La Cámara de Representantes rechaza abrumadoramente la "declaración firmada" de Obama

12 de julio de 2009

11 de julio de 2009 (LPAC).- Con 429 votos contra 2, la Cámara de Representantes de E.U. amonestó al Presidente Barack Obama el pasado viernes 10 de julio, por su declaración firmada —al estilo de Bush— el pasado 26 de junio, mediante la cual pasaría por alto las condiciones que puso el Congreso al financiamiento estadounidense del FMI y el Banco Mundial, mediante una línea de crédito por $108 mil millones de dólares. Obama acordó el financiamiento adicional al FMI en la cumbre del Grupo de los 8 países industrializados (G-8), en Londres, donde Obama le anduvo besando el trasero a la reina sin vergüenza alguna.

"Qué bien" dijo hoy Lyndon LaRouche, sonriendo. Ni siquiera George W. Bush, hasta la fecha el más flagrante abusador de las declaraciones firmadas sin autorización del Congreso, había recibido esa amonestación y el Presidente Obama no lleva ni siquiera seis meses en el poder.

Las condiciones que puso el Congreso para financiar al FMI y al Banco Mundial, requerían que el gobierno presionara al Banco Mundial para que mejorase sus normas laborales y ambientales y requería que el Departamento del Tesoro diera a conocer un informe sobre las actividades del FMI y del Banco Mundial. Estas condiciones formaban parte de un acuerdo para que los republicanos y otros los apoyaran, quienes amenazaban con no aprobar las disposiciones para financiar al FMI.

Obama, en su declaración firmada del 26 de junio, rechazó estas condiciones porque, según él, "interferirían con mi autoridad constitucional de definir las relaciones internacionales, al dar orientaciones al Ejecutivo para que adopte ciertas posiciones en las negociaciones o discusiones con organizaciones internacionales y gobiernos extranjeros, o solicitando consultas con el Congreso antes de dichas negociaciones o discusiones".

Pero ésta no es su primera declaración firmada; a pesar de su retórica de campaña de que "es un claro abuso del poder usar dichas declaraciones como una licencia para evadir las leyes que no le gusten al Presidente". Menos de seis meses después, Obama ha emitido seis declaraciones de esas, haciendo valer su derecho a pasar por alto sanciones específicas del Congreso.