Los alemanes enfrentan una fea "sorpresa de octubre" de austeridad brutal

16 de julio de 2009

14 de julio de 2009 (LPAC).- Este 27 de septiembre hay elecciones generales en Alemania, mientras el consenso entre los "expertos" es que habrá un aumento drástico en el desempleo en los próximos meses. Aunque hay desacuerdo en cuanto a las cifras de desempleo, unods dicen que tendrá un salto de 2 millones (para llegar a un total de 6 millones), y otros dicen que "solo" aumentará 1 millón (para alcanzar a 5 millones de desempleados) para principios del próximo año. La fuerza laboral de Alemania es de alrededor de 45 millones de trabajadores.

Al igual que en los Estados Unidos, la explosión en el desempleo es resultado de la crisis financiera global, y no se podrá resolver hasta que el actual sistema monetario especulativo internacional sea reemplazado con un sistema de crédito orientado hacia la producción física. Dentro de Alemania, la dinámica de contracción tiene que ver con el desplome en las exportaciones, que se redujeron en un 25% comparado con 2008, donde el aspecto decisivo lo constitueyn las exportaciones de maquinaria y máquinas herramientas, que se redujeron en un 40%, 50% y 60% respectivamente en los últimos meses. Casi con seguridad, del millón de empleos en la industria de máquinas herramientas de Alemania, por lo menos un 10% serán guillotinados. Sin recuperación a la vista con el sistema actual, estos empleos se perderán por mucho tiempo, porque no hay lugar al que se pueda ir un constructor de maquinarias que corresponda a su nivel de destreza. Compartirá el destino de decenas de miles de ingenieros nucleares y ferroviarios, que ya perdió Alemania antes del estallido de la crisis de desintegración global aguda actual.

Con toda seguridad también, de esos varios cientos de miles de alemanes que perdieron su empleo hasta fines del 2008, la mayor parte de ellos tendrá que enfrentar el vencimiento del seguro de desempleo para fines del 2009 (cerca de un 60% de su último ingreso mensual regular) y se van a comenzar a contar en la escala salarial Hartz IV (llamada así por el ministro de Hacienda) y recibirán solo la mitad de su paga por desempleo, a partir de esto. Las consecuencias en términos de niveles de vida, son evidentes.

Es más, la caida sistemática en los ingresos fiscales y el aumento en el servicio de la deuda forzará al nuevo gobierno después de las elecciones a "tapar huecos" con aumento de impuestos, lo más probable con aumentos en el impuesto al valor agregado (IVA), que afecta predominantemente a la población de menores ingresos, que es el 80% de la población, además de profundos recortes en los presupuestos para salud, mercado laboral, servicios de bienestar y pensiones. También es de esperarse más privatizaciones y más cargas para el ciudadano común y corriente, de manera notable en el sector salud. Está por golpear a los votantes alemanes una "fea sorpresa de octubre", inmediatamente después de las elecciones.