sabía que Lyndon LaRouche ya le estaba haciendo la guerra por su última parodia presupuestal. Orszag se hizo el genio incomprendido. "Ya he visto lo que ha dicho LaRouche. Pero ustedes simplemente no entienden lo que nosotros estamos haciendo. Lo están comparando con los nazis. Realmente creo que ustedes no entienden de lo que se trata todo esto". Jones pasó a explicar que el proceso era bastante simple. "Ustedes van a recortar el Medicare y otros pagos a los pobres y usar el dinero para rescatar a la pandilla de Wall Street" dijo Jones. El siempre imperturbable Orszag respondió: "Bueno, gracias por decirme eso" y simplemente se fue.

También se encontraron con Paul Volcker. "¿No está usted, más que todos, preocupado por el peligro de la política hiperinflacionaria que está promoviendo el Tesoro?" le preguntó la EIR. Obviamente, no queriendo decir mucho, Volcker simplemente respondió: "Ellos ESTAN gastando una cantidad enorme de dinero". En el transcurso de la recepción, Volcker estuvo conferenciando también con su viejo amigo John Dingell. Dingell también respondió positivamente cuando EIR le preguntó sobre los intentos cuenta-chiles del gobierno de atacar al Seguro Social. "He defendido el Seguro Social durante 35 años" dijo,"y continuaré defendeéndolo".

Una cosa que Orszag confirmó es que el grupo de asesores económicos externos, bajo la presidencia de Paul Volcker, vendrán a Washington en algún momento de esta semana a reunirse con el Presidente. Esto en sí mismo, es probablemente el mejor reflejo del hecho de que la campaña de LaRouche realmente está surtiendo efecto en el gobierno.