Mensaje de Larry Summers a California: ¡Muéranse!

23 de junio de 2009

17 de junio de 2009 (LPAC).— El Tesorero del Estado de California, Bill Lockyer, le ha estado pidiéndo a la Casa Blanca, desde hace un año, que ayude a California. Esta semana decidió intentar una vez más, pese al hecho de que, durante su reciente viaje a California, Obama le había indicado al gobernador Schwarzenegger que no habría ninguna ayuda. La carta de Lockyer tuvo como resultado una reunión desesperada el lunes, entre una delegación de oficiales electos del estado y el equipo económico de Obama. Los conductistas los desairaron.

En el informe diario de la Casa Blanca, que dio el pasado miércoles 17 el portavoz Robert Gibbs, dijo que los estados ya habían recibido ayuda "extraordinaria" en el paquete de estímulos, y que, por lo tanto "desafortunadamente este problema presupuestario, es un problema que van a tener que resolver ellos". El contralor del estado de California, John Chiang, estimó la semana pasada que el estado estaba "a menos de 50 días de una desaparición del gobierno del estado".

La reseña del diario Washington Post dijo que Timothy Geithner, Larry Summers y Christina Romer representaron al gobierno de Obama durante la discusión, que concluyó que California "podría aguantar un poquito más y poner su presupuesto en orden, en vez de depender de un rescate federal".

Para completar el artículo, el Post hace notar de manera precisa que los problemas del estado vienen desde 1978 y "una iniciativa que se votó" entonces (la Proposición 13, una de las primeras) "que limitaba drásticamente los impuestos a la propiedad" en el estado. De esta manera, el estado de California se vio restringido a depender de los impuestos a las ganancias de capital y a los ingresos personales, los cuales se han reducido enormemente como resultado del derrumbe de la economía.

"¡Muéranse!", fue la manera en la que el diario neoyorquino New York Daily News tituló su reseña, en 1975, del mensaje que les envió el entonces Presidente Gerald Ford, a la Ciudad de Nueva York, negándoles la solicitud de ayuda. El rechazo de Ford allanó el camino para la creación de la Corporación de Asistencia Municipal (Municipal Assistance Corporation, Big MAC ) bajo la dirección de Félix Rohatyn, la cual destruyó los servicios de la ciudad, y desmanteló sus sindicatos.