Rugen los conflictos del imperio británico en el sur y centro de Asia

8 de julio de 2009

7 de julio de 2009 (LPAC).- El Imperio Británico está desatando conflictos por todo el Sur y Centro Asiático, desde Xinjiang en el occidente de China, pasando por Afganistán y Pakistán, hasta la región del Cáucaso Norte de Rusia, mientras que se pone en marcha la desquiciada política de aumento de tropas del gobierno de Obama. Solo hoy, murieron en Afganistán 7 soldados estadounidenses más, cuatro de ellos en un bombazo en un camino en la región norte, supuestamente menos violenta.

El último brote, los violentos disturbios en donde hubo por lo menos 156 muertos y 1,000 heridos en Urumqi, capital de la región autónoma Xinjiang en la región más occidental de China, es parte de esta guerra. Miles de militantes del núcleo duro que operaban en las regiones fronterizas en Pakistán, se vieron forzados a abandonar sus bases por los ataques del ejército paquistaní, y se movieron hacia Asia Central. Hay unos 10,000 de estos militantes del núcleo duro, y los diversos grupos, apoyados con fondos sauditas y operaciones de reclutamiento, se están expandiendo, según fuentes de inteligencia regionales. Muy pocos gobiernos tienen alguna capacidad de hacerle frente a estos militantes, que tienen el respaldo de las operaciones de tráfico de opio que pasan por el Valle Fergana y otras rutas. Kirghizistán y Tajikistán, en particular, son extremadamente pobres y es casi imposible controlar sus fronteras en esta enorme región montañosa.

Cerca de 1,000 de estos militantes expulsados de Pakistán son de la etnia Uygurs, que luchan en contra de China por un Turkestán Oriental independiente. Las autoridades chinas acusaron hoy a los separatistas en el exilio del Congreso Mundial Uygur de incitar los disturbios y de intentar extender la violencia a Kashgar y otras ciudades, aunque éstas están bajo férreo control en este momento. Las autoridades chinas también advirtieron recientemente sobre el aumento sin precedentes del tráfico de opio proveniente de Afganistán.

** El 8 de junio, el presidente de Kirgistán, Kurmanbek Bakiev advirtió sobre los efectos que iba a tener en la región el conflicto en Afganistán y Pakistán. Destacó la seriedad de la situación ahí, y después dijo "Si se profundiza el conflicto contra el Talibán en Afganistán, ¿entonces a dónde van a escapar? Dios nos proteja, pero podrían moverse a Tajikistán, Kirghizistán y Uzbekistán", informa Asia Times.

Kirghizistán ha intentado aumentar su seguridad en sus fronteras, y reportó el 23 de junio una batalla con combatientes del Talibán. Uzbekistán, que ha estado advirtiendo sobre aumentos en los ataques del proscrito Movimiento Islámico de Uzbekistán, ya está cavando trincheras en su frontera con Kirghizistan.

El jefe de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, dijo el 25 de junio que los combates en Afganistán y en Pakistán, podrían estar enviando militantes a Asia central, en entrevista desde la conferencia de seguridad de la OTAN en Astana, Kazajhastán. "Si los extremistas quieren cruzar las fronteras hacia Asia Central para continuar su horrenda obra, la OTAN no puede hacer nada para pararlos" informó el Daily Times.

** También han aumentado los enfrentamientos en la región del Cáucaso Norte de Rusia, El 4 de julio en Ingushetia, militares emboscaron y mataron a 9 policías chechenos que le ayudaban a la fuerza policiaca ingush. El 22 de junio, un bombazo suicida había herido de gravedad al presidente Yunus-Bek Yevkurov y matado a varios otros. A principios de junio, un juez de la Corte Suprema y ex viceprimer ministro de Ingushetia, y el ministro del Interior de Dagestán, Adilgirei Magomedtagirov, fueron asesinados. El presidente ruso Dmitry Medvedev dijo que la respuesta de Moscú a los ataques será "directa y brutal" y le hizo un llamado al presidente checheno Ramzan Kadyrov para que encabece la lucha en contra de la insurgencia terrorista en la región, que ha cobrado recientemente las vidas de numerosos soldados rusos y otros. La situación en la nación vecina de Georgia, continua siendo volátil.

** Mientras tanto, todas las mentiras sobre la "victoria" en Iraq están quedando al desnudo por la cuota de muertes siempre creciente, cuando se retiraron las fuerzas de Estados Unidos a fines de junio de las zonas urbanas. El mes pasado murieron unas 447 personas en bombazos en Iraq, después de 63 en mayo y 216 en abril, con cifras mucho más altas sobre heridos cada mes.