¿Son los europeos la gente más idiota del mundo?

2 de septiembre de 2009

31 de agosto de 2009 (12:32pm) EDT (LPAC)

Por Lyndon H. LaRouche, Jr.

Leyendo un muestreo de la prensa europea, y también tomando en cuenta declaraciones hechas por figuras importantes allí, exceptuando a algunas personas de Italia, parece desde aquí, que los europeos son, hablando políticamente, la parte del mundo que está más cerca de estar completamente fuera de la realidad. El mayor alzamiento revolucionario en la historia del mundo desde la Segunda Guerra Mundial, una verdadera huelga de masas como la descrita por Rosa de Luxemburgo, y como se expresó en el grito, "Wir sind das Volk" [Nosotros somos el pueblo-ndr], cuando tumbaban al régimen de Honecker en la República Democrática Alemana (RDA), ha estallado dentro de los Estados Unidos; pero, a pesar de este hecho, los principales periódicos europeos y la opinión de la gente en la calle que desde aquí he detectado, sugiere que los europeos se han incorporado, en general, a lo que otrora se identificaba en algunos lugares de la antigua RDA como "El Valle de los Despistados".

Los "despistados", en este caso, incluyen a la prensa y a la dirigencia política de una de mis naciones favoritas, Alemania.

En la medida en que yo pudiera sospechar de los sentimientos e intenciones sinceras de los europeos en dicho comportamiento despistado, admito que la mayoría de lo que los principales periódicos y los dirigentes políticos expresan como opiniones son en apariencia copia de lo que solíamos identificar como "opiniones mascaradas" de los soviéticos; parece que creen lo que aterrados son llevados a decir por sus temores de, mas inmediatamente, Londres, y en segundo lugar, la línea "oficial", impresionantemente vacua, de los principales periódicos de Estados Unidos.

La expresión más peligrosa de esta insensatez que manifiesta actualmente la opinión europea, viene de Rusia, donde un elemento importante de opinión asumió la anhelada, pero también de hecho locura suicida de defender la presunción tonta, de que el desplome del dólar estadounidense no derrumbaría a todo el sistema mundial, con Rusia entre las primeras víctimas de esta calamidad.

El factor más relevante que ha dado pié a este impresionantemente estado de engaño de la actual opinión generalizada de los europeos, ha sido el efecto del lavado de cerebro masivo de los círculos dirigentes de Europa que ocurrió a través de aterrorizar a la Alemania de Helmut Kohl con una combinación, esencialmente de los intereses imperialistas británicos representados por la Primera Ministra Margaret Thatcher, el Presidente de Francia Francois Mitterrand, y el perro faldero y luego Presidente de los Estados Unidos George H. W. Bush. Bajo el reinado destructivo del "euro", puesto en funcionamiento con una amenaza implícita de guerra contra Alemania, toda Europa occidental y central se convirtió, emocionalmente, en una colección de satrapías del imperialismo británico "poswesfaliano" del malvado belicista Tony Blair.

Ahora, pese a los principales periódicos de Europa Occidental y Europa Central, y de las opiniones expresadas por importantes funcionarios de Rusia, el planeta entero ha entrado en las fauces de una fase rápidamente acelerada de una crisis de desintegración físico-económica general, a través de un proceso de colapso financiero y monetario de reacción en cadena, de cada recodo y grieta del planeta entero.

Hoy todo el mercado mundial, depende del margen decisivo de una cantidad de deuda agregada denominada nominalmente en dólares estadounidenses, en su mayor parte deuda sin valor, la deuda de todo el sistema monetario-financiero mundial, el desahuciadamente quebrado, sistema del FMI, por el cual Joseph Stiglitz ha dicho que el remedio es convertir al Fondo Monetario Internacional (FMI) en un "banco malo" a nivel mundial.

En otras palabras, un desplome del dólar estadounidense, en el marco actual de la propagación del cáncer de la "globalización" al estilo de una "Torre de Babel" virtual, en la cual cada nación depende de lo que se produce en otras naciones para su subsistencia física, y todas ellas controladas, de pies a cabeza, por los mercados financieros internacionales que han estado en una fase de desplome acelerado desde septiembre de 2007, significa que una caída en el valor de mercado del dólar estadounidenses hasta prácticamente cero, puede suceder casi en cualquier momento antes, o después, del 12 de octubre de 2009. Eso significa, a su vez, una derrumbe en reacción en cadena del mundo entero hacia una nueva era de tinieblas, lo cual pondría a la población del mundo en su conjunto, a tambalearse desde unos 6,700 millones estimados al presente, hacia unos 2,000 millones o menos, en un par de generaciones.

Mientras tanto, los gobiernos de las naciones pretenden vivir en el apacible sueño de una fantasía infantil de Alicia-en-el-país-de-las-maravillas, diciendo que la crisis en Estados Unidos, "¡Con seguridad que a nosotros no nos va a tocar! Por favor, su majestad, ¿otra tasita de te? ¿Qué diablos le ha pasado últimamente al gato de Dick Whittington?"