Buen intento, pero no es un sistema de crédito nuevo

13 de julio de 2009

13 de julio de 2009 (LPAC).- La Asociación Internacional de Trabajadores Aeroespaciales y Mecánicos (IAM, por sus siglas en inglés) planea presentar una resolución en la convención de la AFL-CIO en septiembre próximo, pidiendo la reincorporación inmediata al trabajo de 7 millones de estadounidenses, especialmente en las manufacturas y el transporte.

Según Tom Buffenbarger, presidente internacional del sindicato IAM —quien le envió una carta personal al presidente Obama el 7 de julio sobre el mismo tema— el objetivo de la campaña de la IAM es encontrarle empleo a los 30.2 millones de estadounidenses que están desempleados, o que tiene un empleo involuntario de medio tiempo, o que ni están ya en la fuerza de trabajo.

La IAM, que apoya un segundo paquete de estímulo, dio a conocer una declaración donde dice: "El plan de estímulo económico del Presidente Obama es el inicio de una recuperación económica pero, el programa no es lo suficientemente amplio como para crear los empleos que se necesitan ahora, ni para reconstruir nuestros sector manufacturero, entrenar a los trabajadores y los niños que se preparan para el futuro, mantener nuestra defensa nacional, proporcionar un programa real de 'Compra Americano' y reformar la ley del trabajo".

Por supuesto, la propuesta solo tiene un gran problema: deja por fuera lo que es actualmente la única solución a la crisis de desintegración generalizada de Estados Unidos y del mundo en su conjunto. Es decir, la reorganización por quiebra de todo el sistema financiero, para deshacernos de la basura financiera y transferir las cuentas legítimas a un sistema crediticio constitucional, acorde a los lineamientos del sistema de crédito constitucional de Alexander Hamilton en EU. Si Estados Unidos sigue esas medidas, y rompe totalmente con el enfoque del sistema monetarista, se puede lograr que otras naciones importantes acepten participar en ser pioneros en un sistema de crédito mundial.

En el 2005 Lyndon LaRouche ya había propuesto reformas simples para aumentar el empleo y reconstruir nuestro sector manufacturero, que hubieran funcionado en el 2007. Pero ahora, cualquier intento de simples "reformas" es una pérdida de tiempo.

Esto lo trata Lyndon LaRouche en su documento nuevo, The Rule of Natural Law, que pronto va a estar disponible en este sitio electrónico.