"La teoría del utilitarismo desde Jeremy Bentham a Daniel Kahneman"

28 de may de 2009

26 de mayo de 2009 (LAPC).— Si quieres ver que tan estúpidos pueden ser los británicos, échale una mirada a este "artículo erudito" de 2004 con ese título ("La Teoría del utilitarismo desde Jeremy Bentham a Daniel Kahneman") escrito por Daniel Read, del Departamente de Investigaciones Operacionales, de la Escuela de Economía de Londres (LSE, por sus siglas en inglés). Lyndon LaRouche al respecto señaló, que "parece ser que la raza británica ha devenido realmente degenerada intelectualmente. Ya no pueden pensar. Es posible que tenga que ver con la infernal dieta que tienen. Tal vez tiene mucho de genético; tal vez es dietético. Se la pasan diciéndose el uno al otro 'hártate', ya sabes".

Es posible que no quieras creer este pedazo de porquería, pero lo que escribe Read, en blanco y negro, es que el avance original de Jeremy Bentham al plantear el utilitarismo del placer y el dolor como base de toda la economía, todavía dejó un puñado de problemas conceptuales a resolver. Estos han sido abordados sucesivamente a través de los años, conduciendo a la obra maestra del genio de Daniel Kahneman, el padre de los modernos "economistas conductistas", quienes por supuesto son el constituyen la fuerza que guía la palabra del Presidente Barack Obama. "El ambicioso programa de Kahneman se encuentra en sus fases iniciales", dice Read efusivamente, "pero si llega a ser exitoso, promete modificar nuestra comprensión de la racionalidad".

Bentham —el principal agente de inteligencia de Lord Shelburne en la Compañía de Indias Orientales, enemigo declarado de la Revolución Americana, y completo pervertido promotor de la usura, la pederastia, el bestialismo, etc.— alegaba que el placer y el dolor, y en estos términos la utilidad, es finalmente mensurable, escribe Read. Sin embargo "la utilidad benthamita era considerada imposible de medir" por algunos, de tal manera que el gigante de la economía, F.Y. Edgeworth, famoso por haber inventado "las curvas de indiferencia" y la "caja Edgeworth" (ni pregunten), propuso "hedonímetro". La escuela del utilitarismo marginal hizo luego más adelantos sobre el escabroso tema de la medición del placer y el dolor, terminando en "un nuevo enfoque para medir la utilidad, propuesto por primera vez por Von Neumann y Morgensten... [que dice que] se puede derivar una función fundamental de la utilidad a partir de opciones congruentes entre apuestas".

Aquí entra Kahneman. El descubre que la utilidad según la experiencia, puede diferir de la utilidad por decisión, y de este modo se tienen que realizar estudio sobre la cuestión de la "monotonía temporal", cómo multiplicar el dolor instantáneo por el tiempo de duración del sufrimiento, para alcanzar la suma total del dolor experimentado. Así que Kahneman y demás procedieron a torturar a un grupo de víctimas, cosa que disfrazaron de "ciencia". ("Por supuesto", comentó LaRouche. "Son unos sádicos. Se graduaron en colegios ingleses para varones. Eso es lo que ellos hacen: se atormenta entre si".)

"En una [prueba]", dice Read servicialmente, "los participantes experimentaron primero dos inmersiones dolorosas de las manos en agua fría. Ambas manos se sumergieron (en momentos diferentas) en agua helada (14.1 grados C) por 60 segundos. Sacaron una de las manos del agua inmediatamente, mientras que dejaron la otra en el agua, que se fue calentando a una temperatura todavía incómoda de 15.2 grados C en el lapso de otros 30 segundos. El dolor total, es decir la suma del dolor instantáneo multiplicado por la duración, ciertamente fue mayor para la segunda mano, sin embargo cuando se les preguntó cuál de las dos experiencias preferirían repetir, casi el 70% dijo que la mas larga. Esto demuestra que la utilidad por decisión difiere de la utilidad segun la experiencia".

¿Les recuerda algo esto?

Como recuerda una crónica histórica: "Los experimentos de congelamiento/hipotermia fueron realizados por el alto mando nazi. Los experimentos se realizaron en hombres para simular las condiciones que sufrieron los ejércitos en el Frente Oriental. Las fuerzas alemanas estaban mal preparadas para un frío tan fuerte. Miles de soldados alemanes fallecieron congelados, o resultaron lesionados por el frío.

"Los experimentos fueron realizados bajo la supervisión del doctor Sigmund Rascher en Birkenau, Dachau y Auschwitz. El doctor Rascher le reportaba directamente a Himmler. El doctor Rascher publicó los resultados de sus experimentos de congelamiento en la conferencia médica de 1942 llamada, 'Problemas médicos que surgen del mar y del invierno'.

"Los experimentos de congelamiento se dividieron en dos partes. Primero, para establecer cuánto tiempo tomaría para reducir la temperatura del cuerpo hasta morir, y segundo, la mejor forma de resucitar a una víctima congelada. Los dos métodos principales empleados para congelar a la víctima eran, poner a la persona en una tina de agua helada, o poner a la víctima desnuda en la intemperie con temperaturas por debajo de cero grados. El método de la tina con agua helada resultó ser la forma mas rápida para bajar la temperatura del cuerpo".