Congresistas exigen que los zares de Obama testifiquen ante el Congreso

10 de septiembre de 2009

10 de septiembre de 2009 (LPAC).- Un día después de que LaRouche atacó la adopción de Obama del principio dictatorial de un ejecutivo unitario, como se ve reflejado en sus declaraciones firmadas y sus mentados "zares, el congresista Patrick McHenry (R-NC) solicitó que esos "zares" (o asesores nombrados de alto nivel) del presidente Obama, se presenten a testificar ante el Congreso sobre el alcance de su "autoridad y responsabilidad" en la rama ejecutiva. McHenry le escribió al presidente de la comisión Edolphus Towns (D-NY) y al miembro de mayor rango Darrell Issa (R-CA) pidiéndoles que los funcionarios testificaran. McHenry, quien es miembro de la comisión sobre Supervisión y Reforma del Gobierno, dice en su carta "Si los zares tienen autoridad de alto nivel en la toma de decisiones, como lo indican sus títulos, entonces me preocupa que estos nombramientos sin la aprobación del Senado, representan una burla del proceso de confirmación ordenado por nuestra Constitución".

A continuación, el texto completo de la carta:

Estimados Presidente Towns y Miembro de Alto Rango Issa.

Les solicito respetuosamente una audiencia en la comisión sobre Supervisión y Reforma del Gobierno sobre las responsabilidades de los varios zares en el gobierno de Obama.

El Artículo II, Sección 2 de la Constitución de Estados Unidos dispone que el Presidente nominará, y por y con el Consejo y Consentimiento del Senado, designará a los altos funcionarios del gobierno. El papel del Senado está claramente definido en este proceso, requiriéndose su consejo y consentimiento en los nombramientos presidenciales a las posiciones de alto nivel en los departamentos del gabinete y agencias independientes.

Desde que tomó posesión en enero, el presidente Obama ha designado a 44 zares asesores políticos con posiciones de responsabilidad que van desde conducir la política exterior de nuestra nación hasta una revisión general de nuestro sistema de salud. Estos zares no fueron ni examinados por el Senado ni se requiere que testifiquen ante el Congreso sobre sus actividades. Es más, el alcance y limitaciones de su autoridad siguen sin esclarecerse.

Cada uno de los dos posibles escenarios aquí es inquietante. Si los zares tienen una autoridad de alto nivel en la toma de decisiones, como lo indican sus títulos, entonces me preocupa que estos nombramientos sin la aprobación del Senado, representan una manera de darle la vuelta al proceso de confirmación ordenado por nuestra Constitución. Por otro lado, si los zares realmente no tienen ningún poder, entonces me preocupa igualmente que los contribuyentes tengan que enfrentar las cuentas por los salarios de estos testaferros y sus equipos".

Justo este fin de semana pasado, el zar sobre creación de Empleos Verdes del Presidente, Van Jones, tuvo que renunciar después de que salieron en los medios de comunicación, sus visiones radicales y comentarios inapropiados anteriores. Si el Senado hubiera examinado al señor Jones, su pasado cuestionable hubiera salido a relucir antes de que tomara posesión. Su habilidad para escurrirse hacia una posición de poder sin la debida diligencia congresional, solo resalta aún más la necesidad de un proceso de confirmación.

Pido que la comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno, en su capacidad investigadora de nuestra burocracia federal, haga que se presenten estos zares nombrados ante la comisión en pleno para testificar sobre su autoridad y responsabilidades. El público estadounidense no merece menos que la transparencia y la presentación de cuentas de sus funcionarios designados, prometida por este gobierno.