Gran Bretaña sigue adelante con su política de salud al estilo nazi

29 de may de 2009

29 de mayo de 2009 (LPAC).— El gobierno británico está impulsando inmisericordemente una ideologia de libre mercado en los servicios atención médica que pondrá en peligro las vidas de las personas, siguiendo el espíritu del régimen nazi que ellos ayudaron a llevar al poder. El modelo de servicios de salud británico es el modelo explícito de muchos de los economistas nazis que trabajan ahora para meter por la fuerza el plan de servicios de salud del Presidente Obama.

Aunque las últimas investigaciones médicas refuerzan el caso a favor de tratar a los pacientes con Alzheimer desde las primeras manifestaciones de su condición, que determina el impacto positivo de los medicamentos, el Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica (que sus siglas en inglés, NICE, significa 'LINDO'), el organismo de racionamiento del gobierno, dictaminó que tres medicamentos —Aricept, Exelon y Reminyl— solo se pueden recetar para aquellos con síntomas moderados de Alzheimer y no para aquellos en las fases iniciales de la enfermedad. NICE descartó alegremente el estudio que dice que los pacientes mostraron una "respuesta excelente al tratamiento" después de solo cinco meses.

Además, para recortar costos, NICE emitió un decreto dictatorial diciendo que los pacientes con problemas de espalda deben recibir acupuntura del National Health Services (NHS). NICE dice que el NHS despilfarra decenas de millones de libras en tratamientos "inútiles" para problemas de espalda, dinero que se debe desviar hacia terapias alternativas como la acupuntura y la manipulación de columna. Cada sesión le costará a los pacientes 40 libras.

A los pacientes más afectados se les podrían ofrecer 100 horas de tratamiento físico y sicológico por un período de ocho semanas a un costo de 4,000 libras por persona. Pero incluso este gasto solo es justificable cuando se compara con los costos de largo plazo de los tratamientos inefectivos existentes, las prestaciones por incapacidad y las pérdidas en la producción, dice NICE.