Comunicado de LPAC: Le están dando largas al asunto, por Hitler

18 de may de 2009

por Lyndon H. LaRouche [Para distribución amplia e inmediata, de muy alta prioridad, en fases múltiples.]

18 de mayo de 2009 (LPAC).— Durante los últimos días, el presidente Barack Obama ha anunciado su intención de promulgar una política de asistencia médica que es, en efecto, su copia calcada de la infame proclama de Adolfo Hitler de septiembre de 1939 sobre el asunto de "vidas que no valen la pena ser vividas". Esa declaración del presidente Obama es el paso más extremo en la dirección de una dictadura fascista tipo Hitler que hemos escuchado de él hasta la fecha, pero, para quienes han seguido la política de Obama desde su reunión con la Reina Isabel II y su consorte pro genocida el Príncipe Felipe, las infames palabras de Adolfo Hitler de las que Obama se hace eco en público, es completamente congruente con la dirección contra la que advertí en mis videoconferencias internacionales del 11 y el 28 de abril.

Esas palabras del Presidente no son producto meramente de sus propias idiosincracias personales. Son las políticas de los psicólogos "conductistas" en torno a Peter Orszag, la orientación de las políticas económicas y otras del ladrón de Larry Summers, y las de los hermanos Rahm y Ezekiel Emanuel.

Si consideramos al Presidente según sus palabras, él personalmente entonces ha cruzado la línea, para presentarse ahora como un remedo del peor de los lados de Adolfo Hitler absolutamente. ¿Debo creer que realmente cree esas palabras que ha proclamado al público? Tengo profundo desprecio por cualquier necio desgraciado que no reconoce que, cualquier cosa que haya dicho el Presidente Obama, ese equipo de sus asesores personales cercanos, tales como Summers, Orszag, Rahm y Ezekiel Emanuel, quieren decir las palabras que Obama ha hablado en este caso. Lo han aclarado con respecto a las políticas que el gobierno de Obama ya está promulgando. Las palabras de Obama no son sólo palabras; son el contenido real de las políticas que se expresan en la acción de esos llamados asesores.

No te dejes engañar respecto a todos nuestros ciudadanos. La revuelta en contra de la orientación de Obama está creciendo a un ritmo acelerado, allá en las partes olvidadas del país, y tras puertas cerradas donde se reúnen círculos políticos potentes. Sólo los idiotas, los desgraciados y los cobardes entre nosotros se niegan a tomar en serio mis advertencias. Cada vez más veteranos de la causa de lo cuerdo y lo razonable no sólo han reconocido la voz de Adolfo Hitler en septiembre de 1939 en las palabras del presidente Obama; algunos se acuerdan, de manera viva, de lo que significaron esas palabras de Hitler durante los años 1939-1945.

No tardará mucho para que las palabras perversas que han salido de la boca del Presidente Obama adquieran un efecto irreversible en la misma dirección que ocurrió antes con las palabras similares de Hitler; a no ser que al Presidente Obama se le obligue no sólo a repudiarlas muy pronto, sino también a deshacerse de esos elementos dentro de su propio gobierno, como Summers, Orszag y demás, que son las actuales zarpas y garras asquerosas de la copia de las políticas de genocidio de Adolfo Hitler, proclamadas por Obama.

Ya es más que tiempo para quienes han estado dándole "largas al asunto" por Obama sobre este asunto, para que honren o rompan sus fraudulentos distintivos de membresía de la raza humana. Obama tiene que repudiar ahora su política planteada actualmente, tipo Hitler, de "asistencia a los ricos, no a los enfermos", no meramente de palabras sino en la acción.