LaRouche ante legisladores italianos: Protejan la soberanía del Estado nacional

20 de junio de 2009

por Claudio Celani

Lyndon LaRouche y Helga Zepp-LaRouche viajaron a Roma el 17 y 18 de junio para sostener reuniones y discusiones políticas. LaRouche fue invitado a hablar en audiencias del Comité de Finanzas de la Cámara de Diputados y ante el Comité de Finanzas del Senado. Ambas reuniones le permitieron a LaRouche que diera mensajes importantes ante un grupo del liderato político de Italia, representativo de todas las facciones políticas. Los LaRouche estuvieron acompañados por los líderes del Movimiento Solidaridad Italiano (MoviSol), Liliana Gorini, Claudio Celani y Andrew Spannaus.

El discurso de LaRouche ante el Comité de Finanzas de la Cámara de Diputados el 17 de junio fue bien atendido y recibido. LaRouche fue presentado por el presidente Gianfranco Conte, como "el economista que pronosticó la crisis financiera, en tanto que todos los demás fallaron"; cada uno de los 13 diputados presentes plantearon preguntas y debatieron con LaRouche al nivel más alto sobre la naturaleza de la crisis y su solución.

"Las cosas que les diré no son necesariamente cosas sobre las que ustedes contemplan actuar de inmediato", afirmó LaRouche para empezar, "pero creo son todas pertinentes a lo que debiera tomarse en consideración al abordar la materia".

"Nos encontramos ya en un proceso de desintegración de la totalidad del sistema monetario y financiero", explicó LaRouche, "y, en este respecto, la política del Gobierno de los Estados Unidos es 'una catástrofe'. En cualquier momento podríamos enfrentar una crisis de desintegración de naciones enteras, como sucede ahora en el estado de California. Debemos reconocer que Europa es impotente para enfrentar esta crisis, ya que el sistema del euro impide a las naciones de Europa adoptar las medidas necesarias".

La solución, como lo ha indicado LaRouche, "es poner en ejecución procedimientos de bancarrota para el sistema entero, como lo estipula el derecho norteamericano: poner el sistema entero bajo la protección de bancarrota, en el que se protegen los bienes relacionados a las actividades económicas reales, a la vida de las comunidades, salarios, pensiones y otros, y el resto se congela o cancela.

"Debe plantearse dos interrogantes: ¿Existe la 'voluntad' para realizar eso? Y: ¿podemos juntar un grupo de naciones capaz de llevar a cabo dicha solución? Una combinación de cuatro potencias de los Estados Unidos, China, Rusia e India, si se juntan, tienen el poder para lograr eso; sin embargo, existen actualmente dificultades políticas.

"El problema es que nosotros tenemos un Presidente de los Estados Unidos loco, que anda rescatando financieramente valores altamente especulativos y quiere poner en práctica una política de reforma de la salud equivalente al programa de eutanasia de Hitler de 1939 'Tiergarten 4'. Estoy enterado de que los medios europeos no presentan la verdadera naturaleza de la reforma de salud de Obama", subrayó LaRouche, procediendo a explicarla en detalle.

El tema impactó de manera especial a los legisladores, quienes pidieron una mayor explicación dado que, como afirmaron algunos, "se nos dijo que Obama quiere ampliar el servicio médico a todos los ciudadanos y no reducirlo". LaRouche les respondió que Obama quizás incluya más ciudadanos en la lista, pero ¡reduciéndoles el servicio médico!

Gran variedad de preguntas

Las preguntas hechas variaron desde el sistema del euro hasta la crisis del dólar, de la "economía verde" como la solución propuesta a la crisis hasta el "por qué permitieron la caída de Lehman Brothers?" Un miembro de la oposición importante agradeció a LaRouche por haber dicho que la política de Obama es "catastrófica", pidiéndole que se reúna con el primer ministro italiano Silvio Berlusconi para que se lo explique ya que anda impulsando la línea del "optimismo" en la economía; un miembro de la coalición gubernamental apoyó la crítica del "sistema de las últimas décadas", y dijo que en lo personal apoya una política proteccionista y preguntó cuál era la alternativa a la deslocalización industrial. Otro representante planteó el tema de la "asimetría" entre el sistema financiero global y los gobiernos nacionales, y preguntó sobre qué reglas debían llevarse a la práctica. Otro representrante admitió que estaba "muy impresionado" por la "certitud" del pronóstico de LaRouche de "un cataclismo" y aceptó que la solución estaba en los Estados Unidos más las naciones del BRIC, Brasil, Rusia, India y China.

Tras la primera ronda de preguntas, LaRouche respondió abordando los conceptos fundamentales de varias de las preguntas y explicó cómo llega a sus pronósticos económicos. "Existe una diferencia entre las predicciones de corto plazo, que se basan en las estadísticas, y mis pronósticos de largo plazo", explicó con base en el ejemplo concreto de cómo basó su primer pronóstico de la recisión de 1957 en los Estados Unidos, apoyado en evidencia reunida de una burbuja financiera fabricada en elmercado de la venta de automóviles. "Mi pronóstico", dijo, "se apoya en la consecuencia de ambas políticas adoptada o las omisiones de políticas por adoptarse. El problema es que después de la recesión de 1957, los Estados Unidos nunca adoptaron las políticas necesarias y de ese modo yo pude pronosticar la crisis de 1971 con el romprimiento del acuerdo de Bretton Woods.

"Todos mis pronósticos se apoyan en ese enfoque", dijo LaRouche. "Y ahora, de nuevo, mi pronóstico se apoya en las consecuencias de las políticas equivocadas adoptadas. Vean por ejemplo la política de servicio de salud de Obama: consiste de un recorte de un billón de dólares y en quitarles las decisiones a los médicos, dejándoselas a un comité de políticos y financieros, en el modelo de la política británica conocida como NICE [el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica británico]. La política se basa en la reducción de la esperanza de vida de los pacientes enfermos. Nos dirigimos al mismo camino que siguió Adolfo Hitler el 1 de septiembre de 1939.

El otro tema, dijo LaRouche, es que debe hacerse a un lado la estadística monetaria. "Tenemos ahora un proceso deflacionaria en la economía física y un proceso hiperinflacionario en la economía financiera, gracias a las decisiones de los gobiernos europeos y de los Estados Unidos de rescatar financieramente las entidades en bancarrota. El sistema entero está en bancarrota y no debiéramos rescatarlo", dijo LaRouche. Está en la bancarrota debido al juego y "cuando un apostador está quebrado, uno no lo rescata, uno lo envía al siquiatra".

Normalmente, uno pondría al sistema bajo bancarrota, porque necesitamos salvar nuestra industria, nuestra economía, mas tomamos el rumbo equivocado y "todavía seguimos en la dirección errónea", explicó LaRouche. Lo que necesitamos es sustituir el actual sistema monetario internacional con un sistema de crédito similar al que hizo Franklin Roosevelt en 1933. La idea original de Roosevelt de las Naciones Unidas era un sistema de Estados nacionales soberanos, libres del colonialismo, que podría desarrollarse, gracias a un crédito emitido bajo un sistema de tipos de cambio fijos. Esto no funcionó ya que a la muerte de Roosevelt, en lugar de reconocer las diferencias en las culturas entre los pueblos, expresadas en la soberanía nacional perfecta, otamos por un sistema quasi imperial dirigido por una alianza angloamericana.

Sin embargo, dado que este sistema se basa en la fortaleza de la economía norteamericana y del dólar norteamericano, hoy, un derrumbe del dólar desataría una reacción en cadena global. LaRouche advirtió que existen "algunos en Londres, que controlan al ayudante principal del Presidente ruso", que desea dicho derrumbe. Desafortunadamente, el presidente Medvedev ha aceptado temporalmente la sugerencia de hundir al dólar, incluso contra el consejo de políticos experimentados como el ex primer ministro Yevgeni Primakov.

El nivel de cultura más alto

LaRouche destacó la importancia de la soberanía nacional, un tema clave para los europeos que creen en el sistema supranacional de la Unión Europea. En vez de reparar o reformar el sistema, nosotros debemos "decidir qué valores queremos usar para el sistema nuevo. Queremos tener un sistema en el que cada cultura tenga su soberanía individual. No queremos tener una nueva Torre de Babel, que alguns llaman 'globalización"'. Tenemos que tener "Estados nacionales soberanos perfectos como la unidad de organización de la sociedad, para permitir a cada cultura expresarse a plenitud, y lleve a todos los pueblos a un nivel de cultura más alto".

"Una de las heridas más grandes a Europa en la períiodo posterior a la Segunda Guerra Mundial fue el derrumbe de la cultura clásica", dijo LaRouche. No se puede tener progreso en la ciencia si no se tiene cultura clásica, porque ésa es la fuente de la inspiración para la creatividad en la ciencia (en este momento, un miembro del comité exclamó "¡exacto!"). Tenemos que proteger esa cultura con la institución del Estado nacional, alcanzando a plenitud la realización del Tratado de Wesfalia de 1648. "Tuvimos una Europa sin Estados nacionales, ¡y ésa fue la Europa Medieval!, dijo LaRouche.

Las palabras finales de LaRouche fueron recibidas con un aplauso general y muchos legisladores lo felicitaron en persona. Un miembro del personal dijo a Movisol que de acuerdo a los patrones, la reunión fue muy exitosa, tanto en términos de asisencia como del contenido. "Difícilmente se tiene un político que sea tan abierto y no interpreta la comedia política de siempre", dijo.

Los LaRouche y representantes de MoviSol se reunieron también con el presidente del Comité de Finanzas del Senado, Mario Baldassarri, el 18 de junio. La reunión tuvo lugar en la forma de un diálogo entre LaRouche y el senador Baldassarri, y los miembros del personal, misma que se gravó para ser puesta en el sitio electrónico del comité y enviada a los medios informativos.

La discusión se centró en particular en cómo "sustituir la oligarquía financiera con el poder de los gobiernos", dijo Baldassarri, y en el porqué la oligarquía es tan "estúpida" que no ve que sus políticas están llevando a la ruina general, incluyendo a la oligarquía misma. Esto dió a LaRouche la posibilidad de desarrolar el contraste entre esta estudpidez, como una "característica de la especie" y, de nuevo, el papel de la cultura como el conductor de un cambio en las decisiones políticas. De nuevo, se discutió la diferencia entre el actual sistema "monetario" y un sistema de "crédito" necesario, y cómo mover a los Estados Unidos para que inicie un acuerdo de cuatro potencias para establecer un sistema crediticio que se base en acuerdos de tratado a largo plazo.

Los LaRouche se reunieron además con un grupo de senadores encabezados por Oskar Peterlini, iniciator del debate de un "Nuevo Bretton Woods" en el Senado italiano en el 2005, y de manera más reciente, en febrero pasado, para planear nuevas iniciativas para el futuro.