El Gobierno de Obama revivió el programa de Hitler

15 de may de 2009

14 de mayo de 2009 (LPAC).— ¿Qué pensarías de un artículo erudito titulado "¿Cuáles son los ahorros potenciales en costos de legalizar el suicidio con ayuda médica?" Si no conocieras más que el título, te imaginarías que lo escribió el abuelo del utilitarismo británico, Jeremías Bentham; o quizás el pervertido de la LSD Aldous Huxley; o el doctor nazi Karl Brandt.

Buena suposición... pero errónea.

Ese es el título de un documento escrito en 1998 en el que colaboró Ezekiel Emanuel, un prominente asesor del Director de Presupuesto Peter Orszag, y miembro del selecto grupo del Presidente Obama, compuesto por 15 personas, llamado Consejo Federal Coordinador sobre Investigación de Eficiencia Comparada. El Gobierno de Obama le encargó a ese Consejo preparar la lista de procedimientos médicos que de aquí en adelante se permitirán, y cuales no, con el fin de recortar $2 billones de dólares en el gasto de la atención médica, para entregárselos a los bancos y fondos especulativos quebrados que se encargan de las HMO (Organizaciones de Administración de la Salud).

Brandt, Goering ni el mismo Hitler tienen nada que ver con estos nazis modernos. Junto a Ezekiel Emanuel, la coautora del documento mencionado es Margaret Battinlike Emanuel, una 'bioeticista' que ha escrito otras cosas con títulos tan enfermizos como "La muerte menos peor: Rechazo selectivo de tratamiento", "Sedación terminal: Cubriendo nuestros ojos con la sábana", y "Suicidio con ayuda: ¿Podemos aprender de Alemania?" ¿Hay alguna diferencia con lo que dijo el médico de Hitler, Karl Brandt, en su defensa de la eutanasia en los Juicios de Nuremburgo?: "La muerte puede significar liberación. La muerte es vida, tanto como el nacimiento. Nunca se tuvo la intención de que fuese asesinato".

Y no olvides que, entre los medios identificados en Nuremburgo como causantes del "asesinato y maltrato de Poblaciones Civiles" se incluyó la "prestación inadecuada de servicios médicos y de cirujía", exactamente las mismas medidas que Summers, Geithner, Orszag y sus amos británicos le están imponiendo a Estados Unidos hoy mismo.

Como lo señaló ayer Lyndon LaRouche inequívocamente: "El Gobierno de Obama ha revivido el programa de Hitler".

"Esto es puro nazismo", explicó LaRouche. "No es un subterfugio; no es una interpretación. Esto es una copia directa de la filosofía de los nazis. No pueden evadir el asunto. Es nazismo. Y es explícito. Conocemos esto desde Hermann Goering y demás en los 1920, y después con sus nexos internacionales, como ciertas firmas de Wall Street. Hemos sido alertados y actuamos en consecuencia. La gente que excuse esto son criminales, porque sabían, o debían de haber sabido lo que hacen. O sabían, o debían haber sabido".

LaRouche continuó: "Por favor tengan cuidado: ¡No acepten ninguna invitación a dormir en la Casa Blanca! Podría resultar un sueño más largo de lo esperado... Cada vez que la cuestión salga a la luz, debemos decir: 'Esto es el mantenimiento de la tradición del programa del Fuehrer. Deberías estar agradecido de tu perspicaz Presidente, que ha ayudado a sacar esto. Y el va a mitigar algunas de las tensiones del mundo eliminando el exceso de población'. Y nos seguimos preguntando, ¿donde oimos eso antes?"

LaRouche puso de relieve que se tiene que eliminar todo el sistema HMO de inmediato. "Abolir los HMO, punto. Porque solo si lo abolimos, se abre la puerta a la ruta fácil de las reformas necesarias. Luego de abolir los HMO, después de eso, entonces puedes entrar con el otro programa para reconstruir la asistencia médica en Estados Unidos, pero no antes".

"No acepten ninguna discusión o diálogo sobre el Seguro Social y cuestiones como esa", aconsejó LaRouche. "Primero tenemos que reducir la costosísima y pésima gestión de la atención médica que dan esas compañías de seguros, eliminando las HMO. Eso eliminará el mayor factor de gasto perdido en el sistema de atención a la salud.

"Las HMO nomás se apoderaron y sustituyeron [al sistema vigente bajo la Ley] Hill-Burton. No hay manera de transigir en eso; hay que ser totalmente inflexible. Las HMO son un parásito; no hay ninguna duda al respecto. Todo eso es criminal y tenemos que enfrentarlo como delito.

"El asunto es que la gente se pone indecisa, y dicen: 'Y mientras tanto, ¿qué vamos a hacer?' ¿Mientras tanto? ¡No hay mientras! O sacamos a esos tipos ahora, o no hay alternativa: muertes en masa. Eso es lo que sucedió con Hitler. Hubo comunidades judías que también decían: 'Mira, no peleen, se va a acabar'. Es lo mismo ahora".

En cuanto a los economistas conductistas nazis, LaRouche dijo: 'Esos tipos se tienen que ir. Porque, o se se van esos tipos, o se va a ir el Presidente. Y el Presidente tiene que reflexionar esa alternativa. Porque el pueblo estadounidense no va a aceptar esa basura. Y esos tipos se van hallar con que el pueblo estadounidense le va a decir al Presidente: 'O te deshaces de esos tipos, o nosotros nos deshacemos de ti' ".